
Escrito por Miguel Ángel De Renzis
En 1930 se produce el primer golpe de estado. La caída de Yrigoyen tuvo también a protagonistas radicales vinculados al alvearismo que asaltaron su propiedad y quemaron sus muebles.
Uno de los más identificados por los golpistas fue el tucumano Raúl Federico Prebisch que nació el 17 de abril de 1901 y cuya madre fue la salteña Rosa Linares Uriburu, que tuvo ocho hijos con Albin Teodoro Prebisch, un alemán de Sajonia, protestante, que vino a trabajar en un correo de Jujuy.
Una de las hermanas, Amalia, se casó con Adolfo Lossek, uno de los dirigentes del Partido Demócrata Nacional.
Su parentesco con los Uriburu le permitió asumir al contador Prebisch como subsecretario de hacienda de los golpistas.A pesar de su afiliación radical Raúl Prebisch participó en la década infame en distintos cargos, pero en 1933 este personaje que se murió el 29 de abril de 1986 en Santiago de Chile, fue asesor nada más y nada menos que de Roca en el primer empréstito que endeudó por más de un siglo a la Argentina, el empréstito Roca Runciman.
Los sucesos del 4 de junio de 1943 terminaron con la nefasta influencia del radical tucumano. Apenas producido el golpe de 1955 el dictador Pedro Eugenio Aramburu nombró a otro radical, Eugenio Blanco, como ministro de economía.
En 1944 en Bretton Woods, New Hampshire, perteneciente al estado de Nueva Inglaterra en Estados Unidos, se fundó el Fondo Monetario Internacional.
Actualmente viven allí 14.845.063 habitantes. Y es el lugar donde se determinó la creación del ente mundial económico, integrado por distintos países, pero supervisado en las decisiones finales por Estados Unidos.
El General Perón había repatriado la totalidad de la deuda en 1946, y no quiso tener vínculos con el FMI. Con su caída entre octubre del 55 y enero del 56 la revolución “fusiladora” dio a conocer el plan Prebisch, que era volver a endeudar la Argentina. Lo grave del asunto es que Prebisch terminó siendo asesor de Raúl Ricardo Alfonsín Foulkes y el radical Eugenio Blanco que ejerció como ministro del 14 de noviembre del 55 al 25 de enero del 57, volvió a repetir como ministro de economía de Humberto Arturo Illia.
Blanco había sido funcionario del Banco de Italia y Rio de la Plata, de la compañía de seguros Columbia Agrícola Ganadera.En los sucesos de 1945 Eugenio Blanco era el decano de Ciencias Económicas.
También fue presidente del Banco Central, y Argentina pasó de ser un país acreedor en 1955 a un país deudor de 700 millones de dólares con la fusiladora.
Es decir, la Argentina entró al Fondo Monetario de la mano de dos radicales que, además de ser funcionarios de Rojas y Aramburu, lo fueron de Illia – Peretti y de Alfonsín — Martínez.De la mano de Mauricio Macri nos metimos otra vez en deudores del Fondo.
Durante el gobierno de Alfonsín, Bernardo Grinspun, el primer ministro de economía, a pesar de haber sido funcionario del equipo de Eugenio Blanco, se paró en una reunión de gabinete y a los gritos le pidió a Alfonsín y al resto de los ministros que antes de pagar se investigara por fraudulenta la deuda creada por la dictadura militar.
Bernardo terminó en el 85, después de exigir la investigación, expulsado del gabinete de Alfonsín.
Su reemplazante fue Juan Vital Sourrouille y el asesor jurídico, el actual presidente de la Republica, Alberto Fernández Perez.Grinspun fue un hombre honesto, despreciado por el aparato radical. A sus tres hijos solo les dejó el departamento de Belgrano. Sus restos descansan en soledad en el cementerio israelita de La Tablada.
Sourrouille hizo estallar el Plan Primavera y Alfonsín se fue seis meses antes, pese al asesoramiento de Prebisch.
Es increíble el elenco de los endeudadores que hace cerca de 70 años, salvo las honrosas excepciones, se las ingeniaron para amargar al pueblo argentino.
Macri endeudó a la Argentina en 44.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional, al que Néstor Kirchner le había cancelado la totalidad de la deuda. A lo que hay que sumarle que el ministerio de hacienda y finanzas colocó una deuda de 2.750 millones de dólares a una tasa del 7.25% y Luis Caputo pretendió engañar al país del buen crédito que gozaba el gobierno.
La tasa pagada duplicaba al dinero que conseguían otros países y Toto Caputo, muy suelto de cuerpo, metió en una nueva deuda a la Argentina, cuyo capital de cancela en los primeros años y en más de 70 pagamos intereses.No conformes con esto mandaron las reservas de oro a Londres. Y alegremente dijeron que la deuda del PBI era apenas del 54%
Ahora con vencimientos inlevantables, con la presión de la prensa canalla, algunos legisladores radicales tienen el tupé de cuestionar los presupuestos y de querer “asesorar” ellos cómo resolver el problema que crearon en complicidad con los liberales.
Todavía hoy aparece Domingo Felipe Cavallo, el invento de la Fundación Mediterránea, que le hizo pagar a todos los argentinos la deuda contraída por los privados, (entre ellos, la propia familia Macri), durante la dictadura militar, pidiendo la re privatización de Aerolíneas Argentinas.
Mientras el gobierno sigue dando vueltas para resolver la herencia de los endeudadores, el pueblo asiste aturdido al desguace nacional, el aumento de la pobreza y la justicia cómplice para los que delinquen desde el estado.
Estamos en el fondo, nos llevaron los radicales. Y cuando habíamos salido, nos llevó Macri de vuelta con sus socios de la Coalición Cívica y la Unión Cívica Radical.
Al decir de Jauretche el cipayaje ilustrado nunca para por el daño que causa.

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