
Por Cecilio Panella
Israel mató a Hasan Nasrallah, líder de la organización político-militar chiíta Hezbollah, durante un ataque aéreo nocturno de precisión en Beirut, la capital del Líbano, en una nueva escalada de las tensiones en Medio Oriente.
El bombardeo ocurrió el viernes mientras la cúpula del grupo libanés pro iraní mantenía una reunión en su cuartel general en Dahiyeh, al sur de Beirut.
En un comunicado, el ejército israelí señaló que junto a Nasrallah murieron otros miembros de Hezbollah, entre ellos, Ali Karki, comandante del Frente Sur, que se encontraba también en la sede central del movimiento.
La serie de explosiones ocurridas el viernes redujeron a escombros seis torres de apartamentos en Haret Hreik, un distrito densamente poblado y predominantemente chiíta de los suburbios de Dahiyeh.
En el tablero regional, el asesinato del número uno de la organización supone un golpe durísimo para Hezbollah, y por extensión para Irán.
Este sábado, Hezbollah confirmó el asesinato con un comunicado emitido por la cadena de televisión Al Manar, afín al grupo y prometió que seguirá adelante con “la guerra santa contra el enemigo y en apoyo a Palestina”.
“Nasrallah está ahora con Alá como gran mártir. Se suma a la caravana de mártires de Kerbala y los inmortales, cuya marcha ha liderado durante treinta años de victoria en victoria”, indicó el grupo.
“La dirección de Hezbollah seguirá con su Yihad contra el enemigo en apoyo de Gaza y Palestina, en defensa de Líbano”, subrayó.
Apoyo de Hamás
El grupo islamista palestino Hamás expresó sus condolencias a Hezbollah por el “martirio” de su líder y le envió un mensaje a Israel y a Estados Unidos.
“Condenamos en los términos más enérgicos la bárbara agresión sionista y los ataques a Beirut, que demuestran la brutalidad de la ocupación y ha amenazado descaradamente la seguridad y la paz internacionales”, señaló Hamás.
“Consideramos la ocupación sionista plenamente responsable de este crimen atroz y sus peligrosas repercusiones sobre la seguridad y la estabilidad de la región, y a la administración estadounidense responsable de su continuo apoyo [a Israel]”, indica la declaración.
“La historia ha demostrado siempre que los líderes de la resistencia serán sucedidos por una nueva generación de líderes más valientes, más fuertes y más decididos a persistir en la confrontación con el enemigo sionista hasta que sea derrotado y eliminado de nuestra tierra y de nuestra región”, agregó Hamás.
Escala la tensión
Luego de los ataques, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, interrumpió abruptamente una visita a Estados Unidos para regresar a su país.
Horas antes, se pronunció ante la ONU y prometió que continuará la campaña israelí contra Hezbollah —la cual se ha intensificado en las dos últimas semanas—, lo que reduce aún más las esperanzas de un cese del fuego respaldado internacionalmente.
Por otra parte, el ejército israelí anunció la movilización de más soldados reservistas ante la escalada de las tensiones con Líbano.
Se activaron tres batallones de reservistas luego de que, a principios de semana, se envió a otros dos al norte del país para entrenarse para una posible invasión terrestre.
El asesinato de Nasrallah es una escalada importante en la campaña israelí contra Hezbollah, que se ha expandido rápidamente durante las últimas dos semanas y que ha amenazado con convertirse en una guerra regional más amplia.
Esta operación israelí aumenta los temores de que el aliado de Hezbollah, Irán, pueda verse involucrado en la lucha, desestabilizando aún más Medio Oriente.
Precisamente, el líder supremo iraní, el ayatollah Ali Khamenei, denunció que “la masacre de personas indefensas en Líbano reveló, una vez más, la ferocidad del perro rabioso sionista”.
Tras el asesinato de Nasrallah, apuntó a Israel por “la estrechez de miras de la estúpida política de los dirigentes del régimen usurpador”.
El ayatollah Khamenei concluyó: “Líbano hará que el agresor y enemigo malévolo se arrepienta mediante el poder de Dios”.
El movimiento armado libanés es parte de lo que Irán llama el “eje de la resistencia” contra Israel -enemigo jurado de la República Islámica- que agrupa a los movimientos apoyados por Teherán en la región, como el Hamás palestino, Hezbollah, los rebeldes hutíes en Yemen y varios grupos iraquíes.
Quién era Nasrallah
Nassan Nasrallah, de 64 años y clérigo musulmán chiita, era un hombre poderoso y venerado en Líbano.
En sus 32 años a cargo de Hezbollah, convirtió a la milicia respaldada por Irán en una fuerza influyente en el Líbano y un potente adversario de Israel.
Hezbollah se convirtió también en una organización política que tiene influencia en los esfuerzos por gobernar el Líbano (de hecho tiene parlamentarios y ministros) y en un ejército equipado con misiles balísticos que pueden amenazar a Tel Aviv.
Con la conducción de Nasrallah, el grupo ha extendido su alcance mucho más allá del Líbano.
Los combatientes de Hezbollah contribuyeron decisivamente a apuntalar el gobierno del presidente Bashar al-Assad en Siria, cuando este se vio amenazado por un levantamiento popular que comenzó en 2011.
Hezbollah, catalogado como organización terrorista por Estados Unidos, ha ayudado a entrenar a combatientes de Hamas, así como a milicias en Irak y Yemen.
Según la tradición árabe, Nasrallah era conocido como Abu Hadi o padre de Hadi, en honor a su hijo mayor, que tenía 18 años cuando murió en septiembre de 1997 en un tiroteo con los israelíes. Nasrallah tiene al menos otros tres hijos.
Evitaba las apariciones públicas y el teléfono desde la guerra de 2006 contra Israel. Esa guerra, que comenzó cuando Hezbollah capturó a dos soldados israelíes durante una incursión transfronteriza, terminó después de 34 días de combates en los que ambos bandos declararon la victoria.
Después, Hezbollah fue elogiado en todo el mundo árabe y asumió un papel cada vez más activo en los conflictos de la región.
El 19 de septiembre pasado, en su última declaración televisada, Nasrallah culpó a Israel de la explosión de beepers y handies que mataron a docenas de sus soldados y hirieron a varios miles más en los días anteriores.

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