CNEA: alertan por 104 posibles despidos en el Centro Atómico Bariloche

Crece la tensión laboral

La incertidumbre crece en el Centro Atómico Bariloche (CAB) ante el inminente vencimiento de 104 contratos laborales previsto para el próximo 30 de junio. Trabajadores y trabajadoras de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) realizaron una jornada de visibilización para reclamar la renovación de los vínculos laborales y advertir sobre el impacto que una eventual desvinculación tendría en uno de los principales centros científicos y tecnológicos de la Argentina.

La actividad se desarrolló en las instalaciones del CAB, donde el personal compartió un desayuno comunitario y expresó su preocupación por la falta de definiciones oficiales respecto a la continuidad de los puestos de trabajo. Según denunciaron, la situación de incertidumbre se prolonga desde fines de 2025, cuando muchos de los contratos comenzaron a renovarse cada tres meses.

Preocupación por la continuidad de proyectos estratégicos

Los trabajadores sostienen que la posible pérdida de más de un centenar de especialistas, investigadores, técnicos y profesionales afectaría directamente proyectos vinculados al desarrollo nuclear, la investigación aplicada, la formación de recursos humanos y diversos programas científicos impulsados por la CNEA.

“Detrás de cada puesto de trabajo hay personas, proyectos, conocimiento acumulado y años de experiencia”, señalaron durante la jornada de protesta.

Desde el sector remarcan que la situación excede una cuestión laboral y pone en riesgo capacidades estratégicas construidas durante décadas dentro del sistema científico nacional. Advierten además que la interrupción de equipos consolidados podría generar consecuencias difíciles de revertir para futuras investigaciones y desarrollos tecnológicos.

ATE reclama la renovación inmediata de los contratos

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) exige que las autoridades de la CNEA garanticen la continuidad laboral de los 104 trabajadores afectados. El gremio sostiene que la estabilidad de estos puestos resulta fundamental para preservar conocimientos técnicos altamente especializados y asegurar la continuidad de proyectos considerados estratégicos para el país.

Desde la organización sindical también alertaron sobre el impacto social que tendría la no renovación de los contratos, tanto para los trabajadores como para sus familias, en un contexto económico complejo.

Denuncian restricciones a la actividad sindical

Durante la jornada de protesta surgió además un nuevo foco de conflicto. ATE Río Negro denunció que Luis Urra, secretario adjunto de ATE Bariloche, no pudo ingresar al predio del Centro Atómico para acompañar el reclamo de los trabajadores.

El sindicato calificó la situación como una medida “discriminatoria, arbitraria y lesiva de la libertad sindical”, y sostuvo que la decisión vulnera derechos garantizados por la Constitución Nacional, la Ley de Asociaciones Sindicales y los convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según la organización gremial, la existencia de procesos judiciales pendientes no constituye una justificación válida para impedir el ejercicio de funciones representativas elegidas por los trabajadores.

Un conflicto que preocupa al sistema científico

Con la fecha límite del 30 de junio cada vez más cerca y sin anuncios oficiales sobre la renovación de los contratos, la tensión aumenta dentro de la CNEA. Los trabajadores y ATE advierten que la eventual pérdida de 104 puestos de trabajo no solo afectaría a quienes desempeñan tareas en el Centro Atómico Bariloche, sino también al conjunto del sistema científico y tecnológico argentino.

En este contexto, reclaman una pronta resolución que garantice la continuidad laboral, preserve los equipos de investigación y evite la pérdida de capacidades consideradas fundamentales para el desarrollo científico, tecnológico y nuclear del país.

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