Empresarios textiles denunciaron cierres masivos y competencia desigual con China: reclaman una ley de emergencia PyME

Durante un plenario de las comisiones de Comercio y de Pequeñas y Medianas Empresas, representantes textiles de todo el país advirtieron que desde diciembre de 2023 ya quebraron 754 empresas del rubro, según datos citados por el diputado Juan Brügge, presidente de la Comisión de Comercio.

La industria textil alertó por una caída histórica

Los empresarios describieron un escenario crítico para el sector. Según detallaron, las ventas cayeron un 33%, mientras que el uso de la capacidad instalada se ubica apenas entre el 27% y el 32%, niveles considerados alarmantes para la actividad industrial.

Guillermo Fasano, presidente de la Cámara Textil de Mar del Plata, aseguró que la presión impositiva agrava aún más la situación. “Las ventas están gravadas en un 42%. No hay posibilidad de generar capacidad adquisitiva de salarios con esta estructura de costos”, sostuvo.

El dirigente también reclamó medidas de protección comercial y cuestionó la apertura importadora impulsada por el Gobierno nacional. “Debe ser una política de Estado, ningún país del mundo prescinde de ella”, afirmó. En uno de los momentos más resonantes de la jornada lanzó una frase que sintetizó el malestar empresario: “A veces pienso que a los textiles nos hacen bullying”.

El impacto de las plataformas chinas y las importaciones

Uno de los puntos más debatidos fue el crecimiento de las plataformas chinas de comercio electrónico y la competencia con la producción local.

Carolina Carregal, gerenta de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, comparó las políticas de otros países frente a las importaciones asiáticas y cuestionó el rumbo argentino.

“Estados Unidos volvió a poner aranceles a las compras mínimas que vienen desde China. La Unión Europea aplicará un cargo fijo por paquete desde julio. México subió aranceles al 33% y Brasil aumentó controles. ¿Nosotros qué hicimos? Bajamos los aranceles a las compras del exterior”, disparó.

Por su parte, el empresario Leo Bilansky responsabilizó directamente al DNU 70/23 y a la Ley Bases por el deterioro de las pequeñas y medianas empresas. Según afirmó, esas medidas provocaron “la destrucción de más de 26 mil PyMEs” y reclamó que el Congreso avance con una declaración de emergencia para el sector.

Cruces políticos y acusaciones en Diputados

La discusión derivó rápidamente en un fuerte enfrentamiento político entre oficialismo y oposición.

Desde el PRO, la diputada Daiana Fernández Molero cuestionó los reclamos empresarios y afirmó que los sectores textil, del cuero y del calzado “son los más protegidos y asistidos por el Estado”.

En la misma línea, el diputado libertario Jairo Guzmán acusó al sector de haber trabajado históricamente con sobreprecios y evasión fiscal. “Hay sectores que se van a tener que reconvertir”, sostuvo.

Las declaraciones generaron una dura respuesta del diputado y dirigente sindical de SMATA, Mario “Paco” Manrique, quien acusó al oficialismo de desconocer la realidad productiva del país.

“Tratar a empresarios de oportunistas y decir que esquilmaron a los ciudadanos demuestra una falta total de conocimiento de lo que pasa en la Argentina”, respondió.

Reclaman una ley de emergencia PyME

El cierre del plenario estuvo marcado por un fuerte discurso del jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, quien acusó al Gobierno de “matar la industria”.

“Lo más urgente que están pidiendo es una ley de emergencia PyME que les saque la soga del cuello, porque para reconvertirse hay que existir. Nadie se convierte si está muerto”, lanzó.

El debate continuará en los próximos días con exposiciones de representantes del sector automotriz, en un contexto de creciente tensión política y económica por el impacto del ajuste y la apertura importadora sobre la producción nacional.

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