Delcy Rodríguez juró como presidenta de Venezuela y Maduro se declaró prisionero de guerra

La exvicepresidenta ejecutiva fue juramentada como presidenta encargada por la Asamblea Nacional, mientras Nicolás Maduro se presentó por primera vez en los tribunales de Nueva York y se declaró inocente.

Mientras tanto, en el Consejo de Seguridad de la ONU hubo fuertes cruces por el ataque de Estados Unidos a Venezuela y el secuestro de su presidente junto a su esposa.

En el juramento, Delcy Rodríguez afirmó: “Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano, luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria”.

“Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos. El presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, la primera dama, Cilia Flores”, agregó la flamante mandataria.

La nueva presidenta encargada fue juramentada por el presidente de la Asamblea Nacional —Poder Legislativo—, quien es su hermano Jorge Rodríguez.

La jura tuvo lugar luego de que el Tribunal Supremo de Venezuela la designara el sábado pasado como mandataria interina tras la captura de Maduro.

El fallo del Supremo habla de una “ausencia temporal” de Maduro, por lo que en un principio Rodríguez asume como presidenta por 90 días.

“Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE.UU. y Venezuela, y entre Venezuela y los países de la región, basado en la igualdad soberana y la no injerencia”, escribió en sus redes sociales horas antes de asumir como presidenta.

Antes de la jura de Delcy, Jorge Rodríguez había sido reelegido como jefe del Parlamento y dijo que su “función principal será recurrir a todos los procedimientos y a todas las tribunas para lograr traer de vuelta a Nicolás Maduro, mi hermano, mi presidente”.

Por su parte, el diputado Nicolás Maduro Guerra (hijo del mandatario, conocido popularmente como “Nicolasito”) auguró que“más temprano que tarde” su padre y la primera dama, la también parlamentaria Cilia Flores, “volverán” a Venezuela. 

La sesión arrancó al grito de “¡Vamos Nico!”, una consigna repetida en la campaña electoral de 2024 de Maduro, cuya reelección fue desconocida por la oposición y Estados Unidos.

Inocentes

El presidente venezolano y su esposa se declararon NO culpables de todos los cargos a los que se enfrentan ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York durante la primera comparecencia. 

Adicionalmente, Maduro se consideró un “prisionero de guerra”.

“Me capturaron en mi casa en Caracas, Venezuela”, expresó lo que delinea una de las claves de su futura defensa, ya que su arresto en plena noche en un país extranjero por parte de la policía estadounidense –un “secuestro militar”, en palabras de su abogado Barry Pollack– violó la ley

El abogado del mandatario adelantó que no solicitarán la libertad bajo fianza.

La ONU, crítica

En una reunión de emergencia en el Consejo de Seguridad para tratar el ataque a Venezuela, la ONU criticó la operación de Estados Unidos, que defendió su legalidad.

Washington, impermeable a las críticas, aseguró que no se trató de un acto de guerra sino de una “acción policial” contra un “narcoterrorista”.

China y Rusia calificaron la captura de Maduro como una agresión que viola la Carta de la ONU y reclamaron su liberación, en una sesión marcada por llamados a respetar el derecho internacional.

El representante ruso ante la ONU, Vasily Nebenzya, calificó la acción estadounidense como una “operación criminal” y un “acto de agresión” que, a su juicio, vulnera principios fundamentales del sistema multilateral.

China se expresó en una línea similar. El representante adjunto ante la ONU, Sun Lei, afirmó que Estados Unidos “pisoteó la soberanía venezolana y sus derechos e intereses legítimos”, al tiempo que calificó la operación como un acto unilateral que viola los principios básicos de la Carta de la ONU.

En el plano regional, México advirtió que la agresión militar pone en “grave riesgo” la estabilidad política y la seguridad de América Latina y el Caribe, y criticó la ineficacia de la ONU para contener los abusos de las hegemonías. 

Colombia comparó la operación con “los peores momentos de injerencia” en la historia regional y ofreció su mediación para evitar una escalada mayor.

Otros países de la región, como Brasil y Chile, se limitaron a condenar la operación militar estadounidense. El embajador brasileño, Sérgio Danese, condenó la “intervención armada” en territorio venezolano y dijo que no cree que la solución a la crisis en el país radique en “la construcción de protectorados” sino de “soluciones que respeten la autodeterminación del pueblo” de Venezuela.

En contraste, países como Argentina y Paraguay expresaron su apoyo a la captura de Maduro. El embajador argentino ante la ONU sostuvo que el gobierno de Javier Milei valora la decisión de Washington y consideró que el mandatario venezolano constituía una amenaza para la región, vinculándolo al narcotráfico y al crimen organizado. 

Apoyo a Maduro

Con la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires protegida por un vallado que impedía acercarse, carros hidrantes y efectivos de las policías Federal y de la Ciudad, se realizó una manifestación para condenar el ataque a Venezuela y pedir la liberación de Maduro.

Agrupaciones de izquierda, movimientos sociales, centrales de trabajadores y grupos peronistas, se concentraron en Palermo y marcharon desde Plaza Italia, por la avenida Sarmiento, a la sede diplomática.

El Movimiento Evita, la Corriente Clasista y Combativa, el Polo Obrero, el Nuevo Mas, las agrupaciones kicillofistas Patria y Futuro y La Patria es el Otro, las dos vertientes de la CTA, el Partido Comunista Revolucionario (PCR), el Partido de los Trabajadores Socialistas, el Partido Obrero, el Partido Comunista y Patria Grande fueron algunas de las organizaciones presentes.

Una columna en la que estaban los dirigentes Alejandro “Coco” Garfagnini (Tupac Amaru) y Fernando Esteche (Encuentro Patriótico) realizó una avanzada hacia la embajada estadounidense que, minutos más tarde, completó el resto de los manifestantes.

Se expresó el repudio al “secuestro del presidente Nicolás Maduro” y la exigencia de su liberación “y la de su compañera, Cilia Flores”.

Además, se reclamó “la ruptura de relaciones comerciales y diplomáticas con Estados Unidos”.

Entre los dirigentes presentes estuvieron Hugo Godoy y Hugo Yasky (titulares de las dos vertientes de la CTA); Eduardo Belliboni (líder del Polo Obrero); Myriam Bregman (diputada nacional del Partido de los Trabajadores Socialistas); Federico Winokur (Nuevo Mas); Silvia Saravia (Libres del Sur); Mónica Schlottahuer (diputada de Izquierda Socialista), Roberto Baradel (secretario general del Suteba) y Néstor Pitrola (diputado nacional del Partido Obrero) entre otros.

En tanto, el Consejo Nacional Foro Patriótico y Popular repudió “enérgicamente la agresión militar de Estados Unidos a la República Bolivariana de Venezuela”.

Denunció que “ahora se pretende llevar adelante una parodia de juicio contra el presidente de Venezuela, violando todos los principios del derecho internacional y la inmunidad soberana”.

El Foro Patriótico Popular aseguró que “es el pueblo venezolano quien tiene el derecho a decidir los caminos para resolver sus problemas, y no cabe sino el repudio a esta agresión imperialista encubierta en una falsa lucha contra el narcotráfico”.-

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