
Escrito por Cecilio Panella
En un resultado electoral que nadie vio venir, los franceses le dieron la espalda a la extrema derecha de Marine Le Pen y, por el contrario, votaron mayoritariamente al frente de izquierda, liderado por el jefe de la Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon.
En tanto, la coalición de centro-derecha del presidente Emmanuel Macron terminó en el segundo lugar, en un resultado también sorpresivo y que provocó alivio en el Palacio del Eliseo.
El izquierdista Nuevo Frente Popular obtendría de 187 a 198 escaños, en tanto la fuerza macronista sumaría entre 161 y 169, mientras que Reagrupación Nacional de Le Pen se quedaría con entre 135 y 143. La mayoría absoluta es 289 diputados.
Tras el balotaje, queda una Asamblea Legislativa fracturada en tres bloques y una Francia que, para ser gobernada, necesitará de todos los responsables políticos una gran dosis de imaginación.
La segunda vuelta de las elecciones legislativas celebradas este domingo dejaron en shock a Le Pen, cuyo partido terminó en tercer lugar, algo que ninguna encuesta había previsto.
La participación fue altísima y tuvo gran protagonismo en este resultado: 67%, todo un récord en un país donde el voto no es obligatorio.
La semana pasada, en la primera vuelta, el partido de Le Pen había obtenido el 33,4% de los votos, frente al 28,5% del frente izquierdista, y el 22,1% de la alianza de centro del presidente Macron.
Más de 200 pactos locales implícitos luego de la victoria de la extrema derecha en primera vuelta
Tras esa elección, la izquierda y la alianza macronista tejieron más de 200 pactos locales implícitos, el llamado “frente republicano”, retirando al candidato menos votado para impedir una victoria arrolladora del lepenismo.
En la primera reacción tras la votación, el primer ministro de centroderecha, Gabriel Attal, anunció que presentará su renuncia este lunes y aseguró que está dispuesto a permanecer en funciones “el tiempo que sea necesario” para garantizar la continuidad del Estado.
Descartado el peligro de una cohabitación con la extrema derecha, Macron parece tener ahora un par de hipótesis para formar un nuevo gobierno.
Una difícil coalición entre parte de la izquierda (el partido socialista), el oficialismo y los diputados de derecha que no pactaron con Le Pen, o un gobierno tecnócrata con apoyo parlamentario.
Lo que parece imposible es algún acuerdo de Macron con Mélenchon, que representa la izquierda más dura que lideró el triunfo electoral del domingo.
El presidente francés pidió “prudencia” tras la elección y aseguró que su alianza de centroderecha “sigue bien viva”.
Por su parte, el jefe de la Francia Insumisa (Mélenchon) desafió al jefe de Estado y dijo que “debe inclinarse y llamar al Nuevo Frente Popular a gobernar”.
La gran derrotada, Marine Le Pen, lamentó el resultado electoral, pero recordó que duplicaron sus votos, por lo que consideró que “hemos puesto los cimientos de la victoria futura”.
“Esto es una victoria en diferido”, aseguró Le Pen pensando ya en la elección presidencial de 2027.
Jordan Bardella, el frustrado candidato a primer ministro por el lepenismo, acusó al presidente Macron de dejar al país “en los brazos de la extrema izquierda de (Jean-Luc) Mélenchon”.
Contra la extrema derecha
Tras perder categóricamente la elección europea el mes pasado, Macron fue acusado por casi toda la clase política y la prensa francesa de haber llevado al país al borde del abismo sin necesidad.
Ahora, el presidente francés está disfrutando de su revancha, ya que no solo resucitó en las urnas, terminando segundo en la elección, sino que recupera algo de influencia política, no solo a nivel nacional sino, sobre todo, europeo.
En la última semana, artistas, futbolistas y asociaciones, entre otros, llamaron a impedir la victoria de la extrema derecha, en un movimiento similar al de 2002, cuando Jean-Marie Le Pen, padre de Marine, accedió por primera vez al balotaje de una elección presidencial y perdió categóricamente con el conservador Jacques Chirac.
La cara visible de ese movimiento fue la estrella de la selección francesa de fútbol, Kylian Mbappé, quien el jueves dijo: “Más que nunca, hay que ir a votar. No podemos dejar el país en las manos de esa gente” (por la extrema derecha).
Mbappé nació en Francia, pero es hijo de inmigrantes, padre camerunés y madre argelina.
La Unión Europea respira
Cuando parecía que estaba todo perdido, el dique francés integrado por Macron, liberales y la izquierda ha contenido la ola de la extrema derecha, y la Unión Europea respira con alivio.
El peor escenario para el proyecto europeo, esto es, una mayoría del ultraderechista y euroescéptico Reagrupamiento Nacional de Le Pen, no se produjo.
Francia es la segunda economía de la Unión Europea, un país esencial para el avance del bloque junto a Alemania.
“En París, entusiasmo; en Moscú, decepción; en Kiev, alivio. Suficiente para ser feliz en Varsovia”, escribió en la red social X el primer ministro polaco, Donald Tusk, integrante del bloque liberal y social europeo.
Tusk celebró así la contención de la extrema derecha en Francia, con vínculos con la Rusia de Vladímir Putin.
En tanto, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, valoró la victoria del Nuevo Frente Popular de izquierda en las elecciones legislativas francesas y escribió en la red social X: “Con la ultraderecha ni se pacta ni se gobierna”.
“Hagamos todo lo posible para que, juntos, protejamos nuestra grande y bella Europa, y no dejemos a los populistas de extrema derecha dominarla”, había dicho a su turno el canciller alemán Olaf Scholz, demostrando su inquietud.
Se sabe que Rusia veía con buenos ojos un triunfo de la extrema derecha de Le Pen. Sobre todo deseando una derrota de Macron, quien es uno los líderes europeos que más apoya a Ucrania en la guerra.
El mensaje fue respondido rápidamente por Stéphane Séjourné, canciller francés, en la red social X: “La diferencia es que aquí no es el Kremlin quien decide. Es el pueblo francés”.
Las reacciones de Cristina Fernández y Lula da Silva
De este lado del mundo también hubo repercusiones del triunfo de la izquierda y la derrota de la extrema derecha en Francia.
“Una vez más, como hace más de doscientos años, Francia ha dado una lección: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Felicitamos al pueblo francés y muy especialmente al Nuevo Frente Popular y a su líder @JLMelenchon por ser la fuerza política que más votos ha obtenido en las elecciones parlamentarias”, escribió Cristina Fernández de Kirchner en su cuenta de X, donde publicó una foto junto a Mélenchon.
Por su parte, el presidente brasileño Lula publicó un breve mensaje en sus redes sociales. “Muy contento con la demostración de grandeza y madurez de las fuerzas políticas de Francia que se unieron contra el extremismo en las elecciones legislativas”, comentó.

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