Más de 73.000 palestinos murieron desde octubre de 2023 en Gaza. Entre las víctimas hay más de 21.500 niños. Tras 1.000 días de ofensiva israelí, más del 90% de la infraestructura quedó destruida y miles de personas continúan desaparecidas bajo los escombros.
La ofensiva israelí en Gaza alcanzó los 1.000 días con un balance humanitario devastador. Más de 73.000 palestinos murieron desde el comienzo de los ataques y el bloqueo sobre la Franja.
Las cifras difundidas por las autoridades locales muestran la dimensión de la catástrofe. Además de los muertos, más de 173.000 personas resultaron heridas. Otras 9.500 permanecen desaparecidas y se presume que muchas están bajo los escombros.
La destrucción también transformó de manera profunda el territorio. Más del 90% de la infraestructura de Gaza quedó destruida. Además, alrededor del 80% del territorio se encuentra bajo control israelí.
Más de 21.500 niños murieron en Gaza

La población infantil soporta una de las consecuencias más graves de la guerra.
Más de 21.500 niños palestinos figuran entre las víctimas mortales. De ellos, 1.022 eran bebés.
A su vez, más de 44.500 niños resultaron heridos desde octubre de 2023.
UNICEF ya había definido a Gaza como “el lugar más peligroso del mundo para ser un niño”. Las cifras acumuladas durante estos 1.000 días muestran el alcance de aquella advertencia.
El impacto también es especialmente grave entre las mujeres y las niñas. Un análisis de ONU Mujeres estimó que al menos 38.000 mujeres y niñas murieron entre octubre de 2023 y diciembre de 2025.
Gaza, un territorio devastado

La ofensiva modificó prácticamente toda la geografía de la Franja.
Según la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza, Israel lanzó unas 223.000 toneladas de explosivos sobre el territorio. Al mismo tiempo, barrios completos fueron destruidos y millones de personas debieron abandonar sus hogares.
La devastación alcanza viviendas, escuelas, hospitales y servicios esenciales. También afectó gravemente a la producción de alimentos.
Cerca del 97% de la riqueza animal de Gaza fue destruida. Animales de granja y de compañía murieron por los bombardeos, el hambre y la falta de atención veterinaria.
Más de 2 millones de desplazados
La guerra obligó a desplazarse a gran parte de la población de Gaza.
Alrededor de dos millones de palestinos tuvieron que abandonar sus hogares. Muchos viven actualmente en campamentos o refugios improvisados.
El hambre constituye otro de los principales problemas. Las cifras citadas en los informes incluidos en esta nota registran 460 muertes por desnutrición. Entre ellas se encuentran 164 niños.
También se contabilizaron 28 muertes por hipotermia. La mayoría de las víctimas fueron niños que vivían en campamentos para desplazados.
Más de 9.000 palestinos permanecen detenidos
La crisis humanitaria no se limita a los bombardeos.
Las estadísticas correspondientes a julio de 2026 indican que unos 9.400 palestinos se encuentran detenidos en cárceles israelíes.
Entre ellos hay 99 mujeres y más de 350 niños.
Además, 3.244 personas permanecen bajo el régimen de “detención administrativa”. Este mecanismo permite mantener detenida a una persona sin presentar cargos ni realizar un juicio.
Otros 1.320 palestinos fueron clasificados por las autoridades israelíes como “combatientes ilegales”.
El enorme costo para trabajadores sanitarios y periodistas
Los ataques también tuvieron un fuerte impacto sobre quienes desarrollaban tareas sanitarias, humanitarias y periodísticas.
Más de 1.600 trabajadores de la salud murieron desde el comienzo de la ofensiva. También fallecieron más de 259 periodistas.
A ellos se suman 390 trabajadores de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).
La cifra representa un impacto extraordinario sobre el personal vinculado con Naciones Unidas.
La mayoría de las víctimas son civiles
Datos militares israelíes filtrados indicaron que alrededor del 83% de los palestinos muertos durante los primeros 19 meses eran civiles.
Diversos especialistas vinculan la elevada cantidad de víctimas con el tipo de armamento utilizado. También cuestionan los criterios empleados para seleccionar objetivos en zonas urbanas densamente pobladas.
Entre los factores señalados aparece el uso de sistemas de inteligencia artificial para identificar posibles blancos.
También se menciona el empleo de bombas de gran potencia en áreas con una elevada concentración de civiles.

La situación continuó durante el alto el fuego
Las muertes tampoco terminaron con el alto el fuego iniciado en octubre de 2025.
Según cifras de UNICEF citadas en los documentos, más de 1.000 palestinos murieron desde el comienzo de esa tregua. Entre ellos había al menos 265 niños.
El organismo calificó esa situación como una “cruel y mortal ilusión”.
Las cifras muestran que la población civil siguió expuesta a ataques y a una grave emergencia humanitaria.
La Corte Penal Internacional y Netanyahu
La dimensión de la guerra también llegó a los tribunales internacionales.
La Corte Penal Internacional (CPI) emitió en noviembre de 2024 órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant.
La CPI sostuvo que existían motivos razonables para considerar que ambos podían tener responsabilidad penal por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
La orden contra Netanyahu continúa siendo uno de los elementos centrales de la discusión internacional sobre las responsabilidades derivadas de la guerra.
1.000 días que dejaron a Gaza al borde de la destrucción total

Las cifras acumuladas durante estos 1.000 días de ofensiva israelí en Gaza muestran una crisis humanitaria de enorme dimensión.
Más de 73.000 muertos, más de 173.000 heridos y miles de desaparecidos forman parte del balance.
A eso se suma la destrucción de más del 90% de la infraestructura y el desplazamiento de millones de personas.
Los niños representan una proporción especialmente dramática de las víctimas.
Después de 1.000 días, Gaza enfrenta no solamente las consecuencias inmediatas de la guerra. También deberá afrontar durante años la reconstrucción de viviendas, hospitales, escuelas, infraestructura y servicios básicos.

