Por Eduardo Mariano Lualdi
Malvinas y las contradicciones de Milei
El oportunista viraje de Javier Milei, quien pasó de ser admirador de Margaret Thatcher y Ronald Reagan a “rabioso malvinero antibritánico”, sufrió un doble traspié que le cerró la boca y acalambró los dedos, al menos, por un par de minutos.
Primero Trump y luego su enviado Christopher Landau le ordenaron corregir la hipócrita ley en defensa de la soberanía que el conchabado Santiago Caputo diseñó para sostener la iniciativa política de la actual administración. Y, obediente, La Libertad Avanza modificó todos los artículos que pidió Trump para no afectar los intereses de EEUU.
Sigue en cuestión su tratamiento parlamentario por los atributos que Milei exige para la organización del Consejo de Seguridad. Milei aspira a tener el dominio completo de las fuerzas militares, de seguridad y de inteligencia, para usarlas a su antojo.
Trump, Santiago Caputo y la política exterior argentina
La fiereza antibritánica de Milei coincidió con el enfrentamiento político de Trump y Netanyahu alrededor de cuestiones estratégicas en Europa y Asia Occidental.
Coincidente con las posiciones de Trump y Netanyahu, Santiago Caputo (jefe real de la SIDE) habló del avance del dominio islámico del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
Dudamos que esta boqueada haya sido tomada en serio por los británicos. Pero, sin duda, Santiago Caputo con su fe anti islámica, agrava las malas relaciones con las naciones del llamado Medio Oriente. Malas relaciones que el gobierno de La Libertad Avanza se ha ocupado en profundizar desde que inició su gestión, con sus posiciones contra los derechos de la nación Palestina, en defensa de Israel y su genocidio contra el pueblo palestino, y de la criminal agresión de EEUU e Israel contra la República Islámica de Irán.
El escenario internacional y el falso patriotismo
La derrota de Bolsonaro, a quien Milei-Santiago Caputo le organizaron la fuga, los resultados electorales de Netanyahu en Israel y la paliza electoral que Trump recibió en las elecciones intermedias, echa más agua al falso patriotismo del presidente más entreguista desde que se restableció el sistema constitucional, superando a los dos gobiernos de Carlos Menem (el de las relaciones carnales), lo que no es poco decir.
La crisis económica y social bajo el gobierno de Milei
Producto de las políticas de Milei, avanza la crisis económica y social. Crecen en nuestro país los sufrimientos de la mayoría del pueblo, sufrimientos agravados en muchas regiones por los efectos del fenómeno del “Niño”, ante el cual el gobierno no da ninguna respuesta que alivie los padecimientos de los afectados por las inundaciones.
El falso patriotismo del mileísmo seguirá licuándose. Milei seguirá agravando con sus políticas antinacionales y antipopulares y tal vez, cada tanto, cacareando su falso patriotismo.
Milei seguirá haciendo lo que los sectores de poder que él representa ordenan. Tiene que huir hacia adelante, no tiene otra posibilidad. Como Trump, como Netanyahu. En Argentina seguirán creciendo los sufrimientos del pueblo y la lucha contra su política, y en el mundo seguirán creciendo los factores de guerra y la lucha de los pueblos por la libertad y la independencia.
La segunda independencia y el legado del Foro Patriótico y Popular
Tiene plena vigencia las definiciones que en marzo de 2004 hicimos cuando la fundación del Foro Patriótico y Popular, encabezado, entre otros, por el Tte. Cnel. Adolfo César Philippeaux, el Suboficial Mayor Marcelino Sánchez, el Dr. Julio Carlos González y muchos otros patriotas. Dice el párrafo final del Documento Fundacional del Foro Patriótico y Popular, rescatando el legado de los revolucionarios de Mayo de 1810:
“La lucha por la segunda independencia exige, como primera condición, que el pueblo rompa sus cadenas. Por eso, la lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la libertad, lo que exige la investigación y castigo de todos los crímenes cometidos contra el pueblo y la Nación Argentina, y la más amplia libertad de acción de las fuerzas patrióticas y populares. Como ya ocurrió en la Guerra en la que surgimos como Nación, también ahora, en el curso de la lucha por la segunda y definitiva emancipación, será el ruido de rotas cadenas, el grito sagrado de ¡Libertad! de todo un pueblo, el que barrerá con el Estado de la sumisión y la opresión, y parirá el nuevo Estado argentino.”

