La histórica dirigente de derechos humanos Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, falleció este domingo 14 de junio a los 95 años en el Hospital Italiano, donde permanecía internada debido a un delicado cuadro de salud.
La noticia fue confirmada por familiares, allegados y por la propia organización que encabezaba, generando una profunda conmoción en el ámbito de los derechos humanos, la política y la sociedad argentina.
Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora emitió un comunicado oficial en el que informó: “A las 19.20 del 14 de junio falleció en el Hospital Italiano nuestra querida Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora”.
El mensaje de despedida de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora
A través de sus redes sociales, la organización expresó su dolor por la pérdida de una de sus máximas referentes:
“Las palabras no alcanzan, se nos quedan cortas, se nos hace un nudo en la garganta. Tan inmensa que no hay manera de contarlo. Gracias por enseñarnos que amar es resistir, que la única lucha que se pierde es la que se abandona y que no existe fuerza más grande que la del amor”.
La despedida generó una inmediata reacción de organizaciones sociales, sindicales, políticas y de derechos humanos que destacaron el legado de una mujer que dedicó gran parte de su vida a la búsqueda de memoria, verdad y justicia.
Una vida marcada por la búsqueda de justicia
Nacida como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, aunque conocida públicamente como Taty Almeida, fue docente y activista comprometida con la defensa de los derechos humanos.
Su historia de militancia comenzó tras la desaparición de su hijo, Alejandro Martín Almeida, trabajador de la agencia Télam, secuestrado en junio de 1975 por la organización parapolicial Triple A. Aquella tragedia personal transformó su vida para siempre.
A partir de entonces se sumó a las Madres de Plaza de Mayo, convirtiendo el dolor en una lucha colectiva por la aparición de los desaparecidos y el castigo a los responsables del terrorismo de Estado.
Referente de Memoria, Verdad y Justicia
Con el correr de los años y luego de las divisiones internas dentro del movimiento de Madres, Almeida pasó a integrar la Línea Fundadora, sector que posteriormente presidió.
Su voz se convirtió en una referencia ética y política para distintas generaciones. Participó activamente en actos, marchas, charlas educativas y actividades vinculadas a la defensa de los derechos humanos, manteniendo siempre una posición firme contra la impunidad.
A lo largo de décadas sostuvo el reclamo por justicia y la preservación de la memoria histórica, trascendiendo gobiernos y coyunturas políticas.

El legado de una frase que marcó generaciones
Entre las numerosas expresiones que dejaron huella en la sociedad argentina, una frase sintetizó el espíritu de su militancia y se convirtió en bandera de múltiples luchas sociales:
“La única lucha que se pierde es la que se abandona.”
Ese mensaje acompañó cada una de sus intervenciones públicas y se transformó en una de las consignas más emblemáticas del movimiento de derechos humanos en Argentina.
Una despedida cargada de reconocimiento
De acuerdo con la información difundida por personas cercanas a la familia, el velatorio se realizaría en la sede del sindicato de telecomunicaciones FOETRA.
La muerte de Taty Almeida representa la partida de una figura fundamental en la historia reciente del país. Su trayectoria quedará asociada para siempre a la defensa de la memoria, la verdad y la justicia, valores que sostuvo con firmeza hasta sus últimos días.

