La Universidad de Buenos Aires (UBA) salió a responder al Ministerio de Capital Humano en medio de una fuerte disputa por el financiamiento de los hospitales universitarios en 2026. Mientras la casa de estudios denuncia la falta de transferencias para gastos operativos, el Gobierno niega recortes y asegura que cumple con el presupuesto vigente.
El conflicto se intensificó luego de que el propio Ministerio admitiera que no se ejecutaron partidas específicas destinadas a los centros de salud universitarios, lo que fue interpretado por la UBA como una confirmación del desfinanciamiento.
La denuncia de la UBA: “No se transfirió ni un peso”
En una conferencia de prensa realizada en el Hospital de Clínicas, autoridades de los seis centros de salud que dependen de la UBA afirmaron que durante los primeros cinco meses de 2026 no recibieron fondos correspondientes a la partida presupuestaria destinada a hospitales universitarios.
Más tarde, a través de un hilo en la red social X, la universidad reforzó su postura:
“El propio Ministerio reconoce que, a la fecha, aún no se ha transferido ni un solo peso de la partida específica destinada a gastos operativos de hospitales universitarios prevista en la Ley de Presupuesto 2026”.
Además, la UBA aclaró que esa partida no corresponde a todo el sistema universitario, sino únicamente a las instituciones que cuentan con hospitales y cumplen funciones asistenciales, docentes y de investigación, como la UBA, la Universidad Nacional de Córdoba, la de Cuyo y la de La Rioja.

La respuesta del Gobierno: niegan recortes
Desde el Ministerio de Capital Humano, que encabeza Sandra Pettovello, rechazaron las acusaciones y aseguraron que se están cumpliendo las transferencias establecidas por la Ley de Presupuesto 2026.
“El Gobierno nacional transfirió mensualmente a esa universidad la totalidad de los créditos presupuestarios asignados, que incluyen la función salud tanto para gastos en personal como de funcionamiento”, indicaron en un comunicado.
Según la cartera, el reclamo de la UBA no se debe a una falta de fondos, sino a un intento de obtener una mayor participación en una partida específica.
El eje del conflicto: una disputa por casi $80 mil millones
El punto más crítico del enfrentamiento está en la distribución de la partida “Hospitales Universitarios”, que asciende a $79.763.113.948.
De acuerdo con el Gobierno, la UBA solicitó $75.371.896.068, es decir, el 94,5% del total disponible. De aceptarse ese pedido, quedarían poco más de $4.300 millones para el resto de las universidades con hospitales en el país.
Desde el Ejecutivo calificaron como “inadmisible” que una institución pretenda concentrar la mayor parte de los recursos y cuestionaron la presión ejercida mediante posibles medidas de fuerza.

La defensa de la UBA: criterios históricos de distribución
Frente a estas críticas, la UBA sostuvo que su pedido responde a criterios históricos de asignación y al peso real de su sistema de salud, que incluye hospitales de alta complejidad y gran volumen de atención.
Según explicaron, la propuesta de distribución se basa en antecedentes de ejecución de 2024 y 2025, considerando la magnitud, complejidad y nivel de servicios que presta cada institución.
Además, remarcaron que los hospitales universitarios cumplen un rol clave no solo en la atención sanitaria, sino también en la formación de profesionales y en la investigación científica.
Un conflicto abierto con impacto en la salud pública
La disputa entre la UBA y el Gobierno nacional expone tensiones más amplias sobre el financiamiento del sistema universitario y de salud en Argentina.
Mientras el Ejecutivo insiste en que no hay recortes, la universidad advierte sobre una “crítica realidad” en sus hospitales y anticipa que continuará reclamando para garantizar su funcionamiento.
El desenlace del conflicto podría tener consecuencias directas en la atención sanitaria, la formación médica y el desarrollo científico en el país.

