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Trump amenaza con una invasión y va por el petróleo de Venezuela

Por Cecilio Panella

El presidente Donald Trump intensificó drásticamente la escalada militar en el Caribe al desplegar el mayor portaviones del mundo, una demostración de fuerza que representa el movimiento militar más grande de Washington en la región.

El despliegue del USS Gerald Ford forma parte de la expansión militar de Trump en el Caribe, que incluye otros ocho buques de guerra, un submarino nuclear y aviones F-35

Horas antes, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que el Ejército estadounidense había llevado a cabo su décimo ataque contra un barco presuntamente dedicado al narcotráfico.

Hegseth culpó a la banda originaria de una cárcel venezolana Tren de Aragua de operar la embarcación y dijo que murieron las seis personas a bordo.

El ritmo de los ataques se ha acelerado en los últimos días, pasando de uno en varias semanas cuando comenzaron, a tres en esta semana. 

Dos de los ataques más recientes también se llevaron a cabo en el Pacífico oriental, ampliando el área en que el Ejército estaba dispuesto a realizarlos y pasando a la zona donde se contrabandea gran parte de la cocaína de los principales productores del mundo, incluyendo Colombia. Al menos 43 personas murieron desde septiembre.

El portaaviones USS Gerald Ford, el mayor barco de guerra del mundo

Escalada en el Caribe

El portaaviones USS Gerald Ford, el mayor barco de guerra del mundo que Trump envió al Caribe, es el más voluminoso y sofisticado de los 11 portaaviones que tiene actualmente Estados Unidos.

Inmenso e intimidante, es capaz de operar a 75 aviones de combate al mismo tiempo.

Está desplegado actualmente en el Mediterráneo y tardará varios días en llegar a América Latina, donde será la estrella de las fuerzas ya desplegadas. 

Como el primero de su clase, es el portaaviones más avanzado y de mayor tamaño actualmente en servicio en la Armada estadounidense, con un desplazamiento de más de 100.000 toneladas. 

Fue diseñado para lanzar y recuperar aviones con mayor frecuencia y apoyar operaciones conjuntas con sus cerca de 5000 marines a bordo.

Este gigante del mar entró en servicio en 2017 e incluye un reactor nuclear. También tiene sofisticados radares que pueden ayudar a controlar el tráfico aéreo y la navegación.

Con su nombre, el Gerald Ford rinde homenaje al 38º presidente de Estados Unidos y a su trayectoria de servicio en la Armada y en el gobierno. Fue presidente del país entre 1974 y 1977, tras la renuncia de Richard Nixon por el escándalo Watergate. 

Misil antiaereo ruso, IGLA-S, a disposición de las FF.AA. Venezolanas

La respuesta de Venezuela

En un desafío a Trump, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, advirtió que su país tiene más de 5000 misiles tierra-aire portátiles rusos para contrarrestar el despliegue de las fuerzas estadounidenses.

“Cualquier fuerza militar del mundo sabe el poder los Igla-S. Venezuela tiene nada más y nada menos que 5000 en los puestos clave de la defensa antiaérea para garantizar la paz, la estabilidad y la tranquilidad”, dijo Maduro. “El que entendió, entendió”, desafió.

Que nadie se meta con Venezuela, que nosotros no nos metemos con nadie”, agregó.

Por su parte, el ministro de Defensa de Venezuela advirtió que las fuerzas armadas de su país se preparan para resistir y que impedirán la instalación de un gobierno «arrodillado» a Estados Unidos.

«Interprétenlo como lo quieran interpretar: la Fuerza Armada no va a permitir aquí un gobierno arrodillado de los intereses de Estados Unidos«, dijo Vladimir Padrino.

«Más nunca esclavos. Somos un país libre«, remarcó. El gobierno chavista denuncia desde hace tiempo que el gobierno de Donald Trump busca la caída de Nicolás Maduro con apoyo de la oposición venezolana.

«Estamos ahorita enfrentando la peor amenaza en más de 100 años, amenaza militar del despliegue aeronaval de los Estados Unidos, cada día acercándose más a costas venezolanas», expresó Padrino López.

Vladimir Padrino López. Ministro de Defensa de Venezuela

Lula advierte

Una intervención de Estados Unidos para derrocar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, «puede incendiar América del Sur«, advirtió el asesor especial del presidente brasileño Lula, Celso Amorim.

Expresó preocupación por los ataques estadounidenses sin «ninguna prueba» contra embarcaciones de supuestos narcotraficantes en el Caribe, cerca de las costas venezolanas, lo que calificó como una «amenaza de intervención externa«.

“Brasil claramente está preocupado con la amenaza del uso de la fuerza o la amenaza de métodos clandestinos como la CIA para derribar gobiernos de la región. No queremos una convulsión en nuestra región. Hay una amenaza de intervención externa, hay personas muriendo ya. No sé si son narcotraficantes, pero no hay ninguna prueba de que lo sean. Es muy peligroso», afirmó Amorin.

Narcos y petróleo

La excusa de Trump es el combate contra el narcotráfico, pero en realidad el objetivo de la Casa Blanca es derrocar al gobierno chavista encabezado por Maduro. 

E instalar en Caracas un régimen aliado de Estados Unidos, cuya cabeza sería la flamante Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.

Con la líder de la derecha venezolana instalada en el Palacio de Miraflores, los negocios por el petróleo (y por PDVSA) con el magnate republicano estarán a la orden del día.

Para ser claros: Venezuela y no el narcotráfico es el objetivo de Estados Unidos.

Por lo demás, el gobierno de Trump está asesinando gente extrajudicialmente en el Caribe y en el Pacífico, y sin mostrar pruebas sobre las acusaciones relacionadas con el narcotráfico.

En 2003, para intervenir en Irak (con enormes reservas de petróleo y el segundo mayor productor de la OPEP), Washington le atribuyó a Sadam Huseín que ocultaba armas de destrucción masiva.

Muchos años después se comprobó que no había armas de destrucción masiva en Irak. Pero ya era tarde, el trabajo de Estados Unidos ya estaba hecho (caída de Hussein incluida).

Hay mucha preocupación en América Latina por las maniobras y ataques militares de Washington en una zona de paz.

El brasileño Lula, el colombiano Gustavo Petro (otro de los apuntados por Trump) y la mexicana Claudia Sheinbaum ya han advertido contra una intervención militar estadounidense en Venezuela.

¿Y la Argentina? El gobierno de Javier Milei, alineado con Trump, ha calificado a “Maduro y a su séquito, de narcoterroristas”, y es el primero de la región en apoyar un ataque a Venezuela.