Por Eduardo Mariano Lualdi
Marco Porcio Catón, conocido como Catón el Viejo o Catón el Censor, fue un romano nacido en Túsculo hacia el 234 a.C. Ocupó diversos cargos: cuestor, edil, pretor, cónsul y finalmente censor en el 184 a.C., cargo que le dio su sobrenombre.
La famosa sentencia “Carthago delenda est” (Cartago debe ser destruida) se le atribuye en el contexto de las guerras púnicas, especialmente en los años previos a la Tercera Guerra Púnica (149–146 a.C.). Según las fuentes, Catón la repetía al final de sus discursos en el Senado, incluso cuando el tema tratado no tenía relación con Cartago. Su insistencia reflejaba la convicción de que Roma no estaría segura mientras Cartago siguiera existiendo como potencia en el norte de África.
Este lema se convirtió en un símbolo de la política romana de eliminación total del enemigo. Finalmente, Roma emprendió la Tercera Guerra Púnica y en el 146 a.C. destruyó Cartago, cumpliendo la obsesión de Catón.
Parafraseando a Catón, Trump repite en cada oportunidad que se le presenta: “Irán delenda est”. Aunque subyace en esta frase el objetivo estratégico del imperialismo estadounidense: “China delenda est”. Es menester destruir a China, el rival socialimperialista que avanza en la disputa del dominio mundial. Y para lograr este verdadero y último objetivo, tiene un propósito indispensable, destruir a Irán.
Trump, en colusión con Netanyahu, pergeña un ataque definitivo a Irán, que elimine el obstáculo que representa este país a los planes de dominación de la tríada militar occidental de Washington-Londres-Tel Aviv para Asia Central.
Para este propósito, creó el adefesio llamado “Consejo de Paz” (Board of Peace) para Gaza, un instrumento político y diplomático que le permitirá instalar en Gaza una masa de soldados occidentales, adelantando tropas en Medio Oriente, en vista a una posible tercera guerra mundial. Nunca un imperialismo actúa pensando en la paz. Como bien sentenció Jean Jaurès: “El capitalismo lleva en su esencia la guerra, como los nubarrones llevan la tormenta.”
Para servir a este objetivo de ocupación imperialista y colonialista, Javier Milei ha ofrecido Cascos Blancos en la reunión de ese adefesio. Seremos así corresponsables del genocidio del gobierno fascista de Netanyahu contra Palestina.
Milei involucra a nuestro país en las guerras de dominio y opresión de las potencias imperialistas y colonialistas de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel. Nos compromete con el genocidio del pueblo palestino. No lavaremos nunca la mancha que significa servir a los asesinos de más de 72.000 palestinos, de los cuales más de un tercio son niños y otro ancianos y mujeres.
Al propósito de Trump de destruir Irán, de Netanyahu de exterminar Palestina, Milei ha sumado su propio anhelo: “Argentina delenda est”.
Imagen de portada: Vicente Ruiz Fernández – mundoobrero.es

