En una jornada marcada por un despliegue aeronaval sin precedentes frente a las costas de Mar del Plata, el presidente Javier Milei aterrizó este jueves en el portaaviones nuclear USS Nimitz (CVN-68).
El mandatario llegó a la cubierta de vuelo a bordo de un avión Grumman C-2 Greyhound, sellando con su presencia el ejercicio combinado Passex 2026 y reafirmando una alianza militar con Estados Unidos que busca redefinir el equilibrio de poder en el Atlántico Sur.
Acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Defensa, Carlos Presti; y el canciller Pablo Quirno, el jefe de Estado fue recibido con honores por autoridades del Comando Sur (SOUTHCOM).
La visita se produjo mientras la flota realizaba maniobras frente a las playas marplatenses, en un operativo que incluyó simulacros de combate aéreo con cazas F-18 y ejercicios de “Visita, Registro y Captura”.
Ejercicio “Gringo-Gaucho”: integración militar inédita
Más allá del protocolo, el ejercicio —históricamente conocido como “Gringo-Gaucho”— evidenció un nivel de integración operativa poco frecuente en las últimas décadas.
El portaaviones funcionó como sede de un Estado Mayor Multinacional, donde oficiales argentinos participaron activamente en la planificación táctica. Entre ellos, los capitanes de corbeta Julio Escudero y Romina Banegas.
La Armada Argentina desplegó una fuerza relevante: los destructores ARA “La Argentina” y ARA “Sarandí”, la corbeta “Rosales” y patrulleros oceánicos operaron junto al destructor USS Gridley.
Uno de los momentos destacados fue la operación de helicópteros Sea King argentinos desde la cubierta del portaaviones estadounidense, mostrando un nivel de interoperabilidad que no se observaba en esta escala desde hace años.
Ushuaia y la proyección antártica: el eje estratégico
El trasfondo de la visita apunta directamente al sur argentino. El Gobierno vinculó el fortalecimiento de la cooperación militar con el proyecto de la Base Naval Integrada en Ushuaia.
El objetivo oficial es posicionar a la ciudad fueguina como un centro logístico clave para la proyección antártica, con financiamiento y apoyo de Estados Unidos.
En este esquema, el control del Atlántico Sur y la contención de la creciente presencia china en la región aparecen como ejes centrales de la política de defensa.
El USS Nimitz se prepara para abandonar aguas argentinas y continuar su rumbo hacia el hemisferio norte, en la antesala de su retiro definitivo previsto para 2027.
La imagen de Milei en su cubierta se proyecta como símbolo de un giro geopolítico que retoma una línea histórica de alineamiento internacional y abre nuevos interrogantes.
Malvinas, soberanía, recursos y sumisión nacional: las preguntas abiertas
El acercamiento estratégico con Estados Unidos plantea interrogantes clave para el futuro argentino:
- ¿Qué impacto tendrá en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas?
- ¿Cómo influirá esta “alianza” en el desarrollo antártico nacional?
- ¿Qué ganará Argentina en la custodia de sus recursos naturales?
La visita al USS Nimitz no fue solo un gesto diplomático: marca un punto de inflexión en la política exterior y de defensa del país.

