
El gremio United Auto Worker inició un paro en Ford, General Motors y Stellantis en reclamo de urgentes aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo.
El poderoso sindicato United Auto Workers (UAW) inició en Estados Unidos el primer paro simultáneo de trabajadores de los tres grandes fabricantes de automóviles: General Motors, Ford y Stellantis.
«Por primera vez en nuestra historia, iremos a la huelga en los Tres Grandes», dijo el presidente del sindicato UAW, Shawn Fain, al anunciar el cese de actividades que abarca a 12.700 trabajadores de las plantas ubicadas en distintas ciudades estadounidenses.
Fain explicó que la huelga afectará a una planta de cada fabricante. En el caso de General Motors, la instalación de montaje de Wentzville estará en paro. Para Stellantis, la fábrica afectada será la de Toledo y el fabricante Ford sufrirá una huelga en Wayne.
El sindicato UAW exige un aumento salarial del 36% en cuatro años, mientras que los tres fabricantes estadounidenses no han superado el 20% en las mejoras otorgadas.
Las automotrices también se negaron a conceder días adicionales de vacaciones y a aumentar las pensiones, proporcionadas por fondos específicos de cada empresa.
“Nos tienen que dar algo”
En dos meses de negociaciones, los representantes del UAW y los líderes de los «Tres Grandes» no lograron ponerse de acuerdo sobre el contenido de un nuevo convenio colectivo de cuatro años. «No permitiremos que sigan prolongando las discusiones durante meses», advirtió Fain.
«Las empresas llevan años generando dinero gracias a nosotros», dijo Paul Sievert, que trabaja en la planta de Ford en Wayne desde hace 29 años, y enfatizó que “creo que ya es hora de que nos den algo a cambio».
Por su parte, desde la patronal, el consejero delegado de Ford, Jim Farley, cuestionó al líder de los huelguistas. «No sé qué está haciendo Shawn Fain, pero no está negociando este contrato con nosotros cuando está a punto de expirar. Pero sí sé que está ocupado preparando una huelga», comentó Farley, en la cadena CNBC.
Un conflicto prolongado podría tener consecuencias políticas para el presidente estadounidense, Joe Biden, cuyo balance económico es objeto de críticas, en especial por la persistente inflación. Biden habló por teléfono con Fain y los directivos de los fabricantes para informarse sobre las negociaciones.
Marchas y contramarchas
En las últimas horas, el sindicato United Auto Workers anunció una extensión de la huelga contra GM y Stellantis, pero dijo que el progreso en las negociaciones con Ford significa que no ampliará el número de trabajadores de Ford que participan en los paros.
Shawn Fain informó que todos los centros de distribución de repuestos de General Motors y Stellantis estarán en huelga. Cerraremos la distribución de piezas hasta que esas dos empresas entren en razón y se sienten a la mesa con una oferta seria».
Sin embargo, Fain dijo que hubo una mejora significativa en las ofertas de Ford y que, por eso, la huelga no se ampliará allí.
La huelga ahora se expandirá a los 38 centros de distribución y repuestos de GM y Stellantis repartidos en 20 estados. Los centros de distribución generalmente envían piezas a los concesionarios para utilizarlas en reparaciones, por lo que la medida podría paralizar rápidamente la capacidad de los concesionarios para reparar vehículos, que es la parte más rentable de su negocio.
Aunque el anuncio de avances en Ford generó esperanzas de que la huelga, al menos allí, pudiera terminar relativamente rápido, hay pocas señales públicas de que el sindicato y la dirección de las tres empresas estuvieran cerca de llegar a un acuerdo.
Ford ya llegó a un acuerdo con el sindicato canadiense Unifor, que evitó una huelga de más de 5000 trabajadores de la industria automotriz en Canadá, que la obligaría a cerrar sus tres fábricas allí.





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