Mientras el Gobierno destaca la recuperación económica, datos oficiales del SIPA muestran que la industria, la minería y el sector financiero crecieron, pero redujeron trabajadores. El empleo formal privado cayó en 88.848 puestos en doce meses y ya suma siete meses consecutivos de baja.
El mercado laboral se deteriora pese al crecimiento de algunos sectores
La crisis del mercado laboral que acompaña el plan económico del gobierno de Javier Milei sumó un nuevo dato preocupante: sectores industriales y estratégicos que crecieron durante 2025, pero que al mismo tiempo redujeron la cantidad de trabajadores.
Los números no provienen de consultoras privadas ni de informes opositores, sino del propio Ministerio de Capital Humano, que procesó los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Según el último relevamiento oficial, el sector privado formal perdió 88.848 puestos de trabajo en los últimos doce meses.
Los datos, actualizados a diciembre de 2025, muestran que la cantidad de asalariados registrados en empresas privadas pasó de 6.285.719 trabajadores a 6.196.871, lo que confirma una tendencia de deterioro sostenido del empleo formal.
Además, la serie desestacionalizada refleja siete meses consecutivos de caída, consolidando un escenario de debilidad en el mercado laboral.
La industria, el sector más golpeado
El análisis por ramas de actividad muestra que 10 de los 14 sectores económicos relevados perdieron empleo.
La industria manufacturera, históricamente uno de los principales motores del trabajo formal en Argentina, fue la más afectada en términos absolutos.
Durante 2025 expulsó 38.971 trabajadores, lo que representa una caída del 3,3% del empleo industrial.
Este dato resulta especialmente significativo porque la industria suele generar empleo de calidad, con aportes, estabilidad y salarios más altos que el promedio.
Sectores que crecen pero despiden trabajadores
Uno de los datos que más inquieta a economistas y analistas es la desconexión entre crecimiento económico y empleo.
Minería: más actividad, menos trabajadores
El sector de explotación de minas y canteras, considerado estratégico dentro del modelo económico actual, creció 8% en actividad según el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), pero redujo 8.071 trabajadores, lo que equivale a una caída del 8,6% del empleo.
Esto implica que uno de los sectores más dinámicos de la economía no está generando nuevos puestos de trabajo, sino que produce más con menos personal.

Finanzas: crecimiento récord con recorte laboral
Una situación similar se observa en la intermediación financiera, que creció 24,5% durante 2025, pero despidió 4.307 trabajadores, lo que representa una caída del 2,8% del empleo.
El fenómeno refleja una tendencia que comienza a consolidarse: el crecimiento económico no necesariamente se traduce en empleo, especialmente en sectores de alta rentabilidad.
El refugio del monotributo y el avance del trabajo precario
Frente a la caída del empleo formal, el Gobierno sostiene que el empleo neto creció debido al aumento de los trabajadores independientes.
Sin embargo, los propios datos del SIPA muestran que el único segmento que creció significativamente fue el monotributo tradicional, que sumó 113.019 nuevos trabajadores (5,4%).
Para los especialistas, este fenómeno refleja una realidad distinta: trabajadores que pierden empleos formales y se ven obligados a facturar o convertirse en cuentapropistas.
En la práctica, muchos pasan de tener:
- salario fijo
- aportes jubilatorios
- vacaciones
- aguinaldo
- cobertura de salud
a trabajar en actividades como:
- plataformas de transporte
- delivery
- servicios independientes
- trabajos informales
Es decir, el mercado laboral se está desplazando hacia modalidades de subsistencia y precarización.
Caída del monotributo social e informalidad creciente
Otro dato relevante es la caída del monotributo social, que bajó 2,4%, afectando a los sectores más vulnerables.
Este retroceso podría estar vinculado a:
- aumentos en las cuotas
- cambios en la cobertura de salud
- dificultades para sostener la formalidad
Como consecuencia, muchos trabajadores terminan directamente en la informalidad.

El Estado también redujo empleo
El sector público también registró una caída en su planta de trabajadores.
Durante 2025 se desvincularon 18.652 empleados estatales, lo que redujo el total de 3.446.932 a 3.428.280 trabajadores. Esta reducción forma parte del proceso de ajuste del gasto público impulsado por el Gobierno nacional.
Estabilidad estadística pero deterioro estructural
Al sumar todos los trabajadores:
- privados
- públicos
- autónomos
- monotributistas
- servicio doméstico
el saldo total de 2025 muestra una pérdida neta de 1.431 empleos, lo que a simple vista parece una estabilidad. Sin embargo, detrás de esa cifra se esconde una transformación profunda del mercado laboral.
Se pierden empleos formales y se crean trabajos precarios, lo que implica una degradación estructural del empleo.
Desde el inicio de la actual gestión hasta diciembre de 2025, la pérdida acumulada de puestos registrados asciende a 670.500 empleos.
Un modelo con crecimiento económico pero sin empleo
Los datos oficiales muestran una tendencia clara: sectores que crecen en actividad económica no necesariamente generan trabajo. Esto plantea un interrogante central sobre el modelo económico actual:
¿Puede haber crecimiento sostenido sin generación de empleo de calidad?
La respuesta, al menos por ahora, parece mostrar que la recuperación económica no está llegando al mercado laboral, donde la estabilidad, la formalidad y la seguridad social continúan en retroceso.

