Más de 300 trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) realizaron una asamblea y movilización en rechazo a un proyecto oficial que busca dar de baja cerca de 1.000 servicios técnicos y avanzar sobre áreas estratégicas del organismo. La medida, aún no publicada formalmente, podría derivar en el despido de al menos 700 profesionales y técnicos.
Según denuncian desde la multisectorial del organismo, el plan impulsado por el Ministerio de Economía apunta a desarticular funciones clave del INTI y transferirlas al sector privado, especialmente en áreas sensibles como la metrología legal, vinculada al control de mediciones en combustibles, alimentos y otros productos de consumo masivo.
Alerta por despidos y vaciamiento de áreas clave
El eje del conflicto radica en el posible desarme de los Centros de Investigación y Desarrollo, considerados la columna vertebral del INTI. De avanzar la resolución, laboratorios completos quedarían sin funciones, lo que impactaría directamente en cientos de puestos de trabajo.
“Estamos frente a un intento de vaciamiento que pone en riesgo no solo nuestros empleos, sino también el desarrollo industrial del país”, señalaron trabajadores durante la asamblea.
El recorte se suma a una tendencia previa de achicamiento: según referentes del sector, en los últimos meses ya se produjeron alrededor de 800 desvinculaciones dentro del organismo.
Transferencia de funciones al sector privado
Uno de los puntos más cuestionados es la posible cesión de tareas estatales a laboratorios privados. Desde el sector advierten que esta decisión podría abrir un negocio millonario y afectar la transparencia en los controles.
Daniel Luna, referente de la multisectorial, sostuvo que se trata de un “ataque directo” que impacta en múltiples sectores productivos, desde la industria alimentaria hasta la construcción y la electrónica.
“Es un negocio enorme para privados que no garantizan la misma imparcialidad en los controles que el Estado”, advirtió.

Riesgos para la seguridad y la vida cotidiana
El INTI cumple un rol central en el control de calidad de productos de consumo masivo. Entre sus funciones se encuentran la verificación de materiales de construcción, alimentos, insumos médicos y sistemas de medición.
Impacto en la seguridad alimentaria
La eliminación de estos controles podría afectar directamente la calidad de los productos que llegan a la población.
- Se debilita la prevención de riesgos sanitarios
- Se pierde la verificación de contenido real en productos
- Aumenta el riesgo de fraudes comerciales
Desde el organismo remarcan que el INTI garantiza que “un producto tenga lo que dice que tiene”, una función clave para la protección del consumidor.
Metrología legal en riesgo
El cierre de áreas de metrología legal también genera preocupación. Estas áreas controlan:
- Balanzas comerciales y cerealeras
- Surtidores de combustible
- Alcoholímetros
Según los trabajadores, estas tareas han permitido evitar pérdidas millonarias para el Estado en recaudación y garantizar condiciones justas en el mercado.
Impacto en la industria y las pymes
El eventual cierre de servicios afectaría directamente a miles de pequeñas y medianas empresas que dependen del INTI para certificaciones, asistencia técnica y control de calidad.
Sin estos servicios, advierten, se debilita la competitividad industrial y se limita la capacidad del Estado para sostener políticas de desarrollo productivo.
Un conflicto que se extiende al sistema científico
El caso del INTI se suma a una serie de tensiones en el sistema científico-tecnológico argentino, donde distintos sectores vienen alertando por recortes presupuestarios, reducción de programas y pérdida de capacidades estratégicas.
“Esto no es solo una pelea por nuestros puestos de trabajo, es la defensa de un organismo clave para la industria nacional y la seguridad de la población”, concluyeron desde la asamblea.

