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La incoherencia entre la realidad y el discurso

Escrito por Eduardo Mariano Lualdi (*)

He escuchado con atención el discurso de la vicepresidenta con motivo de un acto de homenaje a
los Veteranos de Guerra de Malvinas en el Senado de la Nación.

En su intervención, la Dra. Victoria Villarruel reivindicó la causa de Malvinas y elogió a nuestros veteranos de Malvinas.

No se refirió a la lucha por malvinizar que los propios Veteranos libraron estos 42 años, malvinización que el pueblo acompañó con la modestia y el amor que solo el verdadero pueblo puede brindar.

Nosotros luchamos por malvinizar en tiempos en que la Dra. Villarruel empezaba a militar junto a Karina Mujica y luego a Cecilia Pando en defensa de los responsables de la represión dictatorial

Victoria Villarreal realizaba visitas al dictador Videla y a otros personajes siniestros de la dictadura militar.

Para hablar de la desmalvinización, se debe señalar como uno de esos primeros responsables a Bignone, y su último turno dictatorial,

Los combatientes fueron ocultados, silenciados y dispersados, para impedir que su voz fuera escuchada por el pueblo y su ejemplo de heroísmo fuera conocido y reivindicado.

El curioso análisis de la Dra. Villarruel

La desmalvinización se profundizó con el gobierno de Alfonsín, durante el cual, con la intervención del canciller Caputo, se pergeñaron los infames Acuerdos de Madrid de 1989 y 1990.

Como Alfonsín debió abandonar seis meses antes el gobierno, fueron los hoy aliados del gobierno de Milei-Villarruel, los menemistas, quienes los firmaron.

Más precisamente, fueron Menem y Cavallo, que por entonces oficiaba de canciller de la Argentina.

La Dra. Villarruel, seguramente, debe haber leído el libro del Dr. Julio C. González, “Los tratados de paz de la guerra de Malvinas. Hambre y desocupación para los argentinos”.

Se trata de un libro fundamental para comprender la causa de Malvinas, escrito por un hombre que fue preso durante siete años y medio, por la dictadura que la Dra. Villarruel reivindica.

Por ello descartamos que debe conocer muy bien las nefastas consecuencias de esos acuerdos, sobre los que hoy no dice palabra alguna.

Como escribimos líneas arriba, Carlos Menem fue el suscriptor de la más vergonzosa entrega al imperialismo inglés. De nuestros territorios usurpados y de mucho del patrimonio nacional, los Acuerdos de Madrid de octubre de 1989 y febrero de 1990.

Firmó también otros Acuerdos y Entendimientos con el Reino Unido, etc. Impulsó la política de las
relaciones carnales con EE.UU. y los ositos Winnie Pooh para enamorar a los kelpers.

Impuso la Ley de Garantía a las Inversiones británicas N.º 24.184, que transformó a la Argentina en socia extra OTAN. Etc., etc., etc.

Estas medidas, y muchas otras, fueron parte de la herencia del menemismo en la cuestión Malvinas, que ningún gobierno quiso remover por completo. Recordemos que siguen vigentes, la mayoría de ellas, en especial los humillantes Acuerdos de Madrid I y II.

Hace tiempo, la propia Dra. Villarruel señalaba estos hechos. Sus enemigos dentro de La Libertad Avanza, cuando ella ya no pudo maniobrar más para impedir el tratamiento del inconstitucional mega DNU, se lo recordaron.

Reprodujeron esos Twitter donde la Dra. Villarruel denunciaba a Menem y su gobierno. Pero ya se sabe que en Argentina un político hoy dice una cosa y mañana otra.

Así se comporta la “casta”, con la que tanto se llena la boca hablando “jamoncito” (apodo que la Dra. Villarruel le impuso al presidente), casta en la que se incluye con su práctica política la Dra. Villarruel, mal que le pese.

¿Cómo va a malvinizar el gobierno de Milei-Villarruel si este gobierno ata a nuestro país a los intereses de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la OTAN e Israel?

¿Justamente a los que dan sostén a la ocupación colonial británica de nuestros territorios?

El Reino Unido es el principal socio de EE.UU. en la OTAN; EE.UU. es el principal soporte de la ocupación colonial británica de nuestros territorios; Israel participa de la explotación (saqueo) de nuestro petróleo en Malvinas, y es proveedor de armamento para las tropas británicas usurpadoras.

Si apoyándonos en este eje estratégico, la Dra. Villarruel pretende convencernos de que así
recuperaremos Malvinas, la historia le desdice a cada momento.

Silencio, solo silencio

El comportamiento político del gobierno en política internacional y en relación con la
cuestión Malvinas no deja duda alguna.

Milei declara su admiración por Margaret Thatcher, pero Milei guarda silencio en la reunión con Cameron en Davos, en la que el canciller británico le dice que la cuestión de la soberanía no está en discusión.

Es el mismo silencio de Mondino cuando Cameron provocativamente visitó Malvinas; el mismo silencio de la cancillería cuando el Reino Unido extendió unilateralmente e ilegítimamente la zona de exclusión en Malvinas a más de 400.000 km².

El absoluto secreto sobre los acuerdos con Blinken, como siempre ocurre con estos acuerdos espurios, son totalmente desconocidos por el pueblo.

Hacen silencio ante los acuerdos con el Jefe de la CIA. El mismo que ante el ingreso de tropas del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. en nuestro Paraná.

Silencio, Silencio y silencio, ante la pretensión británica de colonizar cinco millones de kilómetros cuadrados de territorio indudablemente argentino.

Las definiciones del presidente durante la entrevista con Fantino realizada este mismo día 8 de abril, no pueden tomarse seriamente.

¿Una base de EE.UU. en Ushuaia expresa un acto de voluntad soberana? ¿La presencia de EE.UU. en Tierra del Fuego nos confirma nuestros derechos sobre la Antártida?

Paparruchadas. Nadie puede creer que EE.UU. dejará de apoyar al Reino Unido en su ocupación colonial. O que le dará la espalda en su pretensión de apropiarse del Sector Antártico Argentino, al que Inglaterra le impuso el nombre de “Tierras de la Reina Isabel”.

También Galtieri creyó que EE.UU. apoyaría a la Argentina en 1982. Compró la chuchería de la “triple bandera” que le ofreció tal vez el Departamento de Estado yanqui.

Alexander Haig, “judas” como lo llamó el propio Galtieri, se encargó de demostrar cuán equivocado estaba el dictador argentino.

Hay Veteranos de Guerra de Malvinas que, a pesar del manifiesto alineamiento con EE.UU., el Reino Unido y la OTAN por parte del gobierno, parecen comprometidos con el proyecto político de Milei-Villarruel.

¿Cómo es posible? No seremos nosotros los que demos respuesta a este interrogante.

No nos corresponde. Incluso algunos de esos Veteranos de Guerra proclaman su amor por la vicepresidenta y promueven su candidatura a presidente de la Nación en 2027 (!!)

Piensan que si Milei cae producto de su política, imaginan el ascenso a la presidencia por Villarruel merced a la Ley de Acefalía.

Como siempre hemos afirmado cuando debimos referirnos a situaciones en las que Veteranos de Guerra de Malvinas se han involucrado en defensa de políticas antinacionales y antipopulares.

A ellos los respetamos y amamos cuando se trata de su heroica actuación en Malvinas.

Pero en cuanto a su intervención en la política doméstica, en la defensa de las políticas antinacionales como fue con Macri en su momento y hoy con el gobierno de Milei-Villarruel, les caben las mismas objeciones que a cualquiera político defensor de este proyecto profundamente antinacional y antipopular.

No van a venir con la chicana de que somos prochinos o pro kirchneristas por nuestras críticas.

Nosotros resistimos cualquier archivo. Es bueno recordar que fue en CUADERNOS para el encuentro en una nueva huella argentina, que se denunció, si no la primera vez, seguro entre las primeras, la instalación de la Base Militar china en Neuquén.

Lo dijimos entonces y lo repetimos siempre: no queremos ninguna base extranjera en nuestro territorio. Ni base china, ni base yanqui. Ninguna base.

Fuimos muy críticos de los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner, como del gobierno del Dr. Alberto Fernández sobre muchos aspectos de sus políticas para la cuestión Malvinas y otros rubros de la soberanía nacional.

Quien lo desee, puede repasar todos los editoriales de CUADERNOS para el encuentro en una nueva
huella argentina en la página Foro Patriótico y Popular (foropatrioticoypopular.com).

También pueden, en esa misma página web, acceder a alguno de los más de 160 Boletines del Instituto de Estudios Nacionales del FPyP, que abordan distintos debates sobre la cuestión nacional.

Hoy criticamos y nos oponemos a las políticas del gobierno de Milei-Villarruel, porque
agravan la situación de dependencia y de sufrimientos del pueblo.

Criticamos una política que avanza en la destrucción de todo el sistema de Defensa Nacional, el sistema de ciencia y técnica indispensable para un desarrollo nacional independiente y autónomo de esa defensa integral e integrada.

La política de Milei-Villarruel crea las condiciones para transformar al instrumento militar en una guardia pretoriana como pretende ensayarse en Rosario.

Todo en ancas del problema del narcotráfico, del que ya no puede ocultarse las relaciones promiscuas entre poder político,económico, financiero, judicial y policial, como ha señalado hasta el papa Francisco.

Esta transformación del instrumento militar en una policía militarizada, es lo que proponen la Dra. Patricia Bullrich y el ministro Luis Petri.

Subordinando a intereses extranjeros el destino militar de la Nación, y de acuerdo a los dictados de la estrategia de EEUU resumidas en el documento sobre las nuevas amenazas conocido como “Santa Fe 4”.

No tuvimos ni tenemos expectativas en este gobierno porque comprendemos en esencia sus objetivos.

No en vano, Milei ha repetido hasta el cansancio que quiere volver a la Argentina a las condiciones de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, cuando la inmensa mayoría de la población vivía en condiciones inhumanas y el país estaba subordinado a los intereses británicos y de otros imperialismos.

Tampoco vemos una fuerte defensa de Malvinas o de sus Veteranos de parte de este gobierno.

Lo que vemos es un uso politiquero de la causa de Malvinas, para ampliar la base política, social y militar de este gobierno, y para el proyecto personal de la Dra.Villarruel.

No compramos los espejitos de colores que se están ofreciendo en nombre de la soberanía en Malvinas.

Diplomas, medallas, recitados y hasta lágrimas que no surgen por la política genuflexa de estos funcionarios ante los colonialistas británicos, sino por chiches y abalorios encantadores pero inútiles.

La teoría de que ocupando espacios de poder en este Estado podrido y corrupto se alcanzará la felicidad del pueblo y la independencia de la patria, es pura charlatanería.

Es una zanahoria que muchas veces muchos sectores compraron, para luego lamentarse del
estado de indefensión y decadencia al que han arrastrado a la Nación.

Ni Javier Milei, ni Victoria Villarruel, agitando la cuestión Malvinas, son opciones para
alcanzar una patria libre de todo dominio extranjero y hacer realidad el proyecto de los
padres fundadores.

No arriaremos nunca la bandera de Belgrano, “Ni amo viejo, ni amo nuevo, ningún amo”.

Ni yanquis, ni rusos, ni chinos, ni ingleses. Ningún amo.

No renunciamos al mandato libertador de nuestro General José de San Martín, cuando antes de emprender la gran hazaña tras los Andes, proclamó “seamos libres, lo demás no importa nada”.

(*) Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular // Director – Editor de CUADERNOS para el encuentro en una nueva huella argentina