Las organizaciones sociales que asisten a personas en situación de calle denunciaron una serie de intimaciones y actos de hostigamiento por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires durante las tradicionales ollas populares que realizan en distintos barrios porteños. Los episodios ocurrieron pocos días después de que el jefe de Gobierno, Jorge Macri, afirmara que entregar comida y abrigo en la vía pública “genera dependencia” y atrae a más personas sin techo hacia la Ciudad.
Según las organizaciones, las declaraciones del mandatario no quedaron solamente en el plano discursivo. Durante los últimos dos fines de semana, personal del área de Espacio Público, en algunos casos acompañado por efectivos de la Policía de la Ciudad, comenzó a recorrer distintos puntos donde funcionan dispositivos solidarios para intimar a quienes reparten alimentos.
Una intimación durante una olla popular en Caballito
Uno de los casos más representativos ocurrió este domingo en la esquina de Acoyte y Rivadavia, en el barrio de Caballito.
Allí, la agrupación Peronismo Solidario sostiene desde hace más de dos años una olla popular que cada domingo entrega un plato de comida a más de 200 personas, además de organizar una radio abierta con debates sobre actualidad política y social.
La referente de la organización, Florencia Lorenzo, relató que un agente de Espacio Público interrumpió la actividad mientras se desarrollaba la transmisión.
“Todos los domingos de 11:30 a 13:30 no solo hacemos una olla popular sino también una radio abierta donde debatimos distintos temas de actualidad. Este domingo, por ejemplo, hablábamos del Mundial y de la Selección”, explicó.
Según contó, el funcionario anunció inicialmente que labraría una contravención y luego modificó su versión para indicar que se trataba de una intimación administrativa.
“Me dijo que tenía que tramitar un permiso, pero nunca pudo explicar cuál era ese permiso. Consulté con legisladores de la Ciudad y no existe ninguna autorización específica que debamos gestionar para realizar esta actividad”, sostuvo Lorenzo.
Las organizaciones denuncian un operativo en varios barrios
La dirigente aseguró que el episodio no fue aislado.
De acuerdo con su testimonio, situaciones similares ocurrieron con otras organizaciones que desarrollan acciones solidarias en barrios como Recoleta y Palermo.
Consultadas por distintos medios, otras agrupaciones confirmaron que durante los últimos dos fines de semana inspectores del Gobierno porteño realizaron procedimientos similares en distintos puntos de la Ciudad.
Entre los lugares donde se registraron intimaciones figuran:
- Caballito.
- Colegiales.
- Palermo.
- Recoleta.
- Villa 1-11-14.
- Barrio Zabaleta.
- Villa Lugano.
En algunos procedimientos, señalaron, los inspectores estuvieron acompañados por efectivos de la Policía de la Ciudad.
Preocupación por un cambio de criterio del Gobierno porteño
Las organizaciones sostienen que durante años pudieron desarrollar estas tareas solidarias sin inconvenientes y consideran que el nuevo accionar responde a un cambio de política impulsado por la administración de Jorge Macri.
Días atrás, el jefe de Gobierno había cuestionado públicamente las iniciativas de asistencia alimentaria y de abrigo realizadas por iglesias y organizaciones sociales.
En esa oportunidad afirmó que este tipo de acciones fomentan la permanencia de personas en situación de calle y generan un efecto de atracción hacia la Ciudad de Buenos Aires.
Tras aquellas declaraciones, referentes sociales aseguran que comenzaron a registrarse controles, intimaciones y advertencias que antes no existían.
“Queremos que deje de perseguirse la solidaridad”
Pese a la preocupación, las organizaciones explicaron que mantienen canales de diálogo abiertos con funcionarios porteños para evitar que estos episodios vuelvan a repetirse.
Una referente de un comedor popular que participa de los operativos de distribución de viandas señaló que existe una mesa de trabajo con el Gobierno de la Ciudad.
“Estamos dialogando con las autoridades para que deje de perseguirse a quienes salimos a la calle a enfrentar el hambre. Nuestro trabajo apunta a asistir a personas que no tienen dónde dormir ni qué comer, y creemos que eso no puede transformarse en un motivo de sanción”, expresó.
Mientras continúan esas conversaciones, las organizaciones advirtieron que seguirán sosteniendo las ollas populares y los dispositivos de asistencia en los barrios porteños, al considerar que la creciente demanda social vuelve indispensable este tipo de iniciativas solidarias.

