infoydata.com

Actualidad informativa y noticias

La amnistía a los independentistas catalanes, clave en la elección del nuevo presidente de España

Escrito por Cecilio Panella

Tras el fracaso de la derecha para formar gobierno en España, se abre ahora un período de dos meses de negociaciones políticas para que el actual presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez, pueda ser investido y continuar en el cargo.

Alberto Núñez Feijóo, candidato del conservador Partido Popular (PP), primera minoría en las elecciones, fracasó en los dos intentos por obtener la mayoría de los votos en la Cámara de Diputados.

Sánchez, que está en el poder de 2018 y terminó segundo en la elección, intentará ser investido con el apoyo de una coalición de izquierda y de partidos independentistas de Cataluña, el País Vasco y Galicia.

Cabe destacar que en España la elección presidencial es indirecta, ya que los ciudadanos votan 350 diputados, que después son los encargados de elegir al jefe de Gobierno con una mayoría de 176 votos.

En la elección del 23 de julio pasado, el PP obtuvo el 33% de los votos contra el 31,7% del PSOE, seguidos por Vox (ultraderecha) con 12,4% y la coalición Sumar (centroizquierda) con 12,3%. Lo dicho, esta semana, la mayoría absoluta del Congreso rechazó investir como presidente del Gobierno a Núñez Feijóo.

La mayoría absoluta del Congreso rechazó investir como presidente del Gobierno a Núñez Feijóo

El candidato conservador obtuvo 172 apoyos (137 del PP, 33 de Vox y 2 de Coalición Canaria y Unión del Pueblo Navarro).

En su contra, votaron 178 diputados (PSOE, Sumar, los catalanes de Esquerra Republicana y Junts por Catalunya, y los vascos del Partido Nacionalista y EH Bildu, cercano a la ETA).

Esto es, Núñez Feijóo se quedó, por solo cuatro votos, a las puertas de ser presidente del Gobierno español. Ahora es el tiempo de Sánchez.

Amnistía polémica

El líder del PSOE debe encarar una negociación con los separatistas catalanes con el fin de lograr los
votos necesarios en el Congreso para ser investido.

Uno de los partidos catalanes, Junts por Catalunya, es liderado por Carles Puigdemont, quien está
refugiado en Bélgica y es requerido por la justicia española por haber liderado un fallido intento de
independencia de Cataluña en 2017, que incluyó la realización de un referéndum independentista.

Puigdemont exige a las autoridades centrales de España una amnistía para todos los acusados por el
intento secesionista y la posibilidad de que Cataluña decida su futuro de manera unilateral,
incluyendo otro referéndum de autodeterminación.

Sánchez esgrimió que el PSOE apuesta por «pasar página y por la convivencia, la concordia y el reencuentro»
con Cataluña, aunque no se refirió en ningún momento a una presunta amnistía.

El 24 de septiembre pasado, la derecha se movilizó en Madrid para rechazar la posible amnistía.
Hubo más de 40 mil personas que escucharon, entre otros, a los dos expresidentes que tuvo el PP:
José María Aznar y Mariano Rajoy.

“Hay que decir alto y claro que la Constitución no es moneda de cambio para satisfacer a golpistas”,
dijo Aznar al rechazar cualquier tipo de negociación con los catalanes.

“Fuera de la Constitución no hay democracia”, afirmó por su parte Núñez Feijóo, quien lanzó:
“Ningún fin, ni siquiera la Presidencia del Gobierno, justifica los medios”.

Por si fuera poco, estalló dentro del PSOE una interna por las condiciones que los catalanes exigen
para apoyar a Sánchez. Felipe González, quien fue el primer socialista que gobernó España (1982-1996) y una figura destacada de la transición democrática de su país, cuestionó duramente a Sánchez.

“No podemos dejarnos chantajear por nadie. Y mucho menos por minorías en vías de extinción”, dijo
el expresidente socialista. “La Constitución no es un chicle. No cabe la amnistía ni la autodeterminación”, insistió González.

Puigdemont exige a las autoridades centrales de España una amnistía para todos los acusados por el intento
secesionista y la posibilidad de que Cataluña decida su futuro de manera unilateral, incluyendo otro referéndum de autodeterminación.

¿Nuevas elecciones?

La única manera de evitar cualquier negociación con los catalanes por una eventual amnistía sería un apoyo del Partido Popular al Partido Socialista para investir a Sánchez. Algo que hoy parece imposible.

Más allá de todo lo que viene sucediendo en la superficie del escenario político sobre la cuestión catalana, todavía no se escuchó la palabra de un actor clave en la política española: el rey Felipe VI. ¿Fijará posición sobre la amnistía?

Por lo demás, si en dos meses no hay acuerdo y fracasa una nueva investidura en el Congreso, el 27 de noviembre el monarca convocará a nuevas elecciones para el 14 de enero, escenario que nadie imagina ni quiere.