El gobierno de Javier Milei rechazó en Naciones Unidas una resolución impulsada por Ghana que reconoce la esclavitud transatlántica como el mayor crimen contra la humanidad y propone mecanismos de reparación. Argentina votó junto a Estados Unidos e Israel y quedó en una posición minoritaria frente a 123 países que apoyaron la iniciativa.
Argentina votó en contra de la resolución sobre la esclavitud en la ONU
El pasado miércoles Argentina volvió a marcar posición en Naciones Unidas (ONU) en un terreno sensible: el de la memoria histórica y la reparación, dos ejes centrales de la agenda de derechos humanos a nivel global.
El gobierno de Javier Milei rechazó una resolución que reconoce la esclavitud transatlántica como “el mayor crimen contra la humanidad” y promueve reparaciones en función de sus consecuencias estructurales en la actualidad.
La iniciativa, presentada por Ghana, fue aprobada por amplia mayoría en la Asamblea General con 123 votos a favor, mientras que solo tres países votaron en contra: Estados Unidos, Israel y Argentina. Otros 52 países se abstuvieron, entre ellos gran parte de Europa.
La resolución no es vinculante, pero tiene un fuerte peso político y simbólico, ya que aborda las consecuencias de la esclavitud, que implicó el traslado forzado de al menos 12,5 millones de africanos entre los siglos XV y XIX.

Un alineamiento total con Estados Unidos e Israel
El voto argentino ubica al país en una posición minoritaria dentro de la comunidad internacional y refuerza el alineamiento del gobierno libertario con Washington y Tel Aviv en política exterior.
El representante argentino ante la ONU, Francisco Fabián Tropepi, encabezó la postura nacional, en línea con la estrategia diplomática que el gobierno de Javier Milei consolidó desde diciembre de 2023.
En los últimos meses, Argentina sostuvo posiciones coincidentes con Estados Unidos e Israel en foros multilaterales, especialmente en temas vinculados a seguridad internacional, Medio Oriente y derechos humanos.
En esta votación, el representante estadounidense cuestionó el “uso cínico” de injusticias históricas como base para redistribuir recursos en el presente, mientras que países europeos optaron por abstenerse alegando objeciones legales y dudas sobre la aplicación retroactiva del derecho internacional.
Argentina, en cambio, fue más allá que Europa y votó directamente en contra.
El contexto: advertencias de la ONU sobre derechos humanos en Argentina
La decisión adquiere mayor relevancia si se la vincula con el reciente informe de Naciones Unidas que advirtió un “rápido deterioro del liderazgo mundial de Argentina en materia de derechos humanos”, difundido en el marco del 50 aniversario del golpe militar de 1976.
El documento señala que el país fue durante décadas un referente global en memoria, verdad y justicia, con hitos como:
- La CONADEP
- El Juicio a las Juntas
- El juzgamiento de más de mil responsables de crímenes de lesa humanidad
Sin embargo, expertos de la ONU alertaron sobre medidas regresivas desde 2024, como:
- debilitamiento de instituciones de memoria
- obstáculos en el acceso a archivos
- reducción del impulso estatal a investigaciones judiciales
- retrocesos en políticas de reparación
También manifestaron preocupación por discursos negacionistas y posibles indultos en causas por violaciones a los derechos humanos.

La postura de Ghana y el reclamo de justicia histórica
Desde Ghana, principal impulsor de la resolución, defendieron la iniciativa como un paso necesario hacia la justicia histórica.
El canciller Samuel Ablakwa sostuvo que:
“La historia no desaparece cuando se ignora… la verdad no se debilita cuando se retrasa y la justicia no expira con el tiempo”.
El presidente John Dramani Mahama también respaldó el proyecto y planteó avanzar hacia una “ruta de sanación y justicia reparativa global”, que podría incluir:
- disculpas oficiales
- compensaciones económicas
- restitución de bienes culturales
- garantías de no repetición
El debate global sobre reparaciones por la esclavitud
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la comunidad internacional necesita una acción “mucho más audaz” para enfrentar las injusticias históricas.
El debate sobre reparaciones por la esclavitud creció en los últimos años, especialmente con el impulso de la Unión Africana, que trabaja en una posición común entre sus 55 Estados miembros para exigir reparaciones a las antiguas potencias coloniales.
La resolución aprobada representa un hito: es la primera vez que la Asamblea General de la ONU vota formalmente un texto que reconoce la esclavitud como crimen contra la humanidad y abre la puerta a mecanismos de reparación.

