Trump reunió a los presidentes de derecha y lanzó una alianza regional contra el narcotráfico y China

Por Cecilio Panella

El presidente de Estados Unidos recibió a una docena de mandatarios latinoamericanos aliados, entre ellos el argentino Javier Milei, para anunciar una coalición contra el narcoterrorismo y la presencia comercial de China en la región.

Bajo el pomposo nombre de “Escudo de las Américas”, la reunión se realizó en el Trump National Doral Miami, un resort con campo de golf propiedad del magnate, a una semana de comenzada la guerra que Estados Unidos e Israel desataron atacando masivamente Irán. 

El acuerdo busca fortalecer la seguridad, la lucha contra los carteles de la droga y frenar la avanzada de Beijing en Latinoamérica.

Además de Milei, estuvieron Rodrigo Paz Pereira (Bolivia), Rodrigo Cháves (Costa Rica), Luis Abinader (República Dominicana), Daniel Noboa (Ecuador), Nayib Bukele (El Salvador), Nasry Asfura (Honduras), Mohamed Irfaan Ali (Guyana), José Raúl Mulino (Panamá), Santiago Peña (Paraguay) y Kamla Persad-Bissessar (Trinidad y Tobago), quienes son los socios fundadores de la iniciativa de la Casa Blanca.

Además, participó el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el miércoles próximo.

Más allá de las presencias en la cumbre, fueron notorias las ausencias, entre ellas los mandatarios de dos potencias regionales: Claudia Sheinbaum (México) y Lula (Brasil), además de Gustavo Petro (Colombia) y Yamandú Orsi (Uruguay).

La opción militar

“Venimos para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los cárteles y la delincuencia”, aseguró Trump en su discurso ante los mandatarios latinoamericanos invitados a la cumbre de derecha.

Con estos países busca “un compromiso para utilizar la fuerza militar, para destruir estos carteles y sus redes terroristas”, dijo el magnate republicano.

Así como erradicamos a ISIS en Medio Oriente, tenemos que erradicar a los cárteles acá”, aseguró Trump en su discurso.

Con numerosos elogios al presidente salvadoreño Bukele, aclaró: “La mayoría son amigos míos, a algunos acabo de conocerlos”.

Sobre su apoyo a Milei antes de las elecciones, Trump lanzó: “Perdía por un par de puntos y subió como un cohete”, lo que provocó el regocijo del argentino.

Una perlita del acto: la delegación libertaria celebró que la bandera argentina -por la disposición alfabética- quedó pegada a la estadounidense.

Peor le fue al panameño Mulino, ya que el jefe de la Casa Blanca le advirtió que “no permitirá la influencia extranjera” en América como parte de su nueva doctrina, “incluido el canal de Panamá”. 

Recientemente, en una medida para complacer a Trump, Panamá anuló la concesión a una empresa de capitales chinos que durante 28 años operó dos puertos en ambos extremos del Canal.

Contra México

“El epicentro de los carteles es México”, aseguró Trump en otro tramo de su discurso frente a los líderes latinoamericanos aliados, reunidos en Miami.

“Vamos a hacer lo necesario para detenerlos”, afirmó el sobre las organizaciones narcocriminales en México.

“Me gusta Sheinbaum, es una persona muy buena, tiene una hermosa voz”, dijo Trump, aunque remarcó: “Los carteles están manejando México y no podemos permitir eso, estamos demasiado cerca”.

Inmediatamente, la presidenta mexicana pidió a la población mantener “la cabeza fría”, ante los señalamientos del mandatario estadounidense. 

Contra Cuba

Por si faltaba algo, Trump aseguró que Cuba se encuentra en “sus últimos momentos de vida” y que llegará pronto un “gran cambio” a La Habana.

“Cuba está en sus últimos momentos de vida, no tienen dinero, no tienen combustible. Tienen un mal régimen, que ha sido malo por mucho tiempo”, afirmó.

“Estamos esperando el gran cambio que pronto llegará a Cuba”, agregó Trump.

Patio trasero

Además de la afinidad ideológica, la mayoría de los invitados comparte la preocupación de Washington por el auge del crimen organizado en el continente, un fenómeno que afecta incluso a países que hasta hace poco se consideraban bastante seguros, como Chile y Ecuador.

El ecuatoriano Noboa anunció esta semana “operaciones conjuntas” junto a Estados Unidos y aliados regionales contra los narcotraficantes, que convirtieron a uno de los países más seguros de América Latina en uno de los más violentos en pocos años.

La cita de Miami se enmarca en lo que el republicano llama la “Doctrina Donroe”, su versión de la histórica Doctrina Monroe, con la que ha prometido intervenir para promover los intereses de Washington en el hemisferio occidental, aumentar la seguridad del país y frenar la influencia de potencias como China.

Un ejemplo de ello fue la operación de las fuerzas estadounidenses en territorio venezolano, que incluyó el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, o el bloqueo impuesto a la entrega de petróleo a Cuba.

Más ataques a Irán

Mientras tanto, la guerra entra en su día 8, con ataques israelíes que volvieron a golpear depósitos de petróleo cerca de Teherán, en una segunda oleada de bombardeos contra lo que describió como “sitios clave” de Irán.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que tienen el control “casi total” del espacio aéreo de Teherán. 

Trump, en tanto, amenazó que Irán “será golpeado con fuerza” y que extenderá sus ataques a más objetivos.

“Debido a la mala conducta de Irán, se está considerando seriamente la destrucción total y la muerte segura de zonas y grupos de personas que hasta ahora no se habían considerado como objetivo”, advirtió.

Antes del mensaje del republicano, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dijo que la exigencia de Estados Unidos de una rendición incondicional es un “sueño que deberían llevarse a la tumba”.

Finalmente, en una declaración insólita, Trump culpó a Irán por el ataque a una escuela de niñas que dejó casi 180 muertos, ocurrido el primer día del conflicto.

“En mi opinión y de acuerdo a lo que vi, lo hizo Irán“, afirmó el republicano. Y Hegseth, el secretario de Guerra, dijo que “aún lo estamos investigando. El único bando que ataca a civiles es Irán”.

El gobierno iraní acusó a Estados Unidos y sobre todo a Israel, de haber bombardeado objetivos civiles, entre ellos la citada escuela de niñas y dos hospitales en Teherán.-

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