Fuerte polémica en Chaco por la detención de un periodista
La detención de un periodista durante un acto oficial encabezado por el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, en Margarita Belén, abrió una fuerte controversia política y mediática en torno a la libertad de prensa y el accionar policial en la provincia.
Fernando Ojeda, comunicador del interior chaqueño, denunció públicamente que fue detenido por orden del mandatario provincial luego de intentar realizar preguntas vinculadas a la crisis del agua potable y al escándalo de la falsa médica investigada por la Justicia.
“El gobernador Leandro Zdero me metió preso. Eso es lo que él ordenó tras realizar nuevamente mi viaje a Margarita Belén”, sostuvo el periodista, quien permaneció aproximadamente siete horas demorado en una comisaría local.
Sin embargo, la versión oficial difundida por la Policía del Chaco indicó que el joven de 25 años fue detenido por “promover desórdenes” e intentar “violar el perímetro de seguridad” montado alrededor del gobernador.
El antecedente: preguntas sobre la falsa médica investigada en Chaco
Según relató Ojeda, el conflicto comenzó días antes durante una actividad oficial en Colonia Elisa, cuando interrogó públicamente a Zdero sobre el caso de la falsa médica investigada en la provincia y la eventual responsabilidad política del Ministerio de Salud.
“Le pregunté si ya le había pedido la renuncia al ministro Rodríguez por la causa vinculada a las muertes que se investigan en manos de esta falsa médica”, explicó.
La investigación judicial tiene como principal acusada a Lidia Mabel Ojeda, imputada por homicidio con dolo eventual, usurpación de títulos y ejercicio ilegal de la medicina.
La fiscalía sostiene que la mujer habría ejercido ilegalmente en distintos centros de salud públicos y le atribuye la muerte de un paciente de 63 años ocurrida en diciembre pasado en el hospital de Quitilipi.
Durante allanamientos realizados en su domicilio, la Justicia secuestró documentación médica, uniformes, insumos sanitarios y un sello oficial del Hospital Dr. Emilio F. Rodríguez. También fueron hallados fragmentos de papeles quemados.
La crisis del agua y el nuevo cruce con Zdero
El miércoles, Ojeda volvió a viajar a Margarita Belén para cubrir otro acto oficial y plantear preguntas relacionadas con problemas estructurales de la localidad, especialmente la crisis del agua potable.
El periodista describió un escenario crítico y aseguró que numerosos vecinos pasan días enteros sin acceso regular al servicio.
“Hay días en que los vecinos pasan dos o tres jornadas sin agua. Y cuando sale, muchas veces es oscura, intomable, insalubre”, afirmó.
También cuestionó las prioridades oficiales frente a las carencias básicas que atraviesa la población.
“¿Qué sentido tiene prometer obras cuando todavía la gente no tiene algo tan básico y esencial como el agua?”, planteó.
Parte del episodio quedó registrado en videos que circularon rápidamente en redes sociales. Allí se observa a Ojeda intentando acercarse al gobernador mientras formula preguntas sobre la situación social y sanitaria de la provincia.
En medio del intercambio, Zdero lo calificó como “militante kirchnerista” mientras continuaba caminando acompañado por su custodia.
Cómo fue la detención del periodista
Ojeda aseguró que luego decidió retirarse del lugar y cruzó hacia un local gastronómico ubicado frente al club donde se desarrollaba el acto.
“Noté que dos personas con camperas similares a las de la custodia me observaban y me seguían”, relató.
Minutos después, según reconstruyó, un móvil policial llegó rápidamente y comenzó el procedimiento que terminó con su detención.
“Preparé mi cámara porque ya presentía que algo andaba mal. Ahí comenzaron a gritarme y empezó una situación muy violenta”, afirmó.
La Policía del Chaco sostuvo en su parte oficial que el periodista fue detenido por “promover desorden” en inmediaciones del operativo de seguridad. Según esa versión, Ojeda intentó vulnerar el perímetro de seguridad y luego escapó cuando los efectivos quisieron identificarlo.
La causa quedó encuadrada bajo el artículo 60 del Código de Faltas provincial, una figura contravencional vinculada a “perturbaciones y desórdenes”.
El rol de la Justicia y las contradicciones oficiales
El jefe de Policía, Fernando Romero, aseguró posteriormente que la detención no estuvo relacionada con la actividad periodística de Ojeda y tampoco habló de una supuesta violación del perímetro de seguridad.
Según explicó, el joven habría mantenido un “entredicho” con efectivos policiales a unos 100 metros del lugar.
Por su parte, el juez de Paz de Margarita Belén, José Luis Pontón, reconoció que nunca habló directamente con el detenido y que avaló el procedimiento únicamente con la información aportada por la Policía.
“No me consta que sea en uso de actividades periodísticas”, sostuvo el magistrado.
También admitió que no verificó personalmente el estado físico del periodista ni tomó contacto directo con él durante las horas que permaneció privado de su libertad.
Ojeda recuperó la libertad alrededor de la una de la madrugada.
El Gobierno provincial abrió una investigación interna
Tras la repercusión pública del caso, el ministro de Seguridad de Chaco, Hugo Daniel Matkovich, anunció la apertura de una investigación administrativa a través del Órgano de Control Institucional para determinar si existieron excesos policiales durante el procedimiento.
“No vamos a respaldar y no vamos a tolerar conductas que nada tienen que ver con un accionar policial conforme a la ley”, sostuvo el funcionario.
Matkovich agregó además que cualquier ciudadano que considere vulnerados sus derechos puede acudir a los mecanismos institucionales correspondientes para denunciar irregularidades policiales.
Un día después del episodio, el gobernador Leandro Zdero intentó despegarse de la detención. “Fue una situación incómoda, pero yo atiendo a todos”, afirmó durante una entrevista radial.
El mandatario aseguró que tomó conocimiento de la detención a través de los medios de comunicación y negó haber ordenado el procedimiento.
“Lamento lo que pasó con este chico”, expresó, mientras insistía en que suele responder preguntas “cómodas o incómodas”.

Repudio de entidades periodísticas y alerta por la libertad de expresión
El episodio provocó una rápida reacción de organizaciones periodísticas y medios de comunicación de Chaco.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) ya había advertido días atrás, en el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, sobre el deterioro del clima para el ejercicio periodístico en Argentina.
En ese comunicado, la entidad remarcó que “el acceso a la información y la posibilidad de indagar y difundir hechos de interés público son estándares imprescindibles”, y advirtió que la descalificación y el hostigamiento a periodistas “erosionan el debate público y debilitan la calidad democrática”.
La Asociación de Periodistas de la República Argentina (APeRA) también emitió un duro pronunciamiento, calificando la detención de Ojeda como “arbitraria”.
“La obligación de los funcionarios públicos es responder a la prensa porque es una de las formas de ser transparentes en su actuación como servidores públicos”, sostuvo la entidad.
El Sindicato de Prensa del Chaco, la Asociación de Medios de Comunicación provincial y dirigentes opositores del Frente Chaqueño también repudiaron lo ocurrido.
Desde sectores opositores calificaron el caso como “un gravísimo atentado contra la libertad de prensa y un mensaje intimidatorio hacia todo el periodismo chaqueño”.
La Asociación de Medios chaqueña fue todavía más contundente: “Ningún gobierno puede pretender acallar las voces críticas ni condicionar el trabajo de los medios”.
Contexto nacional: el conflicto entre Milei y el periodismo
Lo ocurrido en Margarita Belén no aparece para muchos sectores periodísticos como un episodio aislado, sino como parte de un clima creciente de confrontación entre el poder político y la prensa crítica en distintos niveles del Estado.
En ese marco, distintas entidades vincularon el caso chaqueño con la escalada nacional de tensiones impulsada desde la Casa Rosada por el presidente Javier Milei, quien mantiene desde hace meses un enfrentamiento abierto con periodistas y medios de comunicación críticos de su gestión.

Restricciones al accionar del periodismo
A fines de abril de 2026, el Gobierno nacional tomó una decisión que provocó fuerte rechazo en el ámbito periodístico: restringió el ingreso de la prensa acreditada a la Casa Rosada.
La medida se conoció luego de la difusión de un video grabado por un cronista con anteojos inteligentes dentro del edificio gubernamental. Lo que inicialmente comenzó como la revocación de una acreditación individual terminó extendiéndose a todos los periodistas que cubrían habitualmente la actividad oficial.
El cierre de la histórica Sala de Prensa de Casa Rosada —con más de un siglo de funcionamiento— fue cuestionado por organizaciones periodísticas, sectores políticos y organismos internacionales vinculados a la defensa de la libertad de expresión.
El insulto y las hostilidades como método de confrontación
En paralelo, Milei intensificó sus ataques públicos contra periodistas a través de redes sociales y declaraciones mediáticas. En distintas publicaciones calificó a comunicadores como “basuras inmundas”, “ensobrados” y “corruptos”, además de compartir imágenes generadas con inteligencia artificial dirigidas contra trabajadores de prensa.
La Asociación de la Prensa Extranjera y el Comité para la Protección de los Periodistas advirtieron sobre “el aumento de la hostilidad del Gobierno hacia la prensa”, mientras medios internacionales reflejaron la preocupación por el deterioro del vínculo entre el oficialismo y el periodismo en Argentina.
En ese contexto, referentes del periodismo chaqueño sostienen que la detención de Fernando Ojeda debe analizarse dentro de un escenario más amplio de creciente tensión hacia la prensa crítica.

