Milei destruyó el salario universitario y cae a mínimos históricos: 7 sueldos menos

Lo que tenés que saber

  • En 2025 se registró una pérdida acumulada del poder adquisitivo del 40,5%
  • El recorte equivale a siete sueldos desde fines de 2023
  • Un docente con dedicación simple perdió más de $1,6 millones
  • La Ley de Financiamiento Universitario recibió un veto presidencial
  • Los salarios quedaron muy por debajo de la inflación

Derrumbe del poder adquisitivo docente

El ajuste sobre los salarios de los docentes universitarios se profundizó durante el gobierno de Javier Milei, con pérdidas de hasta 40,5% del poder adquisitivo desde 2023. Los datos surgen de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) y de estimaciones de la Federación de Docentes de Universidades Nacionales (FEDUN).

La quita acumulada representa el equivalente a siete sueldos desde la asunción del mandatario libertario, según los registros gremiales y los cálculos basados en recibos de sueldo testigo.

Cuánto se perdió en términos concretos

El informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) y estimaciones de los gremios registran en 2025 una pérdida acumulada del poder adquisitivo del 40,5%.

El impacto del deterioro salarial se refleja en cifras acumuladas. Un docente con dedicación simple, con una carga de diez horas semanales, perdió $1.622.047 pesos desde fines de 2023. En el caso de un titular de cátedra, la merma llegó a $2.898.168 pesos en el mismo período.

Este retroceso se explicó por negociaciones salariales demoradas, propuestas por debajo de la inflación y la falta de recomposición frente al aumento sostenido del costo de vida.

El veto a la Ley de Financiamiento Universitario

El incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario profundizó el escenario. La norma, aprobada por el Congreso en septiembre de 2024, contemplaba una actualización bimestral de gastos y una recomposición salarial retroactiva para compensar la pérdida acumulada.

El presidente Javier Milei vetó la ley en su totalidad, bajo el argumento de que atentaba contra el objetivo de alcanzar el “déficit cero”. Ese veto dejó sin respuesta el reclamo gremial y agravó el desfinanciamiento de las universidades nacionales.

Educación como eje de conflicto

La crisis salarial docente se consolidó como uno de los principales focos de tensión en el sistema educativo. En un contexto de ajuste fiscal, los ingresos quedaron muy por detrás de la inflación y afectaron el funcionamiento cotidiano de las casas de estudio.

Según un informe del IARAF, en 2025 los salarios perdieron 12,7% frente a la inflación, una caída que se sumó al retroceso del 9,9% registrado en 2024. La tendencia marcó un deterioro continuo durante los dos primeros años de la actual gestión.

Las estimaciones gremiales

Dentro del empleo estatal, los docentes universitarios figuran entre los sectores con mayor pérdida de poder adquisitivo. Los gremios estiman un recorte cercano al 33% en 25 meses, equivalente a siete sueldos completos.

Conadu, Conadu Histórica y Fedun calcularon una pérdida real de entre 35% y 40% desde el inicio del actual Gobierno. Estas cifras coinciden con los estudios independientes y dimensionan la magnitud del ajuste.

En términos prácticos, los ingresos docentes solo hubieran permitido sostener el nivel de vida previo hasta mayo de 2025. Para recuperar el poder adquisitivo vigente a fines de 2023, los gremios estiman necesaria una suba salarial de entre 50% y 58%.

Cuánto cobran hoy los docentes universitarios

Tras las paritarias de finales de 2025, un docente con dedicación simple percibe un sueldo bruto que oscila entre $231.721 para un ayudante y $414.024 para un titular, según datos de septiembre de ese año. Los montos varían según antigüedad, posgrados y universidad.

En valores netos, un adjunto con dedicación simple ronda los $267.661, mientras que un titular alcanza aproximadamente $343.117. Los docentes con título de doctor reciben un adicional del 18% sobre el básico.

La dedicación simple concentra cerca del 80% de la planta docente de las universidades nacionales. En muchos casos, hasta 65% del personal complementa sus ingresos con otros trabajos debido a la baja carga horaria y salarial, según informes de la Universidad Torcuato Di Tella.

Publicado en elargentinodiario.com.ar

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