
Escrito por Miguel Ángel De Renzis
El diccionario hace hincapié en la definición de crápula y aclara que como argentinismo, crápula es una persona falta de moral y no confiable.
En 1946 el General Perón repatrió la totalidad de la deuda externa argentina, que habían creado conservadores y radicales en el país. Pudo declarar la Independencia Económica, base para la Soberanía Política y así realizar el más fenomenal desarrollo de Justicia Social.
En 1956 la fusiladora, de la mano del radical Eugenio Blanco, ministro de economía de la dictadura, y por acción del economista tucumano también radical, Raúl Prebisch, nos hicimos socios del Fondo Monetario Internacional.
A partir de allí, el radical Arturo Frondizi comenzó la petición de créditos que nos llevaron a nuestros días.
Ser socios del Fondo es perder la Soberanía Política y permitir que se inmiscuyan trimestralmente en una inspección contable de las finanzas nacionales.
En 1973 otra vez Perón canceló la deuda con el Fondo y comenzó a bajar la deuda externa que la llamada Revolución Argentina con Lanusse, Levingston y Ongania habían dejado en el país, haciendo caso a los ministros liberales, donde se destacaba Alvaro Alsogaray.
La dictadura más cruenta de todas, la del 76, trajo a Martínez de Hoz y la deuda que había comenzado a bajarse pasó de 8000 millones a 40.000 millones de dólares.
Con el regreso de la democracia, cuando Bernardo Grinspun le dijo a Alfonsín que había que investigar antes que pagar, lo echaron del gobierno.
Y con Sourrouille el actual presidente, Alberto Fernández, empezó su carrera administrativa en el Estado, como abogado del nuevo ministro de economía.
Todo termino estallando. Hubo varios ministros, se cayó el Plan Primavera y Alfonsín dejo el país en llamas con la hiperinflación.
Llego Menem. Y la esperanza de volver a una Patria justa, libre y soberana naufrago rápidamente. Empezó con Bunge y Born, terminó con Cavallo, se besó con Rojas e hizo funcionarios a los de la Ucede.
Se vendieron las joyas de la abuela y llegó De la Rua. Y con él, otra vez, el elenco radical.
Y todo volvió a estallar. La convertibilidad, de vuelta Cavallo, el helicóptero y treinta muertos.
En dos años se fundieron 50.000 millones que dejo Menem de las joyas de la abuela, 200.000 del megacanje y el blindaje y triplicaron la deuda.
Otra vez llegaron los bomberos peronistas. Rodríguez Saa, Duhalde, Kirchner. Néstor canceló la deuda con el FMI. Cristina pago 200.000 millones de dólares de intereses y aumentó el endeudamiento en 100.000 millones.
Llegó Macri y el elenco estable radical. Se pidió el mayor crédito de la historia del Fondo Monetario. Lo evaporaron. Endeudaron el país por 100 años, mandaron las reservas de oro a Londres, desatendieron la salud y la educación, aumentaron los desocupados y los desamparados. Trajeron la pandemia económica. Llego Fernández. Y con Alberto la otra pandemia, la de la salud.
La falta de una presencia comprometida que refleje un gobierno realmente peronista evaporó los votos en el medio tiempo.
A esta altura, el país debe 400.000 millones de dólares. Y dejamos de ser soberanos porque otra vez el Fondo monitorea nuestra economía.
Es bueno recordar acá que el 10 de diciembre, cuando en Plaza de Mayo se recuerde el Día de la Democracia, será también el aniversario de la primer derrota electoral en la historia del peronismo.
Porque aquel día asumieron Alfonsín – Martínez en lugar de Luder – Bittel.
Pero saben algo? Italo Argentino Luder, al igual que Angel Federico Robledo, en el ’46 habían sido electores de la Unión Democrática.
Es decir, tampoco llevamos un peronista original de candidato, y perdimos. Lo del medio tiempo no es novedad, ya había pasado a nivel presidencial.
Cierto día, en la residencia de Olivos, el General llamó a un perro, reiterando varias veces el nombre: “León, León!” Y el perro fiel concurrió al llamado de Perón. Y el General exclamó a quien lo escuchaba: “Ve, esto pasa muchas veces en la política. Usted los llama y vienen, y es como el perro. Usted lo llama León, y viene, pero es un perro”
Moraleja: para una Patria Justa, Libre y Soberana, llevemos peronistas.

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