
Escrito por Claudio Navarro
En todo el mundo crece la disputa entre las grandes potencias imperialistas, y avanzan los factores que pueden derivar en una nueva guerra mundial.
Esto repercute en todos los países y continentes, en los que se van perfilando grandes bloques económicos y militares.
Venezuela
En este marco, el pasado 28 de julio se realizaron las elecciones presidenciales en Venezuela, en las que el actual presidente Nicolás Maduro (Partido Socialista Unido de Venezuela) se adjudicó el triunfo con el 51,2% de los votos, contra el 44,2% de los votos que obtuvo el liberal Edmundo González Urrutia.
En una situación confusa, los sectores opositores liderados por María Corina Machado, apoyados por los Estados Unidos, y en nuestro país por el gobierno libertario de Javier Milei, denunciaron fraude.
Por otro lado, los primeros en felicitar a Maduro fueron los presidentes de Rusia (Vladimir Putin), China (Xi Jinping) e Irán (Masoud Pezeshkian).
En tanto, aparecieron el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y su par de Brasil, Lula, que tras una comunicación telefónica exigieron la publicación de las actas electorales para resolver la crisis en Venezuela.
Brasil considera primordial poner fin a las sanciones económicas y financieras contra el gobierno bolivariano.
Venezuela posee una de las mayores reservas de crudo del planeta, es decir, que es uno de los países con más petróleo en estado natural ubicado en yacimientos de los que, en teoría, es factible de extraer.
La situación en Venezuela sigue abierta en medio de una gran conmoción política y social, donde miles de manifestantes salieron a las calles a defender al gobierno chavista, y otros a tirar las estatuas de Hugo Chávez (imágenes que recuerdan a las estatuas derribadas de Sadam Huseín en Irak en la década del ’90), reclamando que el ganador fue el ex diplomático González Urrutia.
Como marca su historia reciente de violencia y cantidad de armas en manos de civiles, ya hubo 14 muertos en las protestas callejeras en Caracas y otras ciudades del país.

Francia
En Francia se están desarrollando con toda la pompa los Juegos Olímpicos, en los que se evidencia el inmenso negocio para un puñado de grandes empresas por derechos televisivos y publicidad.
Distintas organizaciones francesas denunciaron la muerte de trabajadores en las construcciones de estadios y otras instalaciones, y las razzias sobre los sin techo de París.
La fiesta ecuménica del deporte puso un paréntesis de 15 días en la política francesa, cuya dirigencia todavía no pudo formar gobierno tras las elecciones legislativas anticipadas, que arrojaron un triunfo de la izquierda pero sin mayoría.
El Nuevo Frente Popular, que integran los partidos Socialista, Comunista, Verde y La Francia Insumisa, designó como candidata a primera ministra a Lucie Castets, de 37 años.
Pero el presidente Emmanuel Macron dilata la formación del Gobierno, ninguneó a la izquierda y avisó que hasta el 11 de agosto Francia funciona en modo Juegos Olímpicos.
Cabe destacar que Macron ya anunció que Francia entregará a Ucrania varios aviones de combate Mirage 2000-5 y entrenará a un total de 4.500 soldados ucranianos, a través de un programa que comenzará este verano europeo y que se prevé que dure alrededor de seis meses.
A todo esto, el presidente de la Rusia imperialista, Vladímir Putin, mientras mantiene la invasión en Ucrania, declaró el 28 de julio pasado que, si Estados Unidos despliega misiles de largo alcance en Alemania, Rusia estará libre de poner misiles similares en respuesta.

Estados Unidos
En Estados Unidos, al renunciar a su candidatura a la reelección el presidente Joe Biden, surgió como nueva candidata (todavía no fue oficializada) del Partido Demócrata, Kamala Harris, la actual vicepresidenta, quien enfrentará al republicano Donald Trump, en las elecciones que se realizarán el 5 de noviembre próximo.
Trump aseguró que si no gana él “terminaremos con grandes guerras en Oriente Medio, Ucrania y tal vez una tercera guerra mundial”.
De hecho, se ha propuesto como una de sus primeras gestiones si accede a la Casa Blanca, hablar con el presidente ruso Putin y con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para terminar con las guerras en Medio Oriente y en Ucrania.
La semana pasada, el ex presidente Trump tuvo una reunión con Netanyahu, quien, de gira por Estados Unidos (invitado por el Capitolio y no por la Casa Blanca) fue recibido en el Congreso estadounidense con aplausos de demócratas y republicanos, que avalan el genocidio sobre el pueblo palestino en Gaza.

Grave escalada del conflicto en Medio Oriente
A todo esto, el Estado de Israel sigue adelante con su maquinaria militar, provocando un genocidio en Gaza y otros territorios palestinos.
Ahora dió un paso más con el asesinato en Irán del líder de Hamás, Ismail Haniyeh, que hace temer una escalada bélica en la región de Medio Oriente.
Por su lado, Irán y Hamás prometen venganza contra Israel por el asesinato del dirigente palestino.
Ante esa situación, Netanyahu dijo que “hemos escuchado amenazas de todas partes”, por lo que “nuestras fuerzas militares están listas para “enfrentarse a cualquier escenario”.
¿Guerra total en Medio Oriente?

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