Los trabajadores reclaman certezas mientras continúan los pagos parciales y los gremios evalúan nuevas medidas de fuerza
El conflicto salarial que atraviesa Granja Tres Arroyos continúa sin una solución definitiva y mantiene en estado de incertidumbre a cientos de trabajadores de la industria avícola. Aunque en las últimas horas la empresa realizó un nuevo depósito correspondiente aparte de los haberes adeudados, los sindicatos advierten que las demoras persisten y que todavía no existe un plan claro para normalizar la situación financiera y laboral de la compañía.
La crisis afecta principalmente a empleados de la planta de Concepción del Uruguay, aunque también alcanza a trabajadores de otras unidades productivas que el grupo posee en Entre Ríos. El principal reclamo gira en torno a la regularización de salarios pendientes y a la falta de precisiones sobre la continuidad de las operaciones.
El STIA cuestiona el esquema de pagos
Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), el secretario general Julio Chamorro confirmó que el depósito realizado corresponde a una parte de la segunda quincena de abril, una deuda que la empresa aún no logró cancelar por completo.
Según explicó el dirigente, el acuerdo inicial contemplaba el pago de los haberes atrasados en cinco cuotas. Sin embargo, el mecanismo que finalmente se está aplicando extendería la cancelación a diez desembolsos, prolongando la situación de incertidumbre para los empleados.
“La empresa sostiene que está aplicando el mismo sistema que en otras plantas, pero los trabajadores siguen cuestionando la demora en los pagos y la falta de certezas sobre cómo continuará el proceso”, señaló Chamorro.
El gremio remarca que la principal preocupación es que los trabajadores siguen percibiendo salarios correspondientes a abril cuando ya transcurre junio, una situación que impacta directamente en la economía familiar de cientos de empleados.

Sin cronograma ni respuestas concretas
Desde el sindicato sostienen que hasta el momento la empresa no presentó un cronograma preciso que permita conocer cuándo se completará la regularización salarial.
“Venimos de reunión en reunión sin encontrar soluciones. Si volvemos a sentarnos a dialogar, necesitamos saber claramente hacia dónde vamos y qué es posible acordar”, expresó Chamorro.
Además, el dirigente indicó que la única comunicación reciente recibida fue una notificación enviada por los representantes legales de la compañía informando la realización del nuevo pago parcial. Sin embargo, no hubo detalles sobre futuros desembolsos ni sobre un plan integral para cancelar la deuda acumulada.
UATRE analiza medidas más duras
La preocupación también se extiende a los trabajadores representados por la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), que realizó asambleas en establecimientos de incubación y recría ubicados en el departamento Gualeguaychú.
El delegado regional de UATRE Entre Ríos, Edgardo Maier, explicó que las reuniones tienen como objetivo evaluar el estado de situación y definir posibles acciones gremiales frente a la falta de respuestas de la empresa.
“Ante el hartazgo de los trabajadores estamos realizando asambleas para analizar la situación. Son las primeras medidas que estamos llevando adelante y podrían derivar en acciones mucho más drásticas”, advirtió.
La principal preocupación del sector está relacionada con el pago de los salarios correspondientes al mes de mayo, que aún presentan retrasos.

Crece la tensión en una de las principales avícolas del país
Maier adelantó que si la empresa no regulariza una parte significativa de las obligaciones pendientes antes de los próximos días, el sindicato podría avanzar con nuevas medidas de fuerza.
El dirigente recordó que ya se desarrollaron audiencias conciliatorias en el ámbito de la Secretaría de Trabajo, aunque cuestionó que los compromisos asumidos por la empresa no se hayan traducido en soluciones concretas.
“Esto es una reacción al incumplimiento de parte de la empresa. Hemos tenido audiencias conciliatorias donde se realizan compromisos que luego no se cumplen”, afirmó.
Mientras tanto, el conflicto permanece abierto y suma tensión en distintas plantas del Grupo Tres Arroyos. Los trabajadores continúan esperando definiciones sobre la regularización de los salarios adeudados y sobre el futuro de una de las empresas avícolas más importantes de Argentina.

