Indefensión y sumisión nacional: Cada día peor

Por Eduardo Mariano Lualdi

A días de cumplirse un nuevo aniversario de la gloriosa Revolución de Mayo, se conoció la noticia de que el Comando Sur anunció un acuerdo con el gobierno de Milei que le da poder a EEUU sobre el Mar Argentino. Una agachada más del gobierno de La Libertad Avanza.

El anuncio no fue hecho por el Ministerio de Indefensión Nacional que dirige el Tte. Gral. Presti, ni por la cancillería que dirige el JP Morgan, sino por la cuenta de “X” de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires. Un papelón completo.

Se da en medio del latente conflicto con la República Islámica de Irán, del ataque a la República de Cuba, las amenazas a la República de Colombia y otras acciones menos visibles pero igual de preocupantes de EEUU en su afán de sostenerse como la primera superpotencia mundial en su enfrentamiento con China.

El emergente imperialismo chino, con su ruta de la seda y “collar de perlas” (bases navales estratégicas), avanza en posicionarse en lugares estratégicos de recursos naturales y rutas militares estratégicas y es aguda la disputa en América Latina entre las dos grandes potencias.

El acuerdo con el Comando Sur profundiza la subordinación geopolítica del gobierno de Milei

La nueva Doctrina de Seguridad Nacional, “DonRoe”, como el propio Trump la llamó, definió los intereses militares de EEUU para todo el continente americano. Desde el Polo Norte al Polo Sur.

Anunciando sus ambiciones sobre Groenlandia (clave en la disputa del Ártico), Canadá, México, Cuba, Venezuela, Ecuador y Colombia, como primeros eslabones del reposicionamiento y avance de EEUU en América Latina.

Es lo que Rubio llamó la “Gran América del Norte”. La recuperación del dominio del Canal de Panamá fue un primer paso en esta dirección.

En el centro de lo que está fuera de ese dibujo geoestratégico llamado “Gran América del Norte” está Brasil, una potencia media que, con la producción de su primer avión caza de combate y su nuevo misil, ha introducido un cambio a atender en la disputa de la Amazonia y de la porción sur de América del Sur y del Atlántico Sur.

Brasil está produciendo el caza supersónico F-39E Gripen y ha presentado como nuevo misil de medio alcance el AV-TM 300 “Matador”, además de avanzar en el desarrollo del misil balístico táctico nacional S+100. Estos proyectos consolidan la autonomía tecnológica brasileña en su sistema de defensa nacional.

¿Qué alteró los planes de EEUU? La resistencia de la República Islámica de Irán al ataque conjunto de EEUU e Israel comenzado el 28 de febrero. El fracaso de los objetivos de los agresores obligó a EEUU a un alto el fuego para salir de la encerrona militar en la que estaba.

Esta resistencia también se da en el sur del Líbano donde Israel está estancado sin lograr los objetivos que se propuso con esta nueva invasión.

Mientras Israel reclama volver a la guerra, Trump amenaza una vez y negocia otra, y la República Islámica de Irán sigue sosteniendo que no cederá a las exigencias de sus agresores, que son tres: renunciar a su desarrollo nuclear pacífico independiente, su industria de defensa que incluye capacidades de drones y misiles probados con éxito en combate, y el control soberano de las rutas iraníes en el Estrecho de Ormuz.

Y el otro suceso inesperado es la pueblada que conmueve al Estado Plurinacional de Bolivia, con cientos de cortes de rutas, cerco a la capital y enfrentamientos directos entre mineros, campesinos y otros sectores populares con las fuerzas represivas del gobierno de Rodrigo Paz.

La forma de lucha del pueblo boliviano plasmada en las puebladas está en las raíces de su historia desde la época de la opresión colonial hasta la actualidad. La resistencia iraní y la pueblada en Bolivia marcan un cambio muy importante en el escenario mundial y de América del Sur.

Crecen las denuncias por la pérdida de soberanía sobre el Atlántico Sur y los recursos nacionales.

A contrapelo, Milei avanza en la liquidación de la soberanía nacional y en su política de disgregación nacional y fraccionamiento territorial. El reciente Acuerdo con el Comando Sur remacha la situación de renuncia de nuestra soberanía en el Atlántico Sur con sus gravísimas consecuencias para el conjunto de intereses soberanos de la Nación.

Repasemos: Milei se declara admirador de Thatcher y Reagan. Esto hubiera sido suficiente para curarse en salud. Luego, en Davos, ratifica la vigencia de los humillantes Acuerdos de Madrid de octubre de 1989 y febrero de 1990. Acto seguido, restableció el Acuerdo Foradori-Duncan, que resumía todas las exigencias británicas para los archipiélagos usurpados y todo el Atlántico Sur y la proyección antártica. En consecuencia, se firma el Acuerdo Mondino-Lammy, restableciendo plenamente esas exigencias.

Para satisfacer los intereses en el Atlántico Sur y el paso interoceánico de EEUU y su socio el Reino Unido, se autorizó la instalación de un radar de la empresa estadounidense LeoLabs en Tolhuin, Tierra del Fuego. Esta instalación se hizo durante el gobierno de Alberto Fernández y la actual gestión del gobernador Melella.

El radar de LeoLabs se complementa con la pista de Joseph Lewis en Río Negro sobre la costa Atlántica, en Bahía Lobos, que a su vez se vincula a un segundo aeropuerto en Lago Escondido sobre la cordillera.

Aunque se niegue, estos emplazamientos se encadenan a la base británica de Monte Agradable (Mount Pleasant) en Malvinas y la zona de operaciones de submarinos nucleares en las Islas San Pedro (Georgias del Sur) que el Reino Unido ha declarado en 1985 bajo soberanía directa de la corona británica.

No hay que olvidar en este paquete la propuesta de instalar tropas de EEUU en la llamada Base Conjunta Antártica en Tierra del Fuego, que Milei ofreció en oportunidad de la visita de la Generala Laura Richardson.

Luego se produjeron los ingresos de tropas de EEUU sin autorización del Congreso de la Nación. Ya es hecho comprobado el nivel de acciones inconstitucionales del gobierno de La Libertad Avanza, que gobierna por decreto sin esbozar el más mínimo rubor.

Hace pocas semanas, se realizó el ejercicio naval Passex, en la Zona Económica Exclusiva del Mar Argentino, con la participación del portaaviones Nimitz de EEUU, el que visitó Milei en un nuevo gesto de subordinación al poder militar yanqui.

Otro es el Operativo Daga Atlántica, el mayor ejercicio combinado en 25 años, con despliegue de tropas estadounidenses en bases argentinas. Del 21 de abril al 12 de junio, en Córdoba, Bahía Blanca y la localidad bonaerense de Moreno, provincia de Buenos Aires.

Daga Atlántica incluye la participación de las unidades Green Berets (US Army Special Forces), AFSOC (Air Force Special Operations Command) y MARSOC (Marine Special Operations Command). Este despliegue convierte a Daga Atlántica en el mayor ejercicio combinado en territorio argentino desde 2001, con presencia simultánea de fuerzas terrestres, aéreas y marítimas.

Se deben sumar los sucesivos y poco conocidos acuerdos con Israel. En su última visita a ese país en apoyo del gobierno genocida de Netanyahu, Milei firmó los llamados “Acuerdo de Isaac”, de los que solo se conoce su enunciado general y no la “letra chica”, que es donde se establecen las acciones sustanciales de esta clase de acuerdos políticos y militares. Huelga decir que los Acuerdos de Isaac son firmados por el presidente “más sionista del mundo”, un autocalificativo que lo dice todo del proisraelí presidente argentino.

Ya opera en Argentina la empresa estatal de Israel de aguas Mekorot y, en Malvinas, Navitas Petroleum, sin que a Quirno y menos a Milei se les mueva un pelo por estas acciones contrarias al interés argentino.

Se deben incluir los diferentes acuerdos de “seguridad militar, policial y de inteligencia” entre la nación y gobiernos provinciales, como el de Mendoza y el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El avance de Estados Unidos en América Latina y la alineación internacional de Javier Milei

Con esta política de La Libertad Avanza no puede sorprender la implementación del Acuerdo con el Comando Sur del Programa para la “Protección de los Bienes Comunes Globales para impulsar la seguridad marítima en el Atlántico Sur”.

No puede extrañar la hipocresía de quienes ahora se desgarran las vestiduras para excluirse de responsabilidades cuando vienen de firmar que mares de indudable soberanía argentina pueden ser considerados “Bienes Comunes Globales” (¡!), satisfaciendo así las necesidades militares de EEUU.

En este marco se inscribe la disputa por la vía navegable del Paraná, mal llamada Hidrovía. Su enajenación viene siendo denunciada por el Foro por la Soberanía del Paraná, que promueve una activa campaña por la defensa de la soberanía nacional, de los ríos interiores y la nacionalización del comercio exterior como condición para avanzar en un proyecto de independencia nacional.

El dominio del Atlántico Sur opera directamente sobre el estuario del Río de la Plata y este en el control de los ríos interiores que llevan al corazón de América del Sur. El dominio de los ríos es clave para el control territorial continental, sus riquezas naturales y su valor estratégico militar.

El gobierno de La Libertad Avanza alienta con su política económica, diplomática y militar la disgregación nacional y el fraccionamiento territorial de nuestra patria.

Lo hemos repetido en más de una oportunidad: es un proyecto de matriz neorivadaviana, antiindustrialista, de desintegración de la nación y de endeudamiento permanente a manos de usureros internacionales y nativos.

Política neorivadaviana de cercenamiento territorial de una Argentina que ya está dividida por el dominio que el Reino Unido de Gran Bretaña ejerce en los territorios usurpados, mares correspondientes, plataforma continental argentina, la proyección antártica y el litoral marítimo.

A pocos días de una nueva conmemoración de la Revolución del 25 de mayo de 1810, pensar en la validez del camino que siguieron los patriotas que derrocaron al virrey español e impusieron una Junta de gobierno patrio, ilumina el futuro de la nación argentina. Es el camino que hoy retoma el pueblo boliviano.

El heroico pueblo boliviano que el 25 de mayo de 1809 comenzó con su levantamiento el último período de lucha por la emancipación americana que culminó en 1826 con la reconquista del último bastión colonial español de la isla de Chiloé.

Como dice el Documento fundacional del Foro Patriótico y Popular: “La lucha por la segunda independencia exige, como primera condición, que el pueblo rompa sus cadenas. Por eso, la lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la libertad, lo que exige la investigación y castigo de todos los crímenes cometidos contra el pueblo y la Nación Argentina, y la más amplia libertad de acción de las fuerzas patrióticas y populares.

Cómo ya ocurrió en la guerra en la que surgimos como Nación, también ahora, en el curso de la lucha por la segunda y definitiva emancipación, será el ruido de rotas cadenas, el grito sagrado de ¡Libertad! de todo un pueblo, el que barrerá con el Estado de la sumisión y la opresión, y parirá el nuevo Estado argentino.”

Autor

  • Eduardo Mariano Lualdi

    Editor/Director de CUADERNOS para el encuentro en una nueva huella argentina. Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular

Artículos relacionados