Fue antes del partido de su selección nacional ante Canadá por el Grupo B en el Mundial 2026
La previa del encuentro entre Bosnia y Herzegovina y Canadá por el Mundial de la FIFA 2026 estuvo marcada por una manifestación protagonizada por aficionados bosnios que marcharon hacia el estadio en Toronto mientras coreaban consignas de apoyo a Palestina y exhibían banderas palestinas.
Las imágenes, difundidas ampliamente en redes sociales, mostraron a centenares de simpatizantes avanzando por las calles de la ciudad canadiense en un ambiente festivo, aunque cargado de contenido político. Los cánticos de “Palestina, Palestina” se viralizaron rápidamente y generaron repercusión internacional en una Copa del Mundo que ya había comenzado bajo la influencia de debates y tensiones geopolíticas.
Una manifestación que trascendió lo deportivo
La movilización de los hinchas bosnios se produjo en un contexto internacional particularmente sensible debido a la guerra en Gaza y las crecientes demandas de distintos sectores para que los organismos deportivos adopten posiciones frente al conflicto.
Si bien la marcha no estuvo vinculada oficialmente con la Federación de Fútbol de Bosnia y Herzegovina ni con la delegación de la selección nacional, reflejó una postura compartida por parte de algunos grupos de aficionados que decidieron expresar públicamente su respaldo a la causa palestina durante el evento deportivo más importantes del planeta.
Las escenas registradas en Toronto evidenciaron cómo el Mundial 2026 se ha convertido también en una plataforma de visibilidad para distintas reivindicaciones políticas y sociales.

Protestas contra la FIFA por su relación con Israel
La manifestación de los aficionados bosnios coincidió con otras acciones de protesta desarrolladas en Toronto durante la jornada.
Diversos grupos de activistas desplegaron pancartas y realizaron concentraciones para reclamar que la FIFA adopte medidas contra Israel. Entre las consignas más difundidas apareció el mensaje “Kick Israel out of FIFA” (“Expulsen a Israel de la FIFA”), una campaña que ha ganado notoriedad en distintos países desde el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente.
Los organizadores de estas protestas sostienen que el máximo organismo del fútbol mundial debería aplicar criterios similares a los utilizados en otros conflictos internacionales. Por su parte, la FIFA ha evitado pronunciamientos de carácter político y mantiene su postura tradicional de separar las disputas geopolíticas de las competiciones deportivas.
Bosnia, Palestina y un vínculo de empatía histórica
El apoyo a Palestina expresado por sectores de la afición bosnia encuentra explicación en diversos factores históricos, culturales y religiosos.
Bosnia y Herzegovina cuenta con una importante población bosníaca musulmana que, en numerosos casos, manifiesta solidaridad con el pueblo palestino. Además, la memoria de la guerra de Bosnia en la década de 1990 continúa siendo un elemento de referencia para muchos ciudadanos que establecen paralelismos entre experiencias de conflicto, desplazamiento y sufrimiento humanitario.
Sin incidentes dentro del estadio
A pesar de la repercusión generada por la marcha, las autoridades locales no reportaron incidentes graves relacionados con la movilización. El operativo de seguridad se desarrolló con normalidad y el encuentro entre Bosnia y Canadá pudo disputarse sin interrupciones.
Los organizadores del Mundial 2026 han reforzado las medidas de seguridad en todas las sedes ante la posibilidad de manifestaciones vinculadas a conflictos internacionales, conscientes de que la magnitud global del torneo convierte a cada partido en una vitrina de enorme impacto mediático.
El fútbol y la política, una relación imposible de ignorar
Lo ocurrido en Toronto vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente: la relación entre deporte y política. Aunque organismos como la FIFA insisten en preservar la neutralidad de las competiciones, la realidad demuestra que los grandes eventos deportivos suelen convertirse en escenarios donde distintas causas buscan visibilidad.
La marcha de los hinchas bosnios rumbo al estadio para alentar a su selección fue una muestra más de cómo las identidades nacionales, las reivindicaciones sociales y los conflictos internacionales pueden cruzarse con el fútbol, incluso en el marco de una Copa del Mundo.
Mientras Bosnia y Canadá concentraban la atención deportiva dentro del campo de juego, las calles de Toronto recordaron que, para muchos aficionados, el fútbol también puede ser una herramienta para expresar posiciones sobre asuntos que trascienden ampliamente los noventa minutos de partido.

