
Por Cecilio Panella
En su primera exposición ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el presidente Javier Milei disparó críticas al foro multilateral y denunció que se ha transformado en un organismo que busca “imponer una agenda ideológica global”.
Su discurso fue replicado, sin nombrarlo, por los presidentes de Brasil, Lula, y de Colombia, Gustavo Petro, quienes alertaron sobre el peligro de los “experimentos ultraliberales” en la región, y los ataques “extremistas y mesiánicos que difunden el odio y el resentimiento”.
Milei afirmó que la ONU se convirtió en un “leviatán de múltiples tentáculos”, y afirmó que “es incapaz e impotente para brindar soluciones a conflictos globales”.
Tras anunciar que Argentina “abandonará su posición de neutralidad”, apuntó especialmente a la llamada Agenda 2030, la cual calificó como un “programa de gobierno supranacional de corte socialista”.
En este contexto, Milei fue explícito y aseguró que las Naciones Unidas buscan “imponer un modelo de gobierno supranacional de burócratas internacionales”.
En los hechos, el presidente defenestró la agenda de desarrollo, el denominado “Pacto del Futuro”, adoptado dos días antes por consenso –sin votación– por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Se trata de un plan pensado para reformar y rescatar el papel del multilateralismo, aunque para Milei, solo refuerza un rumbo “trágico”.
La llamada Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, es un andamiaje de acciones que apunta a poner fin a la pobreza, luchar contra el cambio climático y mejorar la vida de las personas en todo el mundo.
Los argumentos que ofreció Milei contra esa agenda de desarrollo multilateral llevaron incluso a una paradoja: terminó junto a Rusia, Nicaragua, Bielorrusia, Corea del Norte, Irán, Siria y Sudán, regímenes a los que Milei les ha dado la espalda, al alinearse explícitamente con Estados Unidos, Israel y Gran Bretaña.
Lula contra Bolsonaro, Milei y Musk
En su discurso ante la ONU, el presidente de Brasil criticó la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, alertó sobre su expansión hacia el Líbano, y pidió esfuerzos urgentes para la lucha contra el cambio climático.
Además, se refirió tanto al peligro de los “experimentos ultraliberales” en América Latina como al de las plataformas digitales, tras su disputa con X, en alusiones veladas a Jair Bolsonaro, Javier Milei y Elon Musk.
“En Brasil defender la democracia conlleva actuar contra ataques extremistas, mesiánicos y totalitarios que difunden el odio y el resentimiento. Los brasileños derrocaron a los totalitarios y a los tiranos que buscaban socavar las instituciones”, declaró el mandatario.
Al respecto de la región, Lula pidió que se reforme la Carta de las Naciones Unidas, ya que considera “inaceptable” que América Latina y el Caribe no tengan un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Lula incidió en la necesidad de poner fin a las hostilidades en Ucrania y Medio Oriente, dos guerras, destacó, “con capacidad para estructurar una confrontación” a nivel global, recordando otros “conflictos olvidados” como los de Sudán y Yemen.
Críticas exigencias de Lula
Sobre el conflicto en Medio Oriente, Lula aseveró que “estamos siendo testigos de una de las mayores crisis humanitarias de la historia reciente que se está extendiendo peligrosamente al Líbano. Lo que comenzó como una acción de fanáticos contra civiles israelíes inocentes se ha convertido en un castigo colectivo de todo el pueblo palestino”.
En una crítica a Israel, afirmó que “el derecho a la defensa se ha convertido en derecho a la venganza, lo que impide un acuerdo para la liberación de rehenes y pospone el alto el fuego”.
“En Ucrania vemos una guerra sin perspectiva de paz. Brasil condenó de manera firme la invasión. Ya está claro que ninguna de las partes conseguirá alcanzar sus objetivos por vía militar”, expresó en otro orden.
En otro tramo de su exposición, Lula exigió que los países más pobres reciban asistencia financiera para combatir el avance del cambio climático, uno de los temas centrales que suelen debatirse en las cumbres climáticas.
El mandatario se refirió a las trágicas inundaciones de Porto Alegre, a la sequía del Amazonas y a las más de 5 millones de hectáreas quemadas por los incendios forestales en el país. Se jactó de los avances de su gobierno en materia climática, pero indicó que “tenemos que hacer mucho más” y prometió erradicar la deforestación para el 2030.
Petro contra los libertarios en su discurso en la ONU
El presidente de Colombia, en su discurso de la Asamblea General de la ONU, denunció las masacres de Israel en la Franja de Gaza y lanzó un dardo contra Javier Milei.
“En su poder gritan ‘viva la libertad carajo’ pero refieren a la libertad del 1% más rico de la población mundial”, cargó Petro en obvia referencia al argentino sin nombrarlo.
Agregó que detrás de la máxima del libre mercado se esconde una “maximización de la muerte”.
Petro hizo un crítico análisis de la situación mundial y citó un informe de Oxfam que afirma que el 1% más rico de la humanidad tiene más riquezas que toda la humanidad restante junta.
Responsabilizó a ese grupo selecto de la crisis climática por oponerse a terminar con el uso del carbón y del petróleo.
Ya no es la hora de los gobiernos sino la hora de los pueblos, o levantamos la bandera de la vida o nuestros pueblos se llenarán de cementerios, como nos los mostró la epidemia». Con el mismo tono pidió por el control de la Inteligencia Artificial.
El colombiano sentenció que cuando muera Gaza “morirá la humanidad toda” y cargó duro contra Israel por su ataque al enclave y sus últimos ataques al Líbano.
“Resulta que el pueblo de Dios no era el pueblo de Israel ni Estados Unidos sino la humanidad toda, el pueblo de Gaza”, lanzó el ex guerrillero colombiano.

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