Profesionales nucleados en APPAMIA rechazan la resolución 1107/2026 del PAMI, que modifica el esquema de pagos, elimina incentivos y vuelve “inviable” el sostenimiento de consultorios.
El conflicto entre el PAMI y sus médicos de cabecera escaló tras la implementación de una nueva resolución que modifica el modelo prestacional. Denuncian una fuerte reducción de ingresos, aumento de tareas y riesgo para la atención de jubilados.
Paro nacional de médicos de cabecera por 72 horas
Los médicos de cabecera del PAMI iniciaron este lunes un paro de 72 horas en todo el país en rechazo a la Resolución 1107/2026 del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), que introduce cambios sustanciales en el esquema de remuneración y condiciones de trabajo.
La medida de fuerza, impulsada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), se extenderá hasta el miércoles e incluye la suspensión de actividades, con garantía de atención de urgencias según criterio profesional.
“Los médicos de cabecera cobrarán exactamente la mitad”, advirtió Fernanda Scoccia, secretaria de género del gremio.
Cambios en el sistema: menos ingresos y más carga laboral
La resolución, firmada el 9 de abril de 2026, establece la unificación del nomenclador prestacional, el aumento del valor de la cápita y la eliminación de incentivos económicos, entre ellos el destinado a la formación de posgrado.
Además, redefine el modelo de pago, dejando atrás el esquema mixto —que combinaba cápita y pago por prestación— para concentrar la remuneración casi exclusivamente en un monto fijo por paciente.
Según denuncian los profesionales, esto implica la eliminación de la consulta presencial como fuente de ingreso y la incorporación de más prestaciones dentro de un pago fijo, lo que se traduce en una pérdida significativa de ingresos.
Caída de más del 50% en los ingresos
Estimaciones de asociaciones médicas indican que los ingresos mensuales podrían caer de valores cercanos a 3.800.000 pesos a montos de entre 1.200.000 y 1.600.000 pesos.
En otros casos, los médicos pasarían de percibir alrededor de 2.100.000 pesos a apenas 1.400.000, cifras que —según advierten— no alcanzan para cubrir los costos básicos de funcionamiento de un consultorio.
Los profesionales trabajan bajo modalidad contractual, sin relación de dependencia, con jornadas de entre 25 y 28 horas semanales, y deben afrontar gastos como alquiler, personal administrativo, servicios, insumos médicos, conectividad e impuestos.
“Con el doble de ingresos ya daba pérdida. Con esta reducción, es imposible sostener el consultorio”, señalaron desde el sector.
Condiciones laborales y sobrecarga de tareas
Los médicos describen un esquema de trabajo exigente, con atención de pacientes cada 20 minutos, validaciones en tiempo real y sistemas informáticos que suelen presentar fallas.
A esto se suma la realización de tareas administrativas y médicas complejas, como recetas de insumos, derivaciones, pedidos de internación y atención domiciliaria.
Por cada paciente, denuncian, pasarían a cobrar apenas 2.100 pesos, lo que vuelve inviable la actividad en condiciones dignas.
Impacto también en odontólogos
El conflicto también alcanza a odontólogos prestadores del PAMI, quienes denuncian atrasos en los pagos y honorarios extremadamente bajos.
Según detallaron, cobran alrededor de 374 pesos por paciente, cuando el costo de insumos básicos supera ampliamente ese valor. Esto llevó a una retención de tareas que ya lleva un mes.
“Se pierde la sustentabilidad del consultorio y no se pueden comprar insumos”, alertaron.
Reclamos y posible conflicto judicial
Desde APPAMIA exigen la derogación inmediata de la resolución, una recomposición de honorarios y la reincorporación de profesionales cesanteados.
Además, denuncian que los cambios fueron implementados sin negociación previa y con carácter retroactivo, lo que podría derivar en acciones legales.
También advierten sobre una posible “relación laboral encubierta”, debido a las exigencias de dedicación exclusiva, cumplimiento de horarios y condiciones edilicias, pese a la ausencia de vínculo formal de dependencia.
Riesgo para la atención de jubilados
El conflicto podría tener consecuencias directas sobre el sistema de salud. Los médicos de cabecera son la pieza central del modelo de atención del PAMI, responsables del seguimiento clínico, recetas, estudios y derivaciones.
Desde el sector advierten que una salida masiva de profesionales podría afectar el primer nivel de atención y trasladar la demanda hacia hospitales públicos y clínicas privadas.
Esto incrementaría la presión sobre el sistema sanitario general y podría generar discontinuidades en la atención de jubilados y pensionados.
Profesionales consultados coinciden en que la situación va más allá de una discusión salarial y se proyecta como un problema estructural del sistema de salud.
“Sin honorarios dignos no hay salud de calidad”, sintetizaron desde APPAMIA, mientras evalúan nuevas medidas gremiales y acciones judiciales.

