La delicada situación económica que atraviesa la industria producto de la política económica del Gobierno Nacional volvió a golpear con fuerza a Gualeguaychú. En menos de una semana, 112 trabajadores perdieron sus empleos en dos empresas radicadas en el Parque Industrial, una situación que derivó en la intervención de la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos mediante una conciliación obligatoria, mientras crece la preocupación por el impacto económico que podría extenderse al comercio y a toda la actividad local.
El conflicto tiene como principal foco a Unionbat S.A., fabricante de baterías, que desvinculó a 101 empleados, es decir, a la totalidad del personal alcanzado por el convenio colectivo de trabajo.
A esta decisión se sumó el despido de otros 11 trabajadores de Laboratorios Pyam, profundizando un escenario de incertidumbre que ya venía afectando a la industria de la ciudad.
Convocan a una protesta en el acceso al Parque Industrial

Ante la falta de avances en el conflicto, los trabajadores de Unionbat convocaron a una jornada de movilización para este lunes a las 13:00 en la rotonda de acceso al Parque Industrial de Gualeguaychú.
La protesta busca visibilizar la situación de más de un centenar de familias afectadas luego de que, según denunció el Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas, la empresa impidiera el ingreso de los empleados despedidos pese a que continúa vigente la conciliación obligatoria dictada por la autoridad laboral provincial.
La resolución de la Secretaría de Trabajo ordenó retrotraer el conflicto al estado previo a los despidos, obligando a reincorporar a los trabajadores y mantener las condiciones laborales durante un plazo de 15 días hábiles. Sin embargo, el gremio sostiene que Unionbat no cumplió con esa disposición, lo que agravó el conflicto.
Un conflicto que escaló rápidamente
La crisis comenzó con la decisión de Unionbat de cesantear a 101 operarios y paralizar prácticamente toda su actividad en el Parque Industrial.
Los trabajadores denunciaron que fueron informados inicialmente mediante mensajes de WhatsApp y que luego fueron convocados a la planta, donde una escribana formalizó las desvinculaciones.
Pocos días después, Laboratorios Pyam anunció el despido de otros 11 empleados. En este caso, la empresa sí acató la conciliación obligatoria y los trabajadores pudieron reincorporarse mientras continúan las negociaciones.
En cambio, el escenario en Unionbat continúa siendo mucho más complejo. Los operarios mantienen una vigilia permanente frente a la planta para evitar un eventual desmantelamiento de las instalaciones y sostienen que muchos cuentan con entre 15 y 20 años de antigüedad, lo que dificulta su reinserción laboral.
Buscan abrir una negociación antes de la audiencia oficial

Mientras continúa la tensión, el sindicato confirmó que durante este lunes y martes intentará mantener reuniones informales con representantes de la empresa para conocer su situación económica y explorar alternativas que permitan destrabar el conflicto.
El próximo paso institucional será una audiencia presencial convocada por la Secretaría de Trabajo para el 15 de julio, considerada una instancia clave para definir el futuro de la planta y de los trabajadores afectados.
Preocupación por el impacto sobre toda la economía local
La situación ya comenzó a generar alarma entre comerciantes, empresarios y representantes sindicales de Gualeguaychú.
Desde el Centro de Defensa Comercial e Industrial advirtieron que la pérdida de más de un centenar de salarios tendrá consecuencias directas sobre el consumo interno, afectando a comercios, servicios y pequeñas empresas que dependen del movimiento económico de la ciudad.
Según señalaron, cada empleo perdido implica una reducción inmediata del consumo familiar, la postergación de pagos y un efecto multiplicador que puede repercutir en distintos sectores de la economía regional.
La CGT alerta sobre un deterioro creciente

La Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Gualeguaychú también expresó su preocupación mediante un comunicado en el que manifestó su respaldo a los trabajadores despedidos y advirtió que los casos de Unionbat y Laboratorios Pyam se suman a otros conflictos recientes registrados en la industria local.
El referente regional Claudio de los Santos sostuvo que no existen indicadores económicos alentadores para los próximos meses y advirtió que la crisis podría profundizarse tanto en la industria como en el comercio y la producción nacional.
Incertidumbre sobre el futuro del Parque Industrial
Mientras la conciliación obligatoria mantiene abiertas las negociaciones, el temor de trabajadores, empresarios y comerciantes es que los despidos registrados en Unionbat y Laboratorios Pyam no constituyan hechos aislados, sino el inicio de un proceso de mayor deterioro industrial.
Si las conversaciones fracasan y aparecen nuevos recortes en otras empresas del Parque Industrial, el impacto dejará de medirse únicamente en los puestos de trabajo perdidos para reflejarse en toda la economía de Gualeguaychú, una ciudad cuya actividad productiva depende en gran medida de su entramado industrial.

