
Por Claudio Guido Puntel.
En medio de una situación que tiene a la comunidad educativa entrerriana movilizada en toda la provincia, el martes 27 de agosto tuvo lugar la primera reunión de la conciliación obligatoria pedida por el gobierno de Frigerio a la justicia laboral en un intento de resolver el conflicto salarial docente.
Los representantes del gobierno solo llevaron a la audiencia un compromiso de elaborar una propuesta salarial remunerativa, para la devolución de lo adeudado en el primer semestre y para la continuidad del segundo semestre
El gobernador Rogelio Frigerio manifiesta, cada vez que tiene un micrófono cerca, que su proyecto consiste en “gestionar sin recursos”. Al cabo de 8 meses de gobierno, su gestión sin recursos con una caída de la recaudación en 20%, sumió a los organismos públicos en una situación muy complicada, una situación edilicia calamitosa en escuelas y hospitales, comedores escolares con partidas atrasadas e irrisorias, y con sueldos que dejan a más de la mitad de los trabajadores debajo de la línea de pobreza y a más de 20 mil docentes muchos en condición de indigencia. La miseria no es patrimonio exclusivo de los trabajadores de la educación, hoy el 73% de 1.300.000 entrerrianos y entrerrianas es pobre.
La situación implica no solo que a los trabajadores el sueldo no nos dura ni dos semanas; sino también que las verdulerías, las despensas y las carnicerías están casi vacías. Y se agranda la caravana de familias que todo el día, con frío o con lluvia, recorren los contenedores en busca de algo posible de reciclar e inclusive algún alimento que todavía no esté podrido para cortar el hambre.
La Lucha salarial
El primer semestre había transcurrido con acuerdos salariales a la baja. En enero la provincia pagó el FONID dado de baja por el gobierno de Milei, en febrero los docentes dejaron de percibirlo. Febrero del 2024 fue el primer mes en que un docente cobró menos que en los meses anteriores. El primer semestre transcurrió con muchos debates en las asambleas, hubo rechazos de algunas propuestas salariales que debieron ser mejoradas por la patronal y las correspondientes medidas de acción directa propuestas por las asambleas y definidas en congreso.
Se resquebraja el apoyo
La falta de soluciones fue generando malestar, sobre todo en sectores que habían votado a Frigerio y mantenían alguna cuota de esperanza. Aquello empezó a resquebrajarse de a poco a medida que el salario se fue achicando. Hace un año un docente percibía 70% de la canasta y hoy apenas cubre el 40%. Con el salario mínimo en $450 mil, gran parte de la docencia apenas supera la línea de indigencia. Una realidad incontrastable.
Mientras el poder adquisitivo de los trabajadores iba deteriorándose, los funcionarios de Frigerio hacían gala de ignorar el humor popular, primero anunciando la implementación de un código por presentismo y luego, el aumento de 3 puntos en el aporte personal a la Caja de Jubilaciones y la imposición de otro aporte a los propios jubilados hasta que cumplan la edad correspondiente a la jubilación ordinaria. Al principio el anuncio del aumento del aporte fue tomado con cierta calma, muchos trabajadores pensaron que era positivo aportar más a cambio de no perder el 82% móvil (hasta 85% en algunos casos) o del aumento de la edad jubilatoria. Aquella aparente calma duró poco.
Cuando los trabajadores vieron el descuento de los 3 puntos traducidos a pesos en su salario, la bronca pasó a ser incontenible. Al mismo tiempo, Frigerio descubrió la carta que traía escondida y anunciaron una reforma a algunos artículos de la Ley de jubilaciones que pondrían en peligro la movilidad automática.
El comienzo de la lucha docente
Luego del receso de julio y frente a propuestas salariales que dejan a los trabajadores muy atrasados respecto de la inflación, Agmer y los demás sindicatos del Frente Gremial Docente resolvieron un plan de lucha con medidas de acción directa con acciones departamentales y una marcha provincial. El 1ro de agosto las calles de Paraná rebozaron de educadores en lucha provenientes de toda la provincia. Fue la marcha docente más grande de los últimos 30 años, unos 5 mil maestros y profesores se movilizaron y llenaron la Plaza Mansilla frente a la Casa de Gobierno, donde se desarrolló el acto. La marcha tuvo características históricas no solo por la masividad inédita, también por la combatividad expresada en la fuerza de los cánticos y la creatividad desplegada en los carteles y guardapolvos intervenidos artísticamente.
Desde el 24 de julio, los sucesivos congresos fueron definiendo planes de lucha con series de paros de 48 y hasta 72 horas distribuidos en dos semanas. La bronca se expandió por toda la provincia y junto a las huelgas se vienen desarrollando acciones en las calles y las rutas en cada departamento de la provincia, con volanteadas, cartelazos, marchas de antorchas y actos con eventos artísticos.
La respuesta de Frigerio
Ante el avance de las luchas, el gobierno de Frigerio respondió apagando incendios con nafta. Primero, mandaron policías a las escuelas e incluso a alguna seccional de Agmer a pedir informes sobre las características de las manifestaciones y quiénes participaban. Luego, intentaron amedrentar mediante la fuerza pública a un grupo de docentes del departamento Uruguay que estaban haciendo pintadas en paredes autorizadas. Más tarde, implementaron una conferencia de prensa a cargo de la presidenta del CGE y otros dos funcionarios para intentar poner a la sociedad en contra de los docentes con expresiones como “tienen de rehenes a los niños y a los docentes no afiliados”. Como respuesta, se fortaleció la voluntad de luchas en las escuelas.
El último congreso, del 21 de agosto, definió 48 horas de paro desde el día siguiente y otras 72 hs a cumplirse esta semana. De inmediato, el CGE solicitó conciliación obligatoria a la justicia laboral, a la que la jueza dio curso ordenando levantar todas las medidas de acción directa. Los sindicatos ejecutaron el paro del jueves 22 y suspendieron las demás jornadas. En la tarde del jueves comenzaron a circular los mensajes de padres y estudiantes que decidían hacer el paro por los maestros y profesores.
Jornada trágica para Frigerio. Alumnos, alumnas y familas se pusieron del lado de los docentes
El viernes muchas escuelas en toda la provincia estuvieron vacías de alumnos. Y en los horarios de contraturno, las marchas y actos de los trabajadores de la educación se vieron reforzadas por la convocatoria de padres y estudiantes. Aquel viernes fue una jornada trágica para Frigerio. Fue abordado por padres y docentes en Gualeguaychú, en la ciudad de Crespo lo esperaban para inaugurar la fiesta de la avicultura y decidió seguir de largo para no encontrarse con las manifestaciones de los docentes. Al mismo tiempo, en la ciudad de Larroque hubo una manifestación contra el diputado Benedetti por haber votado a favor de la esencialidad. Finalmente, la Sociedad Rural de Federal lamentó que el gobernador no pueda estar presente en su evento anual por miedo a la bronca de los trabajadores de la educación.
Ayer, mientras se desarrollaba la audiencia en el Juzgado Laboral N°4, Frigerio voló en helicóptero al Parque Nacional el Palmar. A pesar de los intentos de pasar inadvertido, hasta suspendieron las actividades del parque por “cuestiones operativas”, fue recibido por una comitiva de docentes y estatales que cocinaron un “guisito popular” en la entrada del Palmar.
“Podrán conciliarnos, pero jamás callarnos” se repite en las acciones y marchas. Ni un solo día faltaron manifestaciones y acciones en las calles y plazas desde que comenzó la conciliación. La organización y la unidad crecen. Lo único que debe hacer Frigerio para destrabar el conflicto es invertir presupuesto para garantizar la dignidad del salario.
Gestionar sin recursos
Es verdad que alrededor del 92% de la recaudación de la provincia es destinado a salarios. El apoyo de Frigerio a la motosierra de Milei con expresiones públicas o mandando a votar la Ley Bases, agrava esta situación. A principios de agosto destinó 64 millones de dólares para el pago de deuda externa. Elige defaultear a los entrerrianos mientras podría haber refinanciado la deuda con los bonistas.
También es verdad que el PBI de Entre Ríos está muy lejos del de Córdoba o Santa Fe, por más que el gobernador quiera mirarse en esos espejos y se autoperciba como Región Centro. Pero con una política tributaria progresiva se podría evitar que siga cayendo la recaudación del estado provincial. Con un tributo de 10% a las arenas que se extraen en el sur entrerriano para abastecer a Vaca Muerta se calcula que ingresaría unos 160 millones de dólares.
Lo mismo, si se aplicara al millón de toneladas de rollizos que salen de la provincia un tributo parecido a la tasa de embarque que pagamos en una terminal de ómnibus o al enviar un paquete por correo. O bien el revalúo de las tierras que se concentran cada vez más en pocas manos. Ni hablar si realmente se implementara en la provincia una política que beneficie a la producción y el consumo interno fortaleciendo nuestras Pymes de la ciudad y el campo, es posible de implementar aunque no esté en el ADN de Frigerio.
La lucha que baja desde el norte
El pueblo entrerriano tiene una larga historia de lucha, nuestros hombres protagonizaron las montoneras por el federalismo junto a Ramírez y a Artigas. En el Siglo XX los puertos y ciudades estuvieron nutridos de incontables luchas obreras. En la infame década del 90 las multisectoriales se plantaron en el centro de la disputa enfrentando el ajuste y proponiendo programas de políticas populares. Llenamos las calles y las plazas durante el Argentinazo. La experiencia se multiplicó en la defensa de nuestros bienes comunes. Es una experiencia acumulada en aprendizaje.
No miramos de lejos a los docentes misioneros, aprendemos de sus experiencias. El reciente acampe del Impenetrable muestra la fuerza de lo más profundo de nuestro norte y nos anima. Somos conscientes de la fuerza que tiene la lucha obrera y popular cuando confluye en un cauce federal. Es una tela que tejemos con paciencia, con firmeza y con el pulso justo.
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Maestro, periodista, técnico operador en psicología social. Militante del sindicato docente AGMER.
Nacido en 1965 en Santo Tomé, Corrientes. Resido desde 1989 en Paraná, Entre Ríos.
Como periodista trabajó en la Secretaría de Comunicación de la provincia de Entre Ríos, escribe en el sitio digital Río Bravo, fue periodista en LRA12, Radio Nacional Santo Tomé, en emisoras de FM de Paraná y en medios gráficos de Corrientes y Entre Ríos.

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