Malvinas: un buque vinculado a YPF estudia la ruta de un cable submarino entre las islas y Uruguay

Fugro Supporter realiza estudios para un posible cable submarino entre las Islas Malvinas y Uruguay.

El Fugro Supporter, de la empresa neerlandesa Fugro, realizó estudios del lecho marino en las Islas Malvinas y frente a las costas de Uruguay. Los trabajos estarían vinculados con un proyecto para instalar un cable submarino de telecomunicaciones de unos 2.000 kilómetros.

La iniciativa conectaría las Malvinas con territorio uruguayo y permitiría reducir la dependencia de las comunicaciones satelitales. Los relevamientos abren, además, interrogantes para la Argentina. Fugro trabaja en proyectos vinculados con YPF y Vaca Muerta, mientras el Gobierno argentino avanza con sanciones contra compañías relacionadas con actividades no autorizadas en las islas.

El proyecto también genera preguntas sobre el papel de Uruguay. Mientras el buque realizó varias escalas en Montevideo y actualmente desarrolla estudios frente a Punta del Este, autoridades uruguayas sostienen que no existe una solicitud formal para instalar un cable submarino con destino a Malvinas.

El Fugro Supporter y los estudios entre Malvinas y Uruguay

El Fugro Supporter es un buque de investigación marina operado por Fugro. La compañía está especializada en geodatos y relevamientos del suelo y del lecho marino.

La nave tiene 76 metros de eslora y 13 metros de manga. Opera bajo bandera de Bahamas.

Durante mayo, el barco realizó estudios en inmediaciones de Mare Harbour, en la isla Soledad. Se trata de una instalación utilizada por las fuerzas británicas desplegadas en el archipiélago.

Los trabajos también se desarrollaron en aguas próximas a Puerto Argentino. Posteriormente, el buque regresó a Uruguay.

Fugro reconoció haber realizado estudios del fondo marino vinculados con un proyecto de telecomunicaciones. Al mismo tiempo, negó que esos trabajos estuvieran relacionados directamente con actividades hidrocarburíferas.

Un cable submarino de unos 2.000 kilómetros

El proyecto contempla un cable submarino de fibra óptica de aproximadamente 2.000 kilómetros entre las Malvinas y Uruguay.

Las estimaciones difundidas ubican el costo de la infraestructura en torno a los US$115 millones o US$120 millones, aunque existen diferencias entre las cifras publicadas.

El objetivo sería mejorar considerablemente la capacidad de transmisión de datos de las islas. Actualmente, buena parte de su conectividad internacional depende de enlaces satelitales.

Una conexión física mediante fibra óptica modificaría esa situación y aumentaría la capacidad de comunicaciones del archipiélago.

La infraestructura tendría, por lo tanto, una importancia que excede el acceso cotidiano a Internet. También podría ampliar las capacidades de comunicación necesarias para actividades económicas, logísticas y operativas.

El buque estudia la costa de Punta del Este

El Fugro Supporter también realizó relevamientos frente a Playa Brava, en Punta del Este.

La embarcación navegó en forma paralela a la costa y a poca distancia de la orilla. Sus movimientos serían compatibles con estudios destinados a determinar un posible punto de llegada de infraestructura submarina.

Playa Brava ya constituye una zona relevante para las telecomunicaciones uruguayas. Allí desembarcan otros sistemas de fibra óptica internacional.

Entre ellos se encuentra Tannat, inaugurado en 2017. También llega a la zona Firmina, que conecta distintos puntos de América del Sur con Estados Unidos.

La eventual llegada de un nuevo tendido desde Malvinas incorporaría al archipiélago a esa red de infraestructura internacional.

Las cuatro escalas del Fugro Supporter en Montevideo

Los movimientos del barco muestran una intensa relación logística con Uruguay.

De acuerdo con registros de la Administración Nacional de Puertos citados en los textos relevados, el Fugro Supporter recaló cuatro veces en Montevideo entre 2025 y 2026.

Las escalas se registraron:

Las entradas fueron registradas para operaciones como abastecimiento, combustible, reparaciones y servicios marítimos.

Los movimientos adquieren mayor relevancia por la ruta seguida por la embarcación. El barco realizó operaciones entre Uruguay y las Malvinas durante el período en que se desarrollaron los estudios del fondo marino.

Uruguay niega tener un proyecto en trámite

Las autoridades uruguayas, sin embargo, niegan que exista actualmente una autorización para instalar el cable.

La Comisión Interinstitucional Asesora para el tendido, explotación y mantenimiento de cables submarinos tampoco habría recibido una solicitud.

Este organismo fue creado en 2023 y funciona dentro de la órbita del Ministerio de Industria, Energía y Minería.

Por lo tanto, existe una diferencia entre los trabajos de relevamiento realizados por el buque y la situación administrativa informada por Uruguay.

Los estudios preliminares no significan, por sí mismos, que el tendido haya sido autorizado.

La conexión con Sea Lion

El proyecto aparece además en un momento clave para las Malvinas.

Las compañías Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration avanzan con el desarrollo petrolero offshore Sea Lion.

El proyecto prevé iniciar la producción en 2028. Las estimaciones difundidas señalan una producción inicial cercana a los 50.000 barriles diarios.

Una explotación de esa magnitud requerirá infraestructura, trabajadores, servicios logísticos y comunicaciones.

Por ese motivo, una conexión de fibra óptica tendría importancia para la población civil, pero también podría mejorar las capacidades logísticas vinculadas con la expansión económica de las islas.

Fugro sostiene que sus estudios no tienen relación con Sea Lion. La compañía asegura que sus trabajos estuvieron limitados al análisis del fondo marino para un proyecto de telecomunicaciones.

Fugro también trabaja con YPF en Argentina

La situación adquiere especial relevancia porque Fugro mantiene actividades comerciales en la Argentina.

Durante 2025, la compañía realizó trabajos vinculados con el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en Río Negro.

También aparece vinculada con estudios relacionados con el proyecto Argentina LNG, impulsado para desarrollar la exportación de gas natural licuado.

Esto coloca al Gobierno argentino frente a un escenario complejo.

La misma compañía que participa en proyectos considerados estratégicos para Vaca Muerta realizó estudios submarinos en las Malvinas.

El Gobierno argentino endurece las sanciones

El episodio ocurre mientras la Argentina profundiza los procedimientos contra compañías vinculadas con actividades hidrocarburíferas no autorizadas en las Malvinas.

El Gobierno anunció el 4 de septiembre el inicio de procedimientos sancionatorios contra 45 personas humanas y jurídicas por posibles infracciones a la Ley 26.659.

La norma regula las condiciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina y establece prohibiciones para empresas que desarrollen determinadas actividades sin autorización argentina.

El Ejecutivo también prepara una iniciativa legislativa destinada a ampliar el alcance de las sanciones.

El desafío aparece cuando una compañía mantiene simultáneamente intereses económicos en la Argentina y actividades vinculadas con infraestructura desarrollada en las Malvinas.

La Resolución 31/49 y las modificaciones unilaterales

El proyecto también introduce una dimensión diplomática.

La Resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas, aprobada el 1 de diciembre de 1976, forma parte del marco internacional de la Cuestión Malvinas.

La resolución reconoce la existencia de la disputa e insta a las partes a acelerar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica.

Además, pide a ambos gobiernos abstenerse de adoptar decisiones que impliquen introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras continúe el proceso recomendado por Naciones Unidas.

Desde la perspectiva argentina, una infraestructura permanente destinada a aumentar la conectividad y las capacidades económicas del archipiélago puede abrir un nuevo debate sobre el alcance de ese principio.

Uruguay y una contradicción diplomática

Uruguay ha respaldado históricamente en ámbitos internacionales la posición argentina respecto de la disputa de soberanía.

Por ese motivo, el eventual desembarco de un cable procedente de Malvinas podría generar una discusión diplomática adicional.

El punto central será determinar si el proyecto avanza desde los actuales relevamientos hacia una solicitud formal ante las autoridades uruguayas.

Por ahora, Montevideo sostiene que ese trámite no existe.

Sin embargo, el Fugro Supporter continúa realizando estudios en aguas uruguayas, después de haber operado en las proximidades de las Malvinas.

Un antecedente de hace más de un siglo

Una conexión directa entre Uruguay y las Malvinas no sería completamente inédita.

Entre 1915 y 1919 funcionó una línea de telecomunicaciones entre ambos territorios. Aquella infraestructura quedó posteriormente fuera de servicio.

Más de un siglo después, el Reino Unido busca mejorar nuevamente la conectividad física del archipiélago con Sudamérica.

La diferencia es el contexto.

El eventual cable aparece ahora junto con la expansión petrolera de Sea Lion, el aumento de la infraestructura británica en las islas y el endurecimiento de la política argentina contra empresas que participan en actividades consideradas ilegales por Buenos Aires.

El movimiento del Fugro Supporter expone así una trama que cruza Malvinas, Uruguay, Vaca Muerta, YPF y los proyectos británicos en el Atlántico Sur.

La cuestión inmediata será saber si los estudios frente a Punta del Este avanzarán hacia una solicitud formal para instalar el cable y qué posición adoptarán, entonces, los gobiernos de Uruguay y Argentina.

Autor

Artículos relacionados