El grupo italiano se desprendió de sus extensas propiedades rurales en Argentina. Los compradores son accionistas y directivos de Adecoagro, encabezados por Mariano Bosch. La operación comprende campos en cuatro provincias y dos empresas dedicadas a la producción ganadera y lanera.
El grupo Benetton vendió más de 900.000 hectáreas de tierras rurales distribuidas entre Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. La operación fue concretada por un conjunto de empresarios vinculados a Adecoagro, encabezados por su director ejecutivo, Mariano Bosch.
La transacción comprende la adquisición de Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor. Ambas sociedades pertenecían al conglomerado italiano y desarrollan actividades agropecuarias, principalmente ganadería ovina y producción de lana.
Un aspecto central es que la compra no fue realizada por Adecoagro como empresa. Los adquirentes participaron a título personal, en su condición de accionistas y directivos.
La operación representa la salida del grupo Benetton del negocio agropecuario argentino, después de más de tres décadas de actividad.
Una de las mayores concentraciones de tierras privadas del país
Las propiedades transferidas representan una superficie superior a los 9.000 kilómetros cuadrados. Su extensión permite dimensionar la importancia económica y territorial de la operación.
La mayor parte de las hectáreas se encuentra en la Patagonia, particularmente en Santa Cruz y Chubut.
Según la distribución informada para CTSA, los campos se reparten de la siguiente manera:

Esta estructura territorial convirtió a CTSA en una de las mayores propietarias privadas de tierras rurales de Argentina.
La continuidad de la gestión quedó asegurada con la permanencia de Agustín Dranovsky como director ejecutivo de la compañía.
Ganadería, lana y agricultura: qué producen los campos vendidos
Las explotaciones rurales adquiridas desarrollan una importante actividad ganadera, con especial presencia en la región cordillerana comprendida entre Esquel y Bariloche.
De acuerdo con los datos difundidos, los establecimientos cuentan con aproximadamente 260.000 ovejas y 22.000 cabezas de ganado bovino.
La producción lanera constituye uno de sus principales negocios. Cada año se esquilan alrededor de 80.000 animales, lo que permite obtener aproximadamente un millón de kilogramos de lana.
Esta actividad posicionó a la compañía entre los principales productores laneros del país.
La explotación también incluye cultivos agrícolas. Unas 7.500 hectáreas se destinan a maíz, trigo, soja y girasol. Otras 700 hectáreas se utilizan para producir forrajes, entre ellos avena, vicia y alfalfa.
Además de los campos patagónicos, la estructura productiva comprende establecimientos en la zona bonaerense de Balcarce.
El origen de las tierras: capitales británicos y concesiones estatales
La historia de Compañía de Tierras Sud Argentino se remonta a 1889. Ese año fue constituida en Londres bajo la denominación The Argentine Southern Land Company Limited.
Sus primeros accionistas eran inversores británicos vinculados al desarrollo ferroviario y a la expansión económica sobre el territorio patagónico.
Parte de esos capitales había participado en la financiación del Ferrocarril Central del Chubut, que conectaba Puerto Madryn con Trelew.
En el marco de ese proceso, recibieron tierras que se incorporaron al patrimonio inicial de la empresa.
Durante las décadas siguientes, la compañía amplió sus propiedades mediante operaciones y concesiones vinculadas a las políticas de colonización territorial del Estado argentino.
La expansión de estas sociedades británicas se produjo en un contexto de fuerte concentración de la propiedad rural.
Distintas empresas extranjeras llegaron a controlar grandes extensiones de la Patagonia. Solamente en Chubut, las propiedades atribuidas a compañías inglesas alcanzaban aproximadamente 2,3 millones de hectáreas.
Los beneficios económicos de las compañías extranjeras
Las empresas británicas disfrutaron durante décadas de condiciones particularmente favorables para explotar sus propiedades.
Entre esas ventajas figuraban exenciones aduaneras, reducciones arancelarias y tratamientos cambiarios beneficiosos. Estas condiciones facilitaron la expansión de actividades ganaderas, comerciales y exportadoras.
El desarrollo de las grandes estancias quedó así estrechamente vinculado a la concentración de tierras y a las políticas económicas aplicadas durante aquel período.
De los propietarios británicos a la familia Benetton
La caída internacional del precio de la lana provocó importantes transformaciones empresariales durante la década de 1970.
En 1975, los accionistas originales comenzaron a desprenderse de parte de sus activos. El control pasó a empresarios argentinos vinculados a las familias Menéndez-Hume y Ochoa-Paz Repetto.
Posteriormente, la estructura societaria fue reorganizada bajo una denominación registrada en Luxemburgo.
Durante la Guerra de Malvinas, en 1982, los propietarios comunicaron que el capital de la empresa ya se encontraba en manos argentinas.
La firma adoptó entonces la denominación Compañía Argentina de Tierras del Sud, dentro de un proceso de reorganización jurídica y societaria.
El siguiente cambio decisivo ocurrió en 1991.
Ese año, el grupo Benetton adquirió la compañía y sus extensas propiedades rurales, incorporándolas a su conglomerado empresarial.
La operación permitió al holding italiano integrar la producción patagónica de lana con sus actividades internacionales en la industria textil. Durante más de treinta años, las estancias argentinas formaron parte de la estructura de abastecimiento vinculada a la familia Benetton.
Los conflictos territoriales con comunidades mapuches
La presencia de Benetton en la Patagonia estuvo acompañada por prolongadas controversias sobre la propiedad y el uso de determinadas tierras.
Comunidades mapuches reclamaron territorios que consideran parte de su ocupación ancestral.
Los conflictos incluyeron denuncias, movilizaciones, procesos judiciales y disputas por la posesión de campos.
Mientras las comunidades cuestionaron los títulos y antecedentes históricos de determinadas propiedades, la empresa sostuvo sus derechos de dominio y presentó denuncias por usurpación.
Estas controversias adquirieron relevancia pública por sus implicancias territoriales, sociales y jurídicas.
La venta de las propiedades abre una nueva etapa empresarial, aunque el cambio de propietarios no implica por sí mismo la resolución de los conflictos existentes.
Quiénes son los empresarios que compraron las tierras de Benetton
El grupo comprador está encabezado por Mariano Bosch, director ejecutivo de Adecoagro.
La operación fue concretada por accionistas y directivos vinculados a esa compañía, pero mediante una inversión particular. Esta distinción resulta importante para comprender la estructura de la transacción.
Las tierras y sociedades adquiridas no pasan automáticamente a integrar el patrimonio corporativo de Adecoagro.
La empresa agroindustrial desarrolla actividades en distintos países de América del Sur y participa en negocios agrícolas, ganaderos, lácteos y energéticos.
Su expansión reciente incluye inversiones millonarias en fertilizantes, producción de etanol y otros activos agroindustriales.

Tether y su participación mayoritaria en Adecoagro
La estructura accionaria de Adecoagro experimentó una transformación significativa durante 2025.
En abril de ese año, Tether, empresa conocida por emitir la criptomoneda estable USDT, amplió su participación hasta alcanzar aproximadamente el 70% del capital.
La operación superó los 615 millones de dólares.
Antes de esa adquisición, Tether ya poseía una participación cercana al 19%. El ingreso mayoritario de este grupo financiero representó un cambio relevante en la composición accionaria de Adecoagro.
Sin embargo, la participación de Tether en Adecoagro no significa que haya adquirido directamente las tierras de Benetton.
La compra de las propiedades rurales fue presentada como una inversión particular de empresarios vinculados a la agroindustrial.
Adecoagro amplió sus inversiones con la adquisición de Profertil
Uno de los movimientos empresariales más importantes de Adecoagro se produjo durante diciembre de 2025.
La compañía avanzó junto con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) en la adquisición de Profertil, una de las principales productoras de fertilizantes nitrogenados de Sudamérica.
La operación se desarrolló mediante la compra de las participaciones que mantenían la canadiense Nutrien y la petrolera argentina YPF.
En una primera etapa, los compradores acordaron adquirir el 50% perteneciente a Nutrien por aproximadamente 600 millones de dólares. Posteriormente, YPF aceptó desprenderse de su participación por otros 635 millones de dólares.
El valor total acordado alcanzó aproximadamente 1.235 millones de dólares.
Según la estructura accionaria informada, Adecoagro pasó a controlar el 90% de Profertil, mientras que ACA conservó el 10%.
La importancia estratégica de esta inversión radica en el peso de Profertil dentro del abastecimiento agrícola nacional. La empresa produce aproximadamente 1,3 millones de toneladas anuales de urea y cubre cerca del 60% de la demanda argentina.
La urea constituye un insumo fundamental para mejorar los rendimientos de numerosos cultivos.
Una inversión de 148 millones de dólares en Brasil
La expansión de Adecoagro también alcanzó al sector energético y azucarero brasileño.
En julio de 2026, la empresa anunció una inversión de 148 millones de dólares para adquirir la usina Caarapó al grupo Raízen.
El establecimiento se encuentra en Mato Grosso do Sul y produce azúcar, etanol y energía renovable.
Su ubicación permite complementar las actividades de otros dos ingenios que Adecoagro opera en esa región.
La operación fue anunciada en julio y, de acuerdo con la información aportada, se comunicó como completada en septiembre.
La inversión se inscribe en el crecimiento del mercado brasileño de biocombustibles y en la estrategia de diversificación productiva de la compañía.
SanCor y el interés por nuevos activos agroindustriales
Adecoagro también manifestó interés en los activos de SanCor, la histórica cooperativa láctea argentina.
La compañía figuró entre los interesados que adquirieron los pliegos correspondientes al proceso de venta de bienes de la cooperativa.
Sin embargo, el procedimiento quedó suspendido en julio de 2026 por una resolución de la Cámara de Apelaciones de Rafaela.
La intervención judicial respondió al planteo de un acreedor que cuestionó el mecanismo previsto para fragmentar y comercializar los activos.
La eventual adquisición de esos bienes dependerá de la evolución del proceso judicial y de las condiciones que finalmente se establezcan.
Una operación que reabre el debate sobre la propiedad de la tierra
La transferencia de más de 900.000 hectáreas constituye un cambio significativo en la estructura de propiedad rural de la Patagonia.
El retiro de Benetton pone fin a una etapa iniciada en 1991, pero mantiene la concentración de extensas superficies en manos de un reducido grupo empresarial.
La historia de estas propiedades atraviesa diferentes períodos económicos: desde las concesiones a capitales británicos hasta su administración por grupos argentinos e italianos.
Ahora comienza una nueva etapa bajo el control de empresarios vinculados a Adecoagro.
La operación también vuelve a colocar en discusión la distribución de la tierra, los antecedentes históricos de su propiedad y los reclamos territoriales de comunidades originarias.
El interrogante central es qué consecuencias tendrá este cambio de propietarios sobre la producción, las relaciones con las comunidades y el futuro de una de las mayores extensiones rurales privadas del país.

