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EE:UU: Joe Biden bajó su candidatura a la reelección y propuso a su vice Kamala Harris

Escrito por Cecilio Panella

El mandatario, de 81 años, agregó a través de una carta publicada en la red social X que se concentrará “únicamente” en cumplir con sus deberes ejecutivos durante el resto de su gestión.

Tras el atentado al expresidente y candidato del Partido Republicano, Donald Trump (2017-2021), la decisión histórica de Biden sumerge la ya turbulenta carrera por la Casa Blanca de 2024 en un territorio desconocido.

“Si bien ha sido mi intención buscar la reelección, creo que lo mejor para mi partido y el país es que renuncie y me concentre únicamente en cumplir con mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato”, dijo Biden en la carta.

Le quedan seis meses de presidencia, hasta el traspaso del poder el 20 de enero de 2025.

Es el final para 50 años de carrera política de Biden, un hombre obcecado al que solo le frenó el peso de la edad: una larga carrera política que se remonta a 1973 como senador por Delaware.

A todo esto, el expresidente Barack Obama (2009-2017), afirmó que Biden “ha sido uno de los presidentes más importantes” de Estados Unidos y hoy (por ayer) “nos ha recordado que es un patriota del más alto nivel”.

Palabra de Trump

En su primera reacción, Trump opinó que Biden “no era apto para postularse a la presidencia”.

“Sufriremos mucho a causa de su presidencia, pero remediaremos el daño que ha causado muy rápidamente”, dijo el magnate, que quiere volver a la Casa Blanca luego de cuatro años.

El corrupto Joe Biden no era apto para postularse a la presidencia, y ciertamente no es apto para ejercer el cargo. ¡Y nunca lo fue!… ¡HAGAMOS QUE ESTADOS UNIDOS SEA GRANDE OTRA VEZ!”, publicó Trump en la red Truth Social.

El candidato republicano a la vicepresidencia, J. D. Vance, opinó que “si Biden pone fin a su campaña de reelección, ¿cómo puede justificar seguir siendo Presidente? No presentarse a la reelección sería una clara admisión de que Biden no está mentalmente en condiciones de servir como Comandante en Jefe. No hay término medio”,

Más allá de estas declaraciones, el presidente de Estados Unidos no ha alegado ningún problema médico ni de incapacidad para renunciar a presentarse a la reelección.

¿Quién reemplazará a Joe Biden?

Biden respaldó a la vicepresidenta Kamala Harris como candidata del Partido Demócrata.

“Hoy quiero ofrecer todo mi apoyo y respaldo para que Kamala sea la candidata de nuestro partido este año”, dijo Biden, que aseguró que elegirla como vicepresidenta en 2020 fue “la mejor decisión” que tomó.

Harris es la primera mujer que llegó a ese cargo, es afroamericana e hija de inmigrantes de Jamaica e India. “Mi intención es ganar esta nominación”, fue lo primero que dijo.

Otros nombres que toman fuerza son el de Gavin Newsom, gobernador de California, y la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, una estrella en ascenso en el Partido Demócrata.

La vicepresidenta Harris sería una elección natural, pero no automática, para convertirse en candidata demócrata.

La convención prevista en Chicago, a partir del 19 de agosto, tendrá la última palabra. Son 3.900 delegados del partido, personas con perfiles muy variados y en su mayor parte completamente desconocidos para la opinión pública.

Decisión inevitable

La candidatura de Biden estuvo en peligro desde el desastroso debate televisivo contra Trump hace tres semanas.

Ese día, millones de telespectadores vieron a un presidente titubeante, confuso, una imagen que dejó a los demócratas consternados y desorientados.

Estaba resfriado y tosía con frecuencia. Su voz era apagada, se trababa al hablar y dejaba las frases inconclusas. Un espectáculo doloroso que sacó a la luz las dudas sobre su edad, que su entorno más cercano se había esforzado en sofocar.

Asustados por las encuestas que lo daban como perdedor y por miedo a una victoria abrumadora de Trump, los principales dirigentes demócratas le dieron la espalda a Biden. Al comienzo en privado, sugiriéndole que reconsiderara su candidatura.

Hasta la estrella de Hollywood -y votante demócrata- George Clooney, dijo que “la única batalla que no se puede ganar es la lucha contra el tiempo. Ninguno de nosotros puede. Es devastador decirlo”.

El expresidente Obama, la ex jefa de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, y los líderes demócratas en el Congreso, Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, también expresaron su preocupación.

Y las imágenes de Biden, tras dar positivo por Covid-19, bajando con dificultades la pasarela de su avión, no hicieron más que amplificar el nerviosismo de la dirigencia.

El jueves pasado, Biden, desafiante, dijo que él sería el candidato demócrata y que solo Dios o una “condición médica” lo obligarían a retirarse. Finalmente, ni Dios ni un médico. Fue la realidad política.

Lapsus y fallidos

Antes y después del debate televisivo con Trump, el mandatario tuvo gestos en público que hicieron acrecentar los cuestionamientos a su candidatura.

Biden tiene 81 años y hay dudas sobre si sufre deterioro cognitivo.

“Mi memoria está bien”, dijo a los periodistas en febrero pasado en la Casa Blanca. Instantes después confundió al presidente egipcio Abdelfatah El-Sisi con el de México, Andrés Manuel López Obrador, al referirse al ingreso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.

Diez días antes del debate, Biden viajó a Italia para la cumbre del G7. Allí dio una imagen preocupante. Rodeado de otros jefes de Estado, mostró signos de desorientación. La premier italiana, Giorgia Meloni, acudió en su ayuda.

Dos semanas atrás, en una entrevista radial, el Presidente se definió a sí mismo como “la primera mujer en ser vicepresidenta”. Ese rol le cabe a su vice Harris. Biden fue, entre 2009 y 2017, el vicepresidente de Obama, el primer presidente negro del país.

En los últimos días, se lo vio en una sugestiva imagen en la Casa Blanca, frente a una mujer a la que estuvo a punto de besar. Al parecer, la confundió con su esposa, Jill.

En otro acto confundió el nombre del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, con el ruso Vladímir Putin.

La imagen más reciente es la de una entrevista televisiva en la que Biden no recuerda el nombre de su secretario de Defensa, Lloyd Austin, y lo define como “hombre negro”. Austin es afroamericano y el color de su piel fue la referencia de Biden ante el lapsus.

El octavo presidente

El veterano dirigente demócrata engrosa así el club muy restringido de presidentes estadounidenses salientes que renunciaron a su intento por conseguir un segundo mandato.

Pero es el único que tuvo que darse por vencido por las dudas sobre su salud mental, a raíz de un penoso debate con Trump.

El anuncio se esperaba, por mucho que su equipo de campaña y él mismo se empeñaran en afirmar que llegaría hasta el final.

Biden es el octavo presidente de Estados Unidos que optó por no buscar la reelección.

Es el único en la historia en hacerlo antes de la convención de su partido y ninguno había tomado la decisión por sus aptitudes físicas.

La lista la conforman: Lyndon B. Johnson (1963-1969), Harry S. Truman (1945-1953), Calvin Coolidge (1923-1929), Theodore Roosevelt (1901-1909), James Polk (1845-1849), James Buchanan (1857-1861) y Rutherford Hayes (1877-1881).

El último presidente estadounidense elegible para postularse nuevamente, pero que decidió no hacerlo, fue Lyndon B. Johnson en marzo de 1968. Con problemas de salud y una creciente oposición a la guerra de Vietnam, sorprendió al país con ese anuncio.

Su entonces vicepresidente, Hubert Humphrey, fue elegido en la Convención Demócrata para enfrentarse a Richard Nixon. Fue derrotado, si bien los demócratas mantuvieron el control de la Cámara de Representantes y el Senado.

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