Por Cecilio Panella
En sus dos presentaciones anteriores ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Javier Milei había esquivado el tema de la soberanía de las Islas Malvinas, que ahora colocó en el centro de la agenda de su Gobierno.
Este miércoles, durante su discurso en la 81° Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), el libertario le dedicó varios minutos al tema Malvinas, que contradicen lo que dijo sobre ese mismo tema en sus dos participaciones anteriores ante ese foro (2024 y 2025).
Aprovechó para apuntar contra la ONU por no hacer cumplir las resoluciones, cuestionó la explotación petrolera en las islas y pidió al Reino Unido que abra negociaciones.

Malvinas vuelve al centro del discurso de Milei
“Malvinas es para nosotros una causa nacional”, dijo el mandatario, quien en su primer discurso como jefe de Estado no había ni tocado el tema y en el segundo apenas lo mencionó en una oración.
También rechazó el argumento británico del “principio de libre determinación” de los habitantes de Malvinas. “No aplica en este caso ya que se trata de una población implantada”, afirmó Milei, quien en discursos anteriores había dicho que Argentina recuperará las islas “cuando los isleños lo deseen”.
Milei cuestionó a la ONU por las resoluciones sobre Malvinas
Milei aprovechó el reclamo malvinero que repentinamente hizo bandera para cuestionar a la Organización de las Naciones Unidas por no poder hacer cumplir las resoluciones que instan a negociar la cuestión de la soberanía.
“Quiero plantear una pregunta: ¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario?”, planteó y dijo que la ONU hoy “solo sirve para alimentar una casta de parásitos”, lanzó Milei.
Dos años ausente
En 2024, durante su primer discurso ante la 79° Asamblea, el presidente ni siquiera hizo un reclamo explícito de soberanía, no exigió que Gran Bretaña se siente a negociar tal como lo establece la requisitoria de la ONU de hace 61 años, y no habló de sanciones a empresas que explotan el archipiélago (cuando la ley vigente en la Argentina de entonces ya lo establecía).
La palabra “Malvinas” apenas fue mencionada una sola vez y al pasar. En ese año, Milei calificó de “impotente” a la ONU, desacreditó sus “políticas colectivistas”, rechazó la denominada Agenda 2030 y sostuvo que la defensa de los derechos sexuales y reproductivos “desploman la tasa de natalidad”.
En ese marco, afirmó que la ONU que “tampoco la organización ha cumplido satisfactoriamente su misión de defender la soberanía territorial de sus integrantes, como sabemos los argentinos de primera mano, en la relación con las Islas Malvinas”.
No profundizó en el historial de reclamos, no abogó por los derechos legítimos de la Argentina, no denunció la presencia militar británica y ni mencionó la explotación de los recursos naturales que Gran Bretaña había autorizado por entonces y que fue denunciada por los gobiernos anteriores.
Es entendible, cuando dio su primer discurso en la ONU todavía era un ferviente y explícito defensor de Margaret Thatcher y del derecho de autodeterminación de la población británica implantada en el archipiélago argentino.

El reclamo de Milei por Malvinas en 2025
Sin embargo, en 2025, en su segundo discurso ante la ONU, la palabra “Malvinas” y “soberanía” fueron mencionadas una sola vez y al pasar, en el tramo final de la alocución ante la 80° Asamblea.
Hizo un reclamo más puntual: “Quiero reiterar nuestro reclamo legítimo e irrenunciable sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes que permanecen ocupados ilegalmente”.
“Situaciones coloniales como estas siguen sin ser resueltas. Por lo que invitamos al Reino Unido a reanudar las negociaciones bilaterales”, dijo y mencionó la Resolución 2065 (dictada por la ONU en 1965 sobre la disputa de soberanía entre Argentina y Gran Bretaña) y a “todas las resoluciones posteriores que la acompañan”.
Sin negociaciones
Inmediatamente después del discurso de Milei, el Reino Unido publicó un comunicado donde asegura que “no puede haber diálogo sobre soberanía” por las Islas Malvinas.
Reino Unido rechazó negociar la soberanía
El gobierno británico ratificó que no negociará la soberanía “sin el consentimiento de los habitantes de las islas”, haciendo uso del principio de autodeterminación para tratar de legitimar su ocupación ilegal.
El Reino Unido también defendió la explotación de recursos naturales en las islas. Según sostuvo, “el desarrollo de los recursos de hidrocarburos de las Islas Malvinas es una empresa comercial legítima”, regulada por la legislación del Gobierno local y según su posición, en conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Trump, Reino Unido y Malvinas
El nuevo encontronazo por Malvinas se produjo después de la reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y el premier británico Andy Burnham en Nueva York.
Burnham contó que hablaron de comercio y también de Malvinas, aunque no explicó qué dijo el presidente estadounidense sobre el reclamo argentino.
Por su parte, Trump elogió a Burnham y dijo que la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido está mejorando.
Así, el mismo presidente que semanas atrás había dejado abierta una duda sobre la postura de Washington frente a Malvinas volvió a mostrarse cerca de Londres. Para Milei, que apostó fuerte a su vínculo con Trump, no fue precisamente la escena que esperaba encontrar en Nueva York.
Alineamiento total

Presidentes latinoamericanos de derecha alineados con la Casa Blanca, se juntaron para un evento del llamado Escudo de las Américas en la sede de la ONU.
Se trata de 15 países que integran esa coalición multinacional sobre seguridad regional y lucha contra el narcotráfico, coordinados por Washington.
Milei y Trump en el Escudo de las Américas
Aunque no tuvo foto ni mucho menos una reunión bilateral, el presidente Javier Milei se tuvo que conformar con una referencia de Trump, que suele atribuirse mérito en los éxitos electorales de sus aliados en la región.
“Tuvimos una gran victoria en la Argentina… bueno, ya hace un tiempo de eso, y por partida doble”, recordó Trump, al mirar a Milei.
Aunque se preveía una participación más extensa del presidente, de media hora, Trump estuvo solo 14 minutos en la reunión.
La presidenta peruana Keiko Fujimori fue una de las que tomó la palabra para dirigirse a Trump cuando el líder republicano estaba en la sala. También lo hicieron el presidente paraguayo Santiago Peña y el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo Abondano (el presidente Abelardo De la Espriella estuvo ausente).
“Estamos trabajando con muchos de ustedes, y reconozco a casi todos por su gran labor. Son personas muy respetadas”, los endulzó Trump.
“Quiero que sepan que Estados Unidos los respalda, algo que muchos de ustedes saben muy bien porque están aquí presentes”, añadió, en medio de una lluvia de aplausos.-

