Por Horacio Micucci
¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?
“Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?”
Cicerón. Primera Catilinaria. Año 63 a. C
La frase del epígrafe es una expresión clásica, cuya autoría es de Cicerón, a menudo usada contra el abuso de poder y la impunidad.
El reportaje que le realizó a Manuel Adorni, el periodista José del Río, en el canal de TV La Nación+, nos trae esa frase a la memoria.
Para el Papa Francisco, la corrupción “entra por el bolsillo” y afecta a la política y a la economía. Ha excomulgado formalmente a los mafiosos y denunciado que sus manos están manchadas de sangre por lucrar con armas y drogas.

¿Bonny and Clyde…?
Adorni nos “cuenta” que invirtió en criptomonedas, en algo más de 12 años, U$A 200.000 y ganó unos 300.000 dólares. Y se ahorró, en negro, un total de U$A 500.000.
En negro. “¡Cómo todos los argentinos!”, dijo.
Ninguna inversión productiva. Ningún empleado contratado. Ninguna de sus inversiones implicó trabajo humano. No se fabricó ni un tornillo. No germinó ni una plantita…
Pura timba financiera, si fuera cierta su endeble excusa, hecha con mecanismos que no dejan rastros, parece ser…
Y, ¿si no fuera cierto su relato de descargo? Entonces surge la sospecha de coimas, sobresueldos y participación en negociados…
Adorni implicó a su esposa. Ella trabaja en una actividad dudosamente productiva: “coach ontológica”. Cabe la pregunta que no hizo el nada incisivo periodista de La Nación: ¿El éxito económico de su esposa estuvo rociado de contratos con organismos del estado?
Tampoco Adorni fue tan exitoso, antes de ser funcionario: fue un oscuro periodista de reparto, en actuaciones de “segunda” y de relleno.
¿Son un par más de “héroes de nuestro tiempo”, como calificó Javier Milei a Al Capone y a todos los evasores?…
Y algo más: antes de presentar su declaración de bienes, el matrimonio se anotó en la Ley de Inocencia Fiscal por la cual ARCA no puede reclamar datos de períodos anteriores. Eso sí, ARCA seguirá reclamando pagos a monotributistas, pequeños comerciantes, trabajadores autónomos, a PYMES camino a su quiebra o retenciones a salarios en blanco. Igualdad libertaria + meritocracia macrista.

Impresentable…
Mientras tanto, los salarios y las jubilaciones caen, el hambre, la desocupación y la pobreza crecen, las pymes se funden, los campesinos pobres y medios se empobrecen. Familias y niños saltean comidas…
La timba financiera se incrementa, los monopolios petroleros y mineros se quedan con el patrimonio nacional, crece el latifundio mientras los campesinos pobres y medianos, tienen sed de tierra propia para trabajarla, el pequeño comercio urbano y rural se funde y los que alquilan pagan la renta duramente o van a vivir en las calles.
La Ciencia y la Tecnología nacionales y la Educación pública mueren de inanición presupuestaria y, en una Argentina indefensa, los militares tienen derecho a “uberizarse” para completar sus magros ingresos. Como los trabajadores y profesionales de la salud, los docentes y los científicos.
Y peligra la integridad territorial nacional, y nuestra propia existencia, con estos planes de ajuste y regalo del patrimonio argentino, en un mundo que marcha a una tercera guerra mundial (como ya había advertido Francisco).
Mientras, una deuda externa ilegítima, fraudulenta, usuraria y odiosa (consecuencia de nuestra dependencia) ahorca al país. Y una parte de nuestro territorio es usurpada por ingleses a los que admira Milei quién, por su parte, se prosterna ante Trump y Netanyahu y, en un delirio místico, dice que la Biblia, hace milenios, estableció que Dios señaló el camino del capitalismo y el imperialismo…

¿Quo vadis, Argentina? ¿Adónde vas, Argentina?
La frase, en latín, proviene de la tradición cristiana. Cuenta la leyenda que, durante la persecución del emperador Nerón en Roma, el apóstol Pedro huía de la ciudad para salvar su vida. En la Vía Apia, se encontró con Jesucristo resucitado. Al verlo, Pedro le preguntó: ¿Adónde vas, Señor? Jesús le respondió: Voy a Roma a ser crucificado de nuevo.
Por este camino Argentina está siendo crucificada. Otra vez.
Un oscuro personaje financista, Peter Thiel, merodea por el país. Propone hacer duplicados virtuales de nuestras personas (para “conocernos mejor”), participa de la maquinaria de guerra que hace genocidios más efectivos y financia a todo el que vaya por ese camino. Y el insuperable Milei y su colosal ladero Federico Sturzenegger, proponen monopolios de dueños virtuales, tan inubicables y etéreos como las ganancias que hicieron ricos, de la noche a la mañana, a Adorni y su esposa…
Esos dueños “virtuales”, cuando haya delitos, se esfumarán, no existirán en el mundo real, no tendrán que rendir cuentas y no pasarán el mal rato de Adorni. No los juzgará ningún juez y no irán presos.
Delicias de la Inteligencia Artificial. ¡No solo reemplazar humanos, sino hacer delincuentes virtuales!
Libertad absoluta a los timberos de las finanzas y a los monopolios que se disputan y distribuyen el mundo y nuestro país.

Y, además, la corrupción.
Esa corrupción es apenas el lubricante de la maquinaria que destruye la industria verdaderamente argentina, aniquila al mercado interno, facilita el contrabando, y se tapa los ojos ante el sobreprecio de los insumos importados de sus casas matrices por las filiales en nuestro país de monopolios extranjeros, etc., etc. Allí actúan los punguistas de la riqueza que produce el trabajo argentino.
La maquinaria del “Círculo rojo”, del “Establishment”, necesita ese lubricante para que los grandes negocios de la entrega nacional y el ajuste al pueblo prosperen. Pero es apenas la primera capa de la cebolla. Multitud de rateros pululan en ese lugar al servicio del mejor postor.
Pero la gran estafa está en los grandes autores y promotores de este proyecto de Argentina de rodillas, esquilmada día a día, por mecanismos legales, para legales e ilegales. Y se va advirtiendo que esos grandes culpables y beneficiarios de este engendro, y de otros antes, están temiendo que el pueblo haga tronar el escarmiento. Por eso preparan recambios y agitan divisas y personajes ya desmerecidos.
Es hora de decir basta
Las movilizaciones crecientes inician el camino, desde las calles, los campos, las fábricas, las aulas, las ciudades y los pueblos más recónditos, hacia una Argentina Independiente de toda dominación extranjera con un pueblo que recupere sus derechos, anulando toda la legislación y normas producidas en estos años, y con su integridad territorial completa.

Las movilizaciones, cada vez más grandes, piden a gritos un frente único con un programa de ineludible cumplimiento, que marque el camino y los objetivos.
Es más que necesario. Es imprescindible
Para que todos los que afectaron el patrimonio nacional y los derechos del pueblo sean investigados, juzgados y sancionados, por crímenes imprescriptibles de lesa Patria, con el peso de nuevas leyes de un nuevo Estado Patriótico y Democrático.
Para que Argentina no sea crucificada otra vez…

