Los trabajadores de las aplicaciones de reparto enfrentan una nueva forma de precarización que genera preocupación en el sector. Desde el Sindicato de Trabajadores de Reparto por Aplicación (Sitrarepa) denunciaron que cada vez más repartidores recurren a créditos otorgados por las propias plataformas para las que trabajan y advirtieron que algunas líneas de financiamiento pueden alcanzar tasas de interés de hasta el 700% anual.
La organización sindical sostiene que este mecanismo profundiza la dependencia económica de quienes ya trabajan en condiciones laborales inestables y reclamó una regulación estatal que establezca límites a las tasas de interés y proteja a los trabajadores frente al creciente endeudamiento.
Crece el endeudamiento entre los repartidores
La secretaria general de Sitrarepa, Belén D’Ambrosio, explicó que gran parte de estos préstamos se destinan a la compra o reparación de bicicletas y motocicletas, herramientas indispensables para poder continuar trabajando.
Sin embargo, advirtió que las elevadas tasas terminan obligando a numerosos repartidores a extender sus jornadas laborales únicamente para poder cumplir con el pago de las cuotas.
“Tenemos situaciones de compañeros que trabajan entre 10 y 12 horas y deben prolongar aún más su jornada para devolver los préstamos”, señaló la dirigente sindical.
Además, explicó que las propias plataformas evalúan el acceso al crédito mediante indicadores de productividad, como la cantidad de pedidos aceptados, la permanencia en la aplicación y la disponibilidad en horarios de mayor demanda.
Sin acceso al crédito bancario tradicional
Uno de los factores que impulsó el crecimiento de este sistema es la dificultad que enfrentan muchos repartidores para acceder al sistema financiero tradicional.
Al tratarse en su mayoría de trabajadores independientes, monotributistas o sin historial crediticio suficiente, las plataformas comenzaron a ocupar ese espacio ofreciendo préstamos propios tanto a repartidores como a comercios adheridos.
Para las empresas, estos programas representan una herramienta de inclusión financiera destinada a sectores históricamente excluidos del crédito bancario.

El Banco Central advirtió sobre el crecimiento del fenómeno
En un informe reciente sobre entidades no bancarias que otorgan financiamiento, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) dedicó un apartado específico a la denominada economía gig, integrada por plataformas de reparto y transporte.
El organismo destacó que este modelo laboral presenta características particulares:
- Flexibilidad horaria.
- Digitalización de los pagos.
- Modalidades laborales distintas a los contratos tradicionales.
Además, explicó que las plataformas utilizan la información generada por la actividad de cada trabajador para construir un sistema alternativo de evaluación crediticia.
Entre los principales indicadores considerados figuran:
- Antigüedad en la plataforma.
- Cantidad de pedidos o viajes aceptados.
- Calificación otorgada por los usuarios.
- Nivel de productividad.
Los datos muestran un fuerte crecimiento del financiamiento

El estudio del Banco Central revela una expansión acelerada de estos créditos.
Entre 2023 y 2024, la cantidad de deudores vinculados a plataformas aumentó un 177%, mientras que durante 2025 volvió a crecer un 122%.
Según el informe, hacia fines de 2025 la deuda promedio de los monotributistas que trabajan mediante aplicaciones alcanzaba los 900.000 pesos por persona.
En el caso de los comercios adheridos, el endeudamiento promedio resultó aproximadamente siete veces superior.
El BCRA también indicó que los trabajadores independientes representan el 54% de quienes toman estos préstamos y concentran más del 62% del saldo total financiado.
Una de las principales conclusiones del organismo fue que las plataformas están financiando de manera creciente a su propia base de trabajadores, consolidándose como actores relevantes dentro del crédito no bancario.
Las plataformas amplían sus servicios financieros
Mientras crece el debate sobre la regulación, distintas empresas continúan expandiendo sus herramientas de financiamiento.
Banco Galicia anunció recientemente un acuerdo con Rappi para ofrecer soluciones de pago, bancarización y créditos tanto para repartidores como para comercios.
Por su parte, Pedidos Ya informó que comenzó a otorgar préstamos a comercios en 2022 y extendió esa posibilidad a los repartidores durante 2024.
La empresa aseguró haber concedido 57.000 créditos por un monto total cercano a 84 millones de dólares, de los cuales el 54% correspondieron a comercios adheridos.
En el caso de los repartidores, indicó que los préstamos tienen plazos de hasta seis meses y que el monto no puede superar el 30% de los ingresos obtenidos mediante la aplicación.
Sitrarepa reclama una regulación estatal
Desde el sindicato sostienen que el acceso al financiamiento no puede transformarse en un nuevo mecanismo de precarización laboral.
Advierten que, en muchos casos, las cuotas se descuentan directamente de los ingresos generados por cada entrega, reduciendo el dinero disponible antes de que llegue al trabajador y aumentando su dependencia respecto de la plataforma.
Para Sitrarepa, la ausencia de reglas claras deja a miles de repartidores expuestos a condiciones financieras que pueden agravar la inestabilidad propia del trabajo en plataformas.
El gremio reclama que el Estado intervenga para establecer límites a las tasas de interés, garantizar mayor transparencia en el otorgamiento de los créditos y evitar situaciones de sobreendeudamiento que terminen condicionando aún más las condiciones laborales de quienes dependen de estas aplicaciones para generar sus ingresos.

