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Un hecho político que transforma

Por Gabriela Barcaglioni

Mantener durante casi cuatro décadas un encuentro que reúne miles de mujeres y personas LGTBIQ+ año a año en diferentes puntos del país para debatir, construir redes, pensar estrategias políticas, compartir experiencias es un hito histórico y político.

Autogestión, horizontalidad y mucho esfuerzo colectivo para organizar los encuentros que  comenzaron denominándose “Nacionales de Mujeres” para ir incorporando en su denominación y en sus temas de debate otras identidades sexo-genéricas, políticas, para llamarse “Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales y No Binaries”. Hoy es un espacio que articula de manera diversa, heterogénea en relación con edad, clase, origen, género, identidad de género y sexualidad.

Este año Corrientes fue el punto de encuentro al que llegaron miles de mujeres y diversidades convocadas por la comisión organizadora que planteo -entre otras- la necesidad de poner en agenda la problemática de la trata de personas en lugares de frontera tras la desaparición de Loan Peña. Una gran bandera con su foto se ubicó en el escenario donde se realizó el acto de  apertura del Encuentro. Durante el cual se dijo: “Este doloroso hecho nos conmueve, lo seguimos esperando y reclamando su aparición. Loan es solo una muestra de la realidad de lo que pasa en nuestro país y dejó al descubierto la desprotección que sufren les niñes y adolescentes en nuestra provincia.”

El número de asistentes no es lo más importante- las organizadoras señalan que participaron 70 mil personas- sino la práctica de construir colectivamente  estrategias a futuro, elaborando diagnósticos participativos fundados en las experiencias comunitarias que cada participante plantea.

El espacio de diálogo, que no escapa a las tensiones y a las posiciones divergentes, es un ejercicio fundado en las prácticas feministas que propugnan encontrar consensos, puntos en común para definir acuerdos que permitan transformar las condiciones de vida de las mujeres y disidencias. 

Más de cien talleres que desplegaron siete ejes incluyeron temas como la organización barrial, conflictos ambientales y extractivismo, participación política y liderazgos originarios, cuerpos y subjetividades, niñeces y preadolescencias (solo participaron niñeces y preadolescentes), adultez, crianza y cuidados, climaterio, menopausia, Redes de acompañamiento para el acceso al aborto seguro legal y gratuito, Trabajo de Plataformas e industria tecnológica, Feminismos, Transfeminismos y Estudios de Género(s),  Arte, interculturalidad y prácticas comunitarias, migraciones, Reforma Judicial transfeminista y pluralismo jurídico, sistema prostituyente, Violencias y discursos de odio en los medios de comunicación entre otros.

Tres días que ponen de manifiesto la diversidad del movimiento de mujeres, transfeminista y permite tener una dimensión de cuáles son las urgencias, qué hemos logrado y que nos falta por cambiar para ejercer nuestros derechos en un  contexto político en el cual los retrocesos en políticas públicas en este sentido van en retroceso: cierre del Ministerio de las Mujeres y Diversidades; congelamiento y bajas del Programa Acompañar; desmantelamiento de la línea 144; expresiones de odio institucionalizado y constantes, que incentivan a la misoginia, al lesbo y transodio, declaraciones públicas de funcionarios y legisladores/ras que niegan la violencia contra las mujeres, ponen en duda las denuncias de las mujeres víctimas de violencia y pretenden retroceder en la tipificación jurídica del femicidio.

Córdoba será la próxima sede

Al finalizar la segunda jornada, las/les participantes conformaron una marea verde-violeta de 10 cuadras que recorrió la costanera correntina mostrando que a pesar de todo, la potencia feminista no pierde la alegría y se fortalece para seguir insistiendo en que se reconozcan derechos, se implementen políticas públicas y se admita que las mujeres y disidencias aún hoy no ejercemos plenamente el derecho a una vida libre de violencia, no tenemos las mismas condiciones laborales, no se reconocen las tareas de cuidado y nuestro aporte a la economía, entre otras realidades que nos atraviesan cotidianamente.

El próximo Encuentro será en Córdoba, sede elegida en un acto donde la pugna por elegir entre la provincia mediterránea y la ciudad de Buenos Aires marcó el final de la jornada.