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La violencia de las ollas y los cucharones

Escrito por el Dr. Roberto Ricardo Baigorri

Hace unos días, como consecuencia del hambre que se hizo común en muchos hogares argentinos y debido a que se están negando los alimentos guardados celosamente por el gobierno nacional. “El que esconde el trigo será maldito entre los pueblos” (del Libro de los Proverbios), se organizó una marcha que culminó frente a Tribunales Federales con una Olla Popular que aseguró el alimento de ese día.

Un grupo de represores intentó evitar, con amenaza de violencia, que en el coqueto Bulevar Oroño comieran los pobres.

En medio de la discusión, que no llegó a mayores gracias a la cordura de los manifestantes, se oyó la voz de una mujer. Sin temor proclamó que las únicas armas que portaban eran los cucharones con los que iban a compartir la comida, cuál una nueva multiplicación de los panes.

La violencia de los pacíficos

Esa forma pacífica de responder a la agresión autoritaria me trajo a la memoria lo que en su momento se llamó La violencia de los pacíficos.

Violencia que logró la Independencia de la India.

Violencia que consiguió que los Derechos de los Negros fueran reconocidos en el país del norte.

Violencia que debe continuar como ocurrió ese día cuando se esperaban piedras y palos para justificar una represión y nada de eso sucedió.

Esa es LA VIOLENCIA DE LOS PACÍFICOS, sin palos, sin piedras, sin balas. “SI TE GRITAN CALLAR…” decía Luther King.

Se llenaron las ollas, se usaron los cucharones y la gente comió gracias al compartir de los manifestantes, de los que circunstancialmente pasaban y de los vecinos.

Las autoridades, lamentablemente, no celebraron esa nueva multiplicación de los panes. Al contrario, amenazaron con denuncias penales.

Yo les pido a esas autoridades, que en diciembre usaron el nombre de Raúl Alfonsín para adornar su juramento, que se pregunten que habría hecho en ese momento el expresidente. Que se pongan al frente de la lucha contra la injusticia.

Les pido que exijan a los responsables el reparto de los alimentos retenidos y de los que por justicia corresponde. Que aclaren los ya denunciados en su momento, desvíos de los mismos en nuestra ciudad, como pidió uno de los disertantes el día del milagro de compartir el pan.