El despertar de la conciencia que subterráneamente seguía corriendo por el alma argentina
Por Néstor Forero
Todo comenzó con el viaje de un trapo de la tribuna al campo de juego. En pleno mundial, para desesperación de la inteligencia británica, que veía que el trabajo desmalvinizador de 40 años se hacía trizas ante el sentimiento natural del pueblo argentino.
Fue el despertar de la conciencia que subterráneamente seguía corriendo por el alma argentina.
Inmediatamente surgió el tratamiento en el Senado de la Nación de la ley de extranjerización de la tierra. Y allí fue el despertar pleno. A pesar (o concomitantemente) de los 1.500 heridos en la protesta, se recuperó la conciencia y los atributos esenciales de la Nación surgieron a pleno.
Estos atributos esenciales —territorio, población y gobierno—, atacados por el Poder Ejecutivo, quedaron a la luz, sistemáticamente y en conjunto violentados. El pueblo se movilizó por todas las plazas del país.
La consigna “recuperar la tierra” se refiere no solo a lo que se pondría a la venta, sino a recuperar las 13.000.000 de hectáreas en manos extranjeras. Es también recuperar el agua, recuperar el Paraná y la preservación de los glaciares.
Consecuentemente, ello da paso a otra recuperación de algo intangible, pero que nos duele: la deuda.
La deuda que nos esclaviza, que nos roba los recursos y abre las puertas a todos estos males.
Por consiguiente, tomamos dimensión de la proeza de la cancelación de la deuda externa. Recuperamos a Perón, que canceló la totalidad de la deuda, y a Néstor Kirchner, que en su momento canceló al FMI 9.810 millones de dólares y los echó, para aplicar una política de desarrollo con inclusión social.
Recuperar a Perón, que canceló la totalidad de la deuda para alcanzar la independencia económica, para realizar la soberanía política y llevar a cabo la justicia social. En la única vez en la historia argentina que la deuda externa fue igual a cero.
Desde 1824, la deuda externa fue el instrumento de dominación que condicionó la vida de los argentinos hasta su cancelación total en 1952 y desde 1955 hasta nuestros días, en un doloroso devenir esclavizante.
Para cancelar la deuda, se planificó nuestra liberación. No fue un hecho aislado ni fortuito, fue planificado por el Consejo Nacional de Posguerra, presidido por Perón y llevado a cabo por el presidente electo en 1946, el coronel Juan Domingo Perón.
Hoy debemos concientizarnos de que debemos planificar el día después de alcanzar la administración del gobierno para lograr la toma del poder y devolverle al único sujeto histórico la potestad que puede devolvernos la libertad: el mismo pueblo argentino.
Festejemos estar en la calle con el pueblo, somos parte de él; recuperemos la tierra, recuperemos el agua, recuperemos la conciencia de lo argentino y lo latinoamericano y ello nos recuperará (más temprano que tarde) la deuda y las Malvinas.
Hace algunas semanas decíamos: Malvinizar la deuda
Nuestros antepasados proclamaban: Patria o muerte.
Muchas muertes han pasado por el lacerado cuerpo social argentino para sostenerla como opción.
Hoy nos inclinamos a proclamar con conciencia nacional: Patria y Vida.
Más Patria para más vida
Fuente: foroargentinodeladeudaexterna.com

