
A pesar de existir desde la época del menemismo en la Argentina, la Hidrovía del río Paraná no existió para el común de la gente. Nunca se habló de ella, nunca se leyó alguna línea en los diarios, ni estuvo en los comentarios de los programas de radio y televisión. Un hecho administrativo, si así se lo puede llamar, provocó que se pusiera la mira en ella por primera vez en forma masiva. Finalizaba uno de los contratos más injustos, polémicos y turbios en la historia de las exportaciones de la República Argentina. Por primera vez, el Estado argentino decide comenzar a normalizar una situación, que desde hace más de 20 años, no ha hecho otra cosa que provocar una sangría de divisas nunca antes vista en nuestra economía.
Redacción infoydata
Luciano Orellano es un estudioso en la materia. Uno hasta puede aventurar a decir que es quien más conoce acerca del tema. El no se cansa de decir a los cuatro vientos, y ante quien quiera escucharlo, que está mal llamarla la «Hidrovía»; que éste es un término comercial. Será por eso que el título de su libro es «Argentina Sangra por las Barrancas del Río Paraná». Editado por editorial Ágora. El libro además de estar presentado en una excelente edición de documentos, fotografías, planos, fotos y demás en papel de alta calidad, es un compendio de pasión e investigación hacia la verdad. Quien quiera conocer acerca del tema no puede evitar no leerlo. Además Luciano Orellano es integrante del «Foro por la recuperación del río Paraná».
Orellano fue entrevistado en Cítrica Radio de la ciudad de Rosario. Allí abordó diversos temas pero con un eje en el contrabando de granos. Tema tan actual como lo es también la estafa por más de 1500 millónes de dólares de la cerealera Vicentin.
La Planificación tributaria del saqueo: la legalidad al servicio de la ilegalidad
Orellano comienza diciendo que «en esos 70 kilkómetros de río en donde se encuentran estos 31 puertos, vienen 2.000.000 de camiones y 250.000 vagones de tren». Ese es el volúmen de vehículos de porte que llegan todos los años. «Podríamos decir que este año lo que circulará en dinero va a andar en los 35.000 millones de dólares para que la gente tenga una idea de lo que estamos hablando», añadió.
Comentando acerca de su libro, Orellano sintetizó que «Argentina sangra por las Barrancas del río Paraná» tiene como eje la soberanía. Soberanía del pueblo sobre sus riquezas como condición necesaria para la felicidad. Tiene un capítulo (el 12) que es el que habla de una maquinaria a la que nosotros le llamamos: «Planificación tributaria nociva del saqueo».
«El comercio argentino está totalmente en manos extranjeras. Cofco de China, Bunge y Cargill de los Estados Unidos, Dreyfus que es francesa, etc. Todas estas empresas, en su mayoría extranjeras, tienen cuentas o domicilios fiscales en los paraísos». Agrega Orellano que «esto es muy importante puntualizar ya que es de dificil comprension por que es una gran ingeniería. Tienen gabinetes de contadores, economistas, profesionales. Es una industria de la evasión».
Para tener una comprensión al respecto pone a consideración un dato no menor: «el 25% del capital financiero internacional se encuentra en los paraisos fiscales. ¿Que es un paraiso fiscal?, añade. Es un instrumento legal que crearon los Estados para las ilegalidades. Sobre todo las grandes potencias.
Los datos y números que maneja no son menores «aquí se lava todo el contrabando del comercio internacional. En materia alimentaria y de granos son 515 millones de toneladas que están en la circulación. Es un mecanismo para que estas empresas, salvo las que cotizan en bolsa, digan que sus «ganancias son minimas o nada. Es decir que en sus balances nunca ganan porque declaran que no ganan». Y aquí va quedando en claro el caso Vicentin.
Es para Orellano «un instrumento legal para la ilegalidad, para no tributar ganancias en los Estados. Eso ya ocupa el 25% del capital financiero en el mundo. Es un fenómeno internacional. No hay empresa, no hay latifundista, no hay grande pool de siembra, no solo los exportadores que no tengan domicilio fiscal en estos paraisos».
Luego se va a referir a otra cuestión no menor, que es el comercio que hace una misma empresa entre varios países. «el contrabando que vivimos los argentinos de forma permanente con Paraguay, con Uruguay; donde hay diferencias en materia tributaria, y se declara que se importa soja Paraguaya. Estos mecanismos, para que la gente lo entienda, se llaman Precios de transferencia. Los precios de transferencia son precios establecidos por una misma empresa: por ejemplo Cargil Argentina-Cargil Uruguay. Son precios internos de un comercio intra fábrica. Usted tiene una empresa que tiene domicilio en otro estado. Este es un mecanismo para fraguar la ganancia. Es una autocomercialización para acomodar todos los gastos para que de cero pesos».
«La única forma de crear valor es con el trabajo. Y estos tipos le roban a los argentinos 10.000 millones de dólares todos los años. Y tenemos que andar discutiendo si tenemos que pagar o no pagar deudas ilegítimas, que no sabemos quien las contrajo o en que se fue esa plata».
Luciano Orellano
Ladrones «flojos» de papeles e impunes
El problema se produce en el territorio continúa Orellano. «En primer lugar hay una falsificación de la carta de porte. Es decir, de la cosechadora se va al camión y allí en la carta de porte se declara que va a circular en ese camión. Luego, ese camión va al Puerto, y allí tiene que declarar que es lo que va a despachar. Esto se hace a través de una autodeclaración jurada» (sic).
La importancia de esto radica en que «tiene que coincidir. Si usted saca 10 millones de toneladas del territorio, tiene que coincidir con que entraron 10 millones de toneladas al puerto, y a su vez coincidir con lo que circuló por el río. Por eso estaba privatizado el río, porque no es solo la facturación que dio la empresa extranjera».
El 80% de las exportaciones de la Argentina pasan por el rio Paraná, afirma Orellano. «Por alli circulan 127 millones de toneladas. 5000 buques de ultramar ingresan a esta cuenca y miles de barcazas. Este rio estuvo durante 25 años en manos de una empresa Belga extranjera (Jan de Nul) El control y la administración. Además se la subsidia en 280 millones de dolares.
La esperanza mirando hacia el futuro
En medio de este panorama de saqueo, expoliación, contrabando a mano de ladrones de guantes blanco, «lo más importante es que se han creado 300 Foros en la República Argentina, amplios y que involucran a distintas corrientes del pensamiento popular. Hay allegados a la universidad, científicos en este país. A pesar que todos los días nos quieran convencer que no hay gente que lleva el país adentro».
Finalizando, Orellano ve como un logro que se haya puesto en debate «el tema de la soberanía, como el del río, la industria naval, la marina mercante, el Canal Magdalena, etc. Va surgiendo un movimiento en donde se va sembrando una nueva conciencia». «Se ha sacado a la empresa Jan de Nul y estamos en el medio del río. Se ha retomado el control y la administracion y se avanzó en crear la Unidad Ejecutora para el Canal Magdalena».


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