infoydata.com

Actualidad informativa y noticias

Ecuador: Daniel Noboa fue reelecto, pero el correísmo denuncia fraude


El Consejo Nacional Electoral confirmó el triunfo de Daniel Noboa, y su reelección para el período 2025-2029. Luisa González y el expresidente Rafael Correa (2007-2017) desconocieron el resultado, pidieron el recuento de los votos y que se abran las urnas.

Ambos candidatos llegaron a la segunda vuelta con una diferencia de menos de 17.000 votos (0,17%) en las elecciones de febrero. Había sido un virtual empate en 44%.

La postulante de Revolución Ciudadana dijo que el país atraviesa «el fraude más grotesco de su historia» y aseguró: “Ecuador está viviendo una dictadura”.

Los interrogantes

«¿Cómo puede ser creíble que no se creció ni siquiera un voto? ¿Cómo puede ser creíble que 11 encuestas se equivocaron?»

Interrogantes de González, en referencia a que la votación obtenida en esta segunda vuelta es similar a la cosechada en primera vuelta.

«Todos saben que estos resultados son imposibles. Sacamos el mismo 44% de la primera vuelta. Estos mafiosos hubiesen podido disimular un poquito más», manifestó Correa en la red social X.

Noboa, que asumió hace dos años tras ganar las elecciones para completar el mandato del renunciante Guillermo Lasso, aseguró que su victoria “ha sido histórica”.

La amplia diferencia a favor del mandatario fue de más del 11%. Lo que generó las sospechas del correísmo. Ninguna encuestadora ni los analistas políticos ecuatorianos vaticinaron esa amplitud del resultado. 

Votó el 83,76% del padrón electoral, lo que marcó una importante participación popular.

La Asamblea Nacional 2025-2029, integrada por 151 legisladores electos en la primera vuelta, estará compuesta principalmente por dos fuerzas políticas. Pero ninguna tendrá la mayoría, es decir, 77 bancas. 

La correísta Revolución Ciudadana será la primera minoría con 67 asambleístas, seguida de Acción Democrática Nacional de Noboa con 66 asambleístas.

La madre del Noboa, Anabella Azín, es una de las asambleístas con más posibilidades de presidir la Asamblea Nacional.

Ficha para la derecha

Noboa, de 37 años, es heredero del magnate bananero Alvaro Noboa. Este fue cinco veces candidato y nunca pudo ser presidente, algo que concretó su hijo.

Tiene vínculos estrechos con EE.UU.: nació en Miami e hizo sus estudios universitarios en Nueva York. Un amigo le dijo al “Financial Times” que la familia Noboa “piensa en inglés antes de hablar en español”.

Con un estilo personalista, es partidario de la mano dura para combatir la violencia narco y la inseguridad, además de aplicar una línea económica neoliberal.

Noboa tiene diálogo directo con el presidente Donald Trump. Fue uno de los pocos presidentes invitados a su asunción, junto a Nayib Bukele (El Salvador) y Javier Milei (Argentina).

Está casado con Lavinia Valbonesi, influencer de 26 años, con la que tuvo dos de sus tres hijos.

Su exesposa Gabriela Goldbaum lo acusó ante el Congreso de machismo y violencia vicaria, al usar la hija que tienen en común para causarle «dolor». 

La empresaria dice haber interpuesto decenas de demandas por impedirle comunicarse con la niña de 5 años, entre otros abusos.

No es la única denuncia contra Noboa: la vicepresidenta Verónica Abad, elegida en binomio en 2023, lo acusa de violencia de género tras sus intentos de apartarla del cargo.

La lucha narco

Las elecciones se desarrollaron bajo el estado de excepción por 60 días que el gobierno decretó el sábado en el Distrito Metropolitano de Quito y en las provincias de Guayas (cuya capital es Guayaquil), Manabí, Santa Elena, Los Ríos, Orellana, Sucumbíos y El Oro.

En los últimos años, Ecuador se convirtió en un sitio estratégico para el narcotráfico. Debido a sus puertos en el Pacífico (sobre todo Guayaquil) y su economía dolarizada. Además de su vecindad con Colombia y Perú, los mayores productores mundiales de cocaína.

Ante la violencia de bandas narco, que a sangre y fuego se disputan el poder, Noboa declaró en 2024 un conflicto armado interno. Desde entonces mantiene a las Fuerzas Armadas en las calles.

Además, apuesta al apoyo militar externo. Invitó a Estados Unidos a reabrir la base militar de Manta –cerrada por Correa en 2009—y la Asamblea Nacional ya discute una reforma constitucional que lo habilite.

Noboa anunció hace casi un mes una «alianza estratégica» con Blackwater, una cuestionada firma estadounidense de seguridad privada dirigida por Erik Prince, que recluta mercenarios.

Justamente, Prince, cuya firma fue rebautizada como Academi tras verse involucrada en una matanza en Irak, es cercano a Trump, a quien ha ofrecido ayuda para las deportaciones masivas de migrantes.

Afirmó que espera «contribuir a que Ecuador vuelva a ser un país pacífico y estable».

Tras el triste récord de 47 asesinatos por cada 100.000 personas en 2023, la tasa bajó a 38 en 2024.

Este año empezó siendo el más violento de los últimos tiempos, con algo más de 1.500 homicidios solo en enero y febrero.

Siempre el FMI

Otro de los desafíos para el próximo gobierno es enfrentar una profunda crisis económica en una nación dolarizada de casi 18 millones de habitantes.

Ecuador registró una recesión en el tercer trimestre de 2024 y a eso se suma la desigualdad social, falta de empleo, poca inversión y desequilibrio de las finanzas públicas desde la brusca caída de los precios del petróleo hace diez años.

El desempleo y el subempleo afectan a casi un 23% de la población y la pobreza a un 28%. Ante la caída de la recaudación, Noboa aumentó el IVA de 12% a 15%.

Además, firmó un acuerdo con el FMI por 4.000 millones de dólares, con un plazo de cuatro años para pagarlo.

Además, el gobierno enfrenta una crisis energética que durante el año pasado golpeó con largos meses de cortes eléctricos de hasta 14 horas diarias.

Por si faltaba algo, este lunes Trump felicitó a Noboa por su triunfo: afirmó que «será un gran líder para el maravilloso pueblo ecuatoriano. ¡No los defraudará!».