YCRT: el descarrilamiento de un tren de carbón enfrenta denuncias de sabotaje y reclamos por falta de inversión

Formación ferroviaria de YCRT descarrilada en Río Turbio, Santa Cruz, durante el transporte de carbón hacia Punta Loyola.

Descarrilamiento en YCRT: la Justicia investiga un posible sabotaje

El descarrilamiento de una formación ferroviaria de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), ocurrido el 7 de octubre en cercanías del campamento Cappa, en Santa Cruz, abrió una controversia sobre las condiciones de seguridad, el mantenimiento de la infraestructura y las causas que provocaron el accidente.

La formación transportaba aproximadamente 600 toneladas de carbón hacia el puerto de Punta Loyola cuando tres vagones descarrilaron y volcaron. Los dos trabajadores que viajaban a bordo recibieron asistencia médica por contusiones y hematomas, aunque posteriormente fueron dados de alta.

El episodio se produjo en un momento particularmente sensible para la empresa estatal, que busca recuperar su capacidad productiva y cumplir compromisos comerciales vinculados con la venta de carbón.

La intervención de YCRT presentó una denuncia ante Gendarmería Nacional y la Fiscalía Federal de Río Gallegos intervino de oficio para investigar las circunstancias del descarrilamiento.

Sin embargo, las interpretaciones sobre lo sucedido muestran diferencias entre las autoridades provinciales, la conducción de la empresa y representantes de los trabajadores.

Claudio Vidal asegura que los primeros peritajes apuntan a un sabotaje

El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, recorrió el lugar del accidente y afirmó que los primeros resultados de las pericias realizadas por la Justicia Federal apuntan a una intervención intencional sobre las vías.

“Según el equipo técnico, los peritos nos informan que esto fue sabotaje, que era lo que se suponía desde el primer momento”, manifestó el mandatario durante una entrevista realizada en el sector del siniestro.

Vidal sostuvo que el episodio puso en riesgo la vida de los trabajadores y comprometió el funcionamiento de una actividad económica fundamental para Río Turbio y 28 de Noviembre.

“Podemos estar de acuerdo o no estar de acuerdo en un montón de cosas, pero acá se metieron con la vida de los trabajadores y con una actividad, con una empresa que es todo para Río Turbio y para 28 de Noviembre”, expresó.

El gobernador recordó que la recuperación de YCRT demandó casi tres años de gestiones con el Gobierno nacional y señaló que el accidente ocurrió cuando comenzaban a concretarse nuevas oportunidades comerciales.

También destacó que la locomotora involucrada era la única que se encontraba operativa y que los trabajadores habían dedicado aproximadamente dos meses a ponerla nuevamente en condiciones.

Aunque afirmó que la información técnica preliminar apunta a un sabotaje, reconoció que corresponde a la Justicia determinar las responsabilidades penales.

A pesar de las fuertes declaraciones de Vidal, hasta el momento, los textos disponibles no incluyen un informe pericial definitivo que permita confirmar de manera independiente la hipótesis de una acción deliberada. Convendría a Vidal no realizar estas fuertes declaraciones hasta esperar una investigación y peritaje definitivos.

Pablo Gordillo: las marcas en las vías y una pieza metálica bajo investigación

El interventor de YCRT, Pablo Gordillo, explicó que durante la inspección del lugar se encontraron elementos que despertaron sospechas sobre las causas del descarrilamiento.

Según su descripción, el conductor de la formación informó inicialmente que podría haberse producido una apertura o rotura de la vía. Sin embargo, cuando llegó el personal de Vía y Obras, los rieles se encontraban armados y sin roturas visibles.

Los trabajadores también localizaron una pieza de material ferroviario junto a las vías y observaron marcas tanto en ese elemento como en los rieles.

Gordillo señaló que esas circunstancias deben ser analizadas mediante peritajes técnicos para determinar si el objeto tuvo alguna relación con el accidente.

“De darse la hipótesis de un posible sabotaje, nos genera mucha preocupación”, afirmó.

El funcionario también sostuvo que la infraestructura había sido revisada previamente y que la locomotora había realizado pruebas durante cuatro o cinco días con distintas configuraciones de carga.

En ese marco, rechazó que los elementos conocidos hasta ese momento permitieran atribuir el descarrilamiento a problemas de mantenimiento.

La posición del interventor contrasta con los cuestionamientos de trabajadores que denuncian deficiencias estructurales en distintas instalaciones de YCRT.

ATE Río Turbio pide investigar el elemento metálico encontrado

El secretario gremial de ATE Río Turbio, Matías Delgado, confirmó que representantes sindicales recorrieron el lugar del accidente junto con integrantes de la intervención de YCRT, autoridades laborales provinciales y efectivos policiales.

Durante la inspección observaron daños en las vías, marcas sobre el terreno y un elemento ferroso de aproximadamente 60 centímetros de largo.

Según Delgado, la ubicación del objeto despertó sospechas sobre una posible manipulación intencional.

“Es alguien que sabe y entiende del tema”, sostuvo el dirigente al referirse a la posibilidad de que el elemento hubiera sido colocado entre los rieles.

Sin embargo, aclaró que las conclusiones deberán surgir de los estudios técnicos y de la investigación judicial.

“Obviamente esperaremos la pericia y el informe”, manifestó.

Delgado coincidió con el secretario general de ATE Santa Cruz, Carlos Garzón, en que las circunstancias del episodio justifican una investigación exhaustiva.

Además, anticipó que el sindicato trabaja con sus abogados para preparar una presentación judicial y acompañar las actuaciones destinadas a esclarecer lo sucedido.

El dirigente también expresó su preocupación por los dos trabajadores involucrados en el accidente y por las consecuencias que el descarrilamiento podría tener sobre la continuidad de las operaciones ferroviarias.

Luis Flores, de la CCC: “La palabra es falta de inversión”

Una interpretación diferente fue planteada por Luis Flores, trabajador minero de YCRT y referente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), quien cuestionó que la discusión pública se concentre en la hipótesis de un sabotaje sin abordar los problemas estructurales de la empresa.

En declaraciones al programa Fuera de Contexto, Flores manifestó su alivio porque los trabajadores involucrados no sufrieron lesiones graves y puso en duda las explicaciones difundidas sobre el episodio.

“Esto es nada más que un circo”, afirmó al cuestionar el tratamiento de las denuncias sobre un posible atentado.

Consultado sobre los problemas que enfrenta YCRT, respondió: “La palabra es falta de inversión”.

Flores sostuvo que las dificultades de infraestructura, mantenimiento y seguridad no se limitan al sistema ferroviario, sino que también afectan otras instalaciones de la empresa. Entre los sectores mencionados se encuentran los talleres centrales, la usina vieja, la usina nueva, la planta depuradora y Punta Loyola.

El referente de la CCC aseguró que los trabajadores desarrollan sus tareas en condiciones que considera inseguras y denunció presiones y descuentos salariales vinculados, según su testimonio, con la organización sindical y los reclamos laborales.

También recordó situaciones ocurridas durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando se formularon acusaciones contra empleados por la supuesta presencia de explosivos en sus casilleros.

Además comparó el escenario actual con la década de 1990 y la gestión de Sergio Taselli, período que vinculó con la insuficiencia de inversiones y la prioridad otorgada a la producción.

No obstante, aclaró que trabaja en la mina y no en el sector ferroviario, por lo que consideró necesario conocer los resultados técnicos antes de establecer conclusiones sobre el descarrilamiento.

“Los más preocupados, los más interesados de que esto avance somos los trabajadores”, manifestó.

Falta de inversión o sabotaje: dos interpretaciones sobre el accidente

Las declaraciones de las autoridades y los representantes sindicales reflejan dos discusiones que, aunque relacionadas, requieren análisis diferentes.

Por un lado, la investigación judicial debe determinar las causas inmediatas del descarrilamiento y establecer si existió una intervención deliberada sobre la infraestructura ferroviaria.

Por otro, los cuestionamientos sobre el mantenimiento, las inversiones y las condiciones laborales plantean interrogantes más amplios sobre el funcionamiento de YCRT.

El gobernador Vidal y el interventor Gordillo consideran que los indicios encontrados justifican investigar un posible sabotaje. Delgado, desde ATE, comparte la preocupación por la presencia del elemento metálico, aunque insiste en la necesidad de esperar los resultados periciales.

Flores, en cambio, cuestiona esa interpretación y sostiene que los problemas de inversión y seguridad deben ocupar un lugar central en la discusión.

La existencia de una pieza metálica junto a las vías no demuestra, por sí sola, que haya ocurrido un sabotaje. Del mismo modo, las denuncias sobre falta de mantenimiento tampoco permiten establecer automáticamente que esa haya sido la causa del descarrilamiento.

La determinación de responsabilidades requiere pruebas técnicas, documentación y conclusiones judiciales que todavía no aparecen acreditadas en la información disponible.

Un contrato por 200.000 toneladas de carbón, bajo incertidumbre

Más allá de las diferencias sobre las causas del accidente, existe una preocupación compartida por sus consecuencias económicas y productivas.

YCRT mantiene un contrato de venta de aproximadamente 200.000 toneladas de carbón con una firma vinculada al grupo Energy, cuya entrega está prevista mediante siete embarques de alrededor de 30.000 toneladas cada uno.

Según explicó Gordillo, el plazo correspondiente al primer embarque ya se encontraba vencido cuando ocurrió el descarrilamiento.

La interrupción del transporte ferroviario podría agravar las dificultades para cumplir los compromisos comerciales y generar ingresos propios.

El interventor advirtió que la recuperación de la locomotora podría demandar semanas o meses, dependiendo de los daños y de los resultados de las pericias.

La situación se vuelve especialmente compleja porque, según las autoridades provinciales, la unidad involucrada era la única locomotora operativa.

El futuro de YCRT y los puestos de trabajo en la Cuenca Carbonífera

El descarrilamiento también reabrió el debate sobre el futuro de la empresa estatal y su importancia para la economía de la Cuenca Carbonífera.

Claudio Vidal aseguró que su administración continuará gestionando la recuperación productiva de YCRT y defendió la necesidad de sostener los puestos de trabajo.

“Nuestra idea es defender los puestos de trabajo. Sabemos que Río Turbio está en un lugar estratégico, que hay dos localidades que dependen de YCRT y vamos a hacer lo que tengamos que hacer para defender esta actividad”, afirmó.

El gobernador señaló que la masa salarial de los trabajadores está contemplada en el Presupuesto 2027 y vinculó las posibilidades de recuperación de la empresa con el cumplimiento de los contratos comerciales.

También sostuvo que los ingresos derivados de la venta de carbón podrían permitir la compra de dos nuevas locomotoras.

Desde los sectores sindicales, aunque existen diferencias sobre las causas del accidente, coinciden las preocupaciones por la continuidad de la producción y la preservación de los empleos.

Flores rechazó que los trabajadores tengan interés en perjudicar el funcionamiento de YCRT y recordó que son quienes sostienen diariamente la extracción de carbón.

Una investigación pendiente y un problema que excede al descarrilamiento

El accidente ferroviario de YCRT dejó al descubierto una discusión que trasciende la determinación de sus causas inmediatas.

La Justicia deberá establecer si el descarrilamiento fue consecuencia de una acción intencional, una falla técnica u otra circunstancia todavía no determinada.

Al mismo tiempo, las denuncias sobre falta de inversión, mantenimiento y condiciones de seguridad requieren respuestas específicas, independientemente de lo que concluya la investigación judicial.

El desafío para YCRT no se limita a recuperar una locomotora o restablecer el transporte hacia Punta Loyola. También implica garantizar condiciones seguras de trabajo, sostener la actividad productiva y desarrollar una infraestructura ferroviaria capaz de responder a los compromisos comerciales.

Autor

Artículos relacionados