Despidos en la CNEA: ATE denuncia el vaciamiento del plan nuclear argentino y advierte sobre una fuga de científicos

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) encabezó una contundente protesta frente a la sede central de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en rechazo a los casi cien despidos registrados en el organismo. La medida, denunciada como parte de un proceso de ajuste y desmantelamiento del sistema científico-tecnológico, podría derivar en una nueva huelga nacional de trabajadores estatales.

Desde el sindicato sostienen que los despidos no solo afectan derechos laborales, sino que comprometen uno de los sectores estratégicos para el desarrollo argentino: el plan nuclear nacional, reconocido durante décadas por sus avances en investigación, producción tecnológica y generación de energía.

ATE prepara un nuevo paro nacional contra el ajuste

Durante la movilización realizada en la sede de la CNEA, ubicada sobre la avenida del Libertador en la Ciudad de Buenos Aires, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó con dureza la decisión del Gobierno.

“Estos despidos son un golpe al corazón del plan nuclear argentino. Si quieren despedir trabajadores, que echen a los 250 ñoquis que dejó Adorni, pero no a científicos, profesionales y técnicos altamente capacitados que están al servicio del desarrollo tecnológico y científico del país”, afirmó.

El dirigente adelantó que el gremio convocará en las próximas horas a un plenario nacional de delegados para definir la continuidad del plan de lucha y debatir la realización de un nuevo paro en toda la Administración Pública Nacional.

Además, Aguiar rechazó el argumento oficial de que se trata de contratos temporarios.

“Es mentira que sean contratos con fecha de vencimiento. En todos los casos hablamos de trabajadores con más de 5, 10, 15 e incluso 20 años de antigüedad”, sostuvo.

Para ATE, el proceso de despidos forma parte de una política de vaciamiento del Estado que pone en riesgo organismos estratégicos para el desarrollo científico, tecnológico y sanitario del país.

Investigadores alertan por el impacto técnico de los despidos

El investigador de la CNEA Rodolfo Kempf, entrevistado en el programa “Mediodías en la RAC” de Radio Arraigo, explicó que las cesantías afectan áreas críticas cuyo funcionamiento resulta indispensable para todo el sistema nuclear argentino.

Uno de los casos mencionados fue el despido de la operadora responsable del microscopio electrónico utilizado bajo normas ISO, un equipo que presta servicios técnicos a distintos organismos e industrias del sector, entre ellos Conuar —fabricante de combustibles nucleares— y Nucleoeléctrica Argentina.

Según Kempf, quien además es miembro de la Mesa Nacional de la agrupación “René Salamanca” de la CCC, señaló que la pérdida de ese personal especializado compromete tareas altamente específicas que requieren años de formación y experiencia.

El reactor CAREM, entre el abandono y la paralización

Otro de los puntos señalados por el científico es la situación del reactor nuclear CAREM, uno de los proyectos tecnológicos más importantes desarrollados por Argentina.

Kempf aseguró que fueron despedidos trabajadores encargados del mantenimiento de la obra civil del reactor, cuyo grado de avance ronda el 75 %.

De acuerdo con su descripción, la paralización del proyecto dejó instalaciones abandonadas, sectores inundados y materiales estructurales sin mantenimiento, lo que podría comprometer años de inversión pública y desarrollo tecnológico nacional.

El CAREM es considerado un reactor modular de diseño íntegramente argentino y representa una de las principales apuestas del país para posicionarse en el mercado internacional de tecnología nuclear.

Salarios bajos y fuga de profesionales al exterior

El investigador también advirtió que los bajos salarios y los despidos están acelerando la salida de científicos y técnicos altamente especializados.

Como ejemplo, señaló que la operadora despedida del microscopio electrónico percibía un salario inferior a los 600 mil pesos, mientras empresas extranjeras vinculadas al sector minero y nuclear ofrecen remuneraciones hasta cinco veces superiores.

Según Kempf, compañías internacionales están incorporando profesionales formados durante años por el Estado argentino, generando una transferencia de conocimiento estratégico hacia otros países.

Esta situación impacta especialmente en áreas sensibles como el enriquecimiento de uranio, la fabricación de combustibles nucleares, el diseño de reactores y los procesos de licenciamiento técnico.

Riesgo para la soberanía energética y tecnológica

Desde la CNEA advierten que la pérdida de recursos humanos especializados compromete la posibilidad de que Argentina mantenga una política nuclear autónoma.

Kempf sostuvo que el desmantelamiento del sector limita el desarrollo de tecnologías capaces de generar energía eléctrica, abastecer proyectos de minería y petróleo, producir agua potable mediante plantas de ósmosis inversa en regiones como la Patagonia y exportar reactores diseñados íntegramente en el país.

El investigador afirmó además que la salida de especialistas de la Autoridad Regulatoria Nuclear deja al país con menos capacidad técnica para licenciar futuros reactores y desarrollar nuevos proyectos.

A su entender, este proceso favorece una creciente dependencia tecnológica respecto de empresas y potencias extranjeras, debilitando la capacidad nacional para sostener una política de soberanía energética.

Denuncian un proceso de privatización y vaciamiento

Consultado sobre las razones detrás de las medidas adoptadas por el Gobierno, Kempf sostuvo que existe una estrategia orientada a la privatización del sector nuclear, el desmantelamiento de sus principales líneas de investigación y el abandono de proyectos estratégicos como el reactor CAREM.

Desde su perspectiva, estas decisiones impiden que Argentina consolide un modelo propio de desarrollo energético y tecnológico, reduciendo su capacidad para competir en un sector considerado estratégico a nivel mundial.

Convocan a un congreso nacional de trabajadores del sector nuclear

Como respuesta a la situación, trabajadores de la CNEA preparan un congreso nacional del sector nuclear que se realizará la próxima semana en el Parque Irigoyen, en el partido bonaerense de San Martín.

La actividad contará con el acompañamiento de ATE y de la CTA San Martín y buscará coordinar acciones para enfrentar los despidos, defender el sistema científico nacional y reclamar la continuidad de los proyectos estratégicos vinculados a la energía nuclear argentina.

Mientras tanto, ATE mantiene en evaluación la convocatoria a una nueva huelga nacional de estatales, en un escenario de creciente conflictividad por los despidos y el ajuste aplicado sobre organismos públicos vinculados a la ciencia, la tecnología y la producción.

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