Por Cecilio Panella
No pasaron ni 48 horas de su derrota electoral ante el presidente Lula, cuando Flávio Bolsonaro, con el apoyo del gobierno de Estados Unidos, se escapó de Brasil y se convirtió en un prófugo de la justicia.
El Departamento de Estado de la administración de Donald Trump le concedió visados a él, a su esposa y a sus hijas, con las que tomó un vuelo a Miami.
Ahora, el hijo del detenido ex presidente Jair Bolsonaro pedirá asilo político en el país del norte.
El ex candidato presidencial derechista viajó pese a la prohibición de salir de su país y a la orden de entregar su pasaporte dispuestas por el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
El caso es una muestra más de la política injerencista del gobierno republicano en los asuntos internos del Brasil, como pasó en la campaña electoral y aún antes, cuando protegió al hermano de Flávio, Eduardo Bolsonaro.
“Nunca pensé en salir del país. Voy a entregar mis pasaportes y me voy a defender de esta aberración”, había dicho ayer Flávio Bolsonaro en un video, pese a que hoy hizo lo contrario.
Verguenza
El presidente Lula, que hoy cumplió 81 años, cuestionó con dureza la huida de su rival electoral y afirmó que “este acto de salir de Brasil es vergonzoso, vergonzoso”.
“El ciudadano que sale escondido de su país es porque debe algo o tiene miedo de algo. Y no vaya a decir allá afuera que Brasil no tiene democracia. Si no tuviese democracia, un miliciano no podría ser candidato a la presidencia. Lamento la falta de respeto que él tuvo con sus electores y con la democracia”, afirmó el mandatario.
“Quien no debe, no teme”, por lo que “quien sale escondido de su país, debe alguna cosa”, insistió Lula.
“Lamento que haya salido de Brasil. Podría haberse quedado para probar que las acusaciones no son verdaderas”, dijo Lula sobre su rival derrotado en las elecciones del domingo.
A todo esto, la bancada del Partido de los Trabajadores (PT) de la Cámara de Diputados piden la prisión preventiva de Flávio Bolsonaro y que Interpol emita una alerta roja.
“Él sabía que sería investigado y tendría que responder por los crímenes que cometió. ¡Una vergüenza! Imaginen tener a un tipo como éste como presidente de Brasil!”, escribieron los diputados del PT en su cuenta de X.
Las causas
El senador fugado enfrenta dos causas por lavado de dinero que se tramitan en el Supremo Tribunal Federal.
La primera causa en su contra indaga una presunta maniobra de lavado de dinero y evasión de divisas a través de plataformas de apuestas y de pagos vinculadas al abogado Willer Tomaz, amigo de Bolsonaro.
El juez de Moraes, que firmó la resolución contra Flávio, tiene un historial antagónico con los Bolsonaro. Fue quien lideró el juicio contra el patriarca del clan, Jair Bolsonaro, así como siete colaboradores del ex mandatario, y que lo llevó a una condena a 27 años de prisión.
La segunda causa contra Flávio, a cargo del juez André Mendonça, investiga el financiamiento de Dark Horse, una película sobre la trayectoria política de Jair Bolsonaro. La Policía Federal analiza la participación de Flavio en la obtención de fondos del polémico banquero Daniel Vorcaro, ex dueño del Banco Master.
Los fiscales sospechan que los fondos del banquero se utilizaron para pagar los gastos de su hermano Eduardo Bolsonaro y para promover la agenda política de Flavio Bolsonaro ante el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, según muestran documentos.
Vorcaro, detenido en marzo, está acusado de defraudar a gran parte de los 800.000 clientes del Banco Master —incluidos varios fondos de pensiones de gobiernos estatales— por cientos de millones de dólares, tras convencerlos de realizar inversiones cuestionables.
El clan
Flávio se suma a una lista de bolsonaristas que optaron por huir de Brasil tras enfrentar reveses judiciales: su hermano Eduardo, la ex diputada Carla Zambelli, el ex director general de la Agencia Brasileña de Inteligencia, Alexandre Ramagem, y el ex director de la Policía Federal de Carreteras, Silvinei Vasques.
Eduardo partió hacia Estados Unidos en marzo de 2025 con el objetivo declarado de convencer al gobierno de Trump de presionar y sancionar al juez de Moraes. Hoy vive en Texas.
Meses más tarde, Washington canceló los visados de ministros del Supremo e incluyó el nombre de Moraes en la lista de sancionados bajo la Ley Magnitsky, norma aplicada contra personas corruptas y violadores de los derechos humanos. El magistrado ya fue retirado de esa lista.
En noviembre, el tribunal federal lo procesó por coacción, al considerar que actuó en Estados Unidos para intentar suspender el proceso judicial contra su padre por la trama golpista. En diciembre, la Cámara de Diputados canceló su pasaporte diplomático.
El patriarca
Flávio repite el camino de su padre Jair, que en diciembre de 2022 se refugió tres meses en Florida y desde allí contempló a sus seguidores asaltar las sedes de los tres poderes, en un intento de golpe de Estado.
Se fue el 30 de diciembre de 2022 en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña, rumbo a Orlando (Estados Unidos). Le quedaban dos días de mandato. No había anunciado el viaje.
Argentina niega
El gobierno de Javier Milei negó colaboración en el escape de Flávio Bolsonaro desde Brasil a Estados Unidos.
En medio del asombro mundial por la huida del ex candidato después de perder el balotaje contra Lula, fuentes del gobierno argentino negaron haber colaborado en la maniobra de escape del ex candidato.
Desde la Casa Rosada insistieron, además, con que no tienen constancia de que Bolsonaro haya ingresado al país antes de volar hacia Estados Unidos, como deslizan algunas versiones.
Las suspicacias aumentaron con las horas, ya que Milei no solo es un aliado de la familia de políticos conservadores brasileños, sino que también participó activamente en la campaña y no saludó a Lula por su victoria.
Elogios a Milei
El empresario y abogado mexicano Simón Levy Dabbah aseguró que Milei participó del operativo para sacar a Flávio Bolsonaro: “Gracias al presidente Milei, hoy Flávio está vivo”.
El hombre de negocios sostuvo que el mandatario argentino conocía la maniobra y tuvo un papel central, aunque sus declaraciones no fueron acompañadas por una confirmación oficial.
“El único que estaba enterado de esto es el presidente Milei. Él ha estado y estuvo en parte de la coordinación de toda esta operación. Y gracias al presidente Milei, hoy Flávio está vivo”, aseguró Levy.
No obstante, Levy señaló que se trató de una operación de carácter norteamericano y mencionó que el avión que llegó a Fort Lauderdale tenía matrícula estadounidense.
Levy es cercano a referentes de la derecha latinoamericana, como Milei y los Bolsonaro, y al movimiento MAGA de Trump.
Actualmente se encuentra también prófugo en Estados Unidos y enfrenta órdenes de aprehensión en México por causas vinculadas con presuntas amenazas, daños a la propiedad y delitos ambientales.

