La CGT oficializó este martes su adhesión a la Marcha Federal Universitaria convocada para el próximo 12 de mayo, en una señal de creciente articulación entre el movimiento obrero y las universidades nacionales frente al ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.
La decisión fue tomada tras una reunión realizada en la sede de Azopardo, donde el Consejo Directivo de la central sindical recibió a autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y a representantes gremiales del sector universitario. Durante el encuentro se analizó el impacto del desfinanciamiento sobre las universidades públicas y las consecuencias sociales, educativas y productivas derivadas de la parálisis presupuestaria.

La CGT respaldó el reclamo universitario
Del encuentro participaron el presidente del CIN, Franco Bartolacci, y el vicepresidente Anselmo Torres, quienes expusieron un duro panorama sobre la situación que atraviesan las universidades nacionales ante la negativa del Gobierno a aplicar la Ley de Financiamiento Universitario.
Las autoridades universitarias encontraron en la CGT un aliado clave para amplificar el reclamo y fortalecer la convocatoria a una movilización que buscará reeditar el impacto político y social de la histórica marcha universitaria realizada durante el primer año de gestión libertaria.
Uno de los principales voceros fue el cotitular de la CGT y secretario general del Sindicato del Vidrio, Cristian Jerónimo, quien ratificó el respaldo sindical a la protesta.
“Vamos a adherir y a acompañar la marcha de los universitarios para repudiar y rechazar las políticas del gobierno de Milei y solidarizarnos con esta gran lucha que están dando los compañeros”, sostuvo el dirigente.
Además, afirmó que “defender la universidad pública es también defender el desarrollo, la producción y el futuro de millones de argentinos y argentinas”.
El ajuste universitario y su impacto en el desarrollo
Durante la reunión, la conducción cegetista advirtió que el recorte presupuestario no sólo afecta a docentes y estudiantes, sino también al desarrollo productivo del país.
Según remarcaron, el deterioro del sistema universitario compromete la formación de técnicos y profesionales, limita la movilidad social y golpea la generación de conocimiento estratégico para la industria nacional.
La reunión también contó con la presencia de dirigentes de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y de la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN), ambas organizaciones enroladas en la CGT.
Los secretarios generales Daniel Ricci y Walter Merkis denunciaron la falta de convocatoria a paritarias y alertaron sobre la grave crisis salarial que atraviesa el sector universitario.
“Sin salarios dignos, no hay universidad de calidad”, remarcaron desde FEDUN.
La profundización del ajuste presupuestario es uno de los reclamos de los gremios. Advirtieron que el sostenimiento del sistema universitario depende actualmente del esfuerzo de trabajadores.

Unidad sindical y universitaria contra el ajuste
La jornada concluyó con un fuerte llamado a la unidad entre estudiantes, docentes, nodocentes, autoridades académicas y organizaciones sindicales para defender la universidad pública, la ciencia nacional y la educación gratuita.
“Docentes, nodocentes, estudiantes, autoridades y trabajadores organizados seguimos construyendo unidad para defender la universidad pública, la ciencia nacional y la democracia”, señalaron desde FEDUN.
Con el respaldo formal de la CGT, la Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo comienza a perfilarse como una de las movilizaciones más importantes del año y como un nuevo foco de tensión política para el gobierno de Javier Milei.
El objetivo de los organizadores será volver a instalar en las calles un reclamo masivo en defensa de la universidad pública, gratuita y de calidad, en un contexto marcado por el ajuste fiscal y la creciente conflictividad social.

