
Finalmente, La Libertad Avanza (LLA) confirmó que no entregará el total de las boletas pedido por la Justicia Nacional Electoral.
A través de su apoderado nacional, el espacio del libertario Javier Milei, decidió entregar una menor cantidad de boletas, y que serán sus fiscales los que tendrán la tarea de reponer boletas en las escuelas y las mesas.
«Hemos tomado la decisión de redoblar los esfuerzos a través de nuestros fiscales para que sean ellos quienes cuiden y repongan nuestras boletas cuando sea necesario», confirmo el apoderado.
La diferencia entre lo que pide la Justicia Nacional Electoral y lo que entregó La Libertad no es menor. 100 boletas frente a 350 para cada una de las mesas en todo el país.
El fantasma del fraude
Los argentinos vamos a asistir a la tercera elección nacional. Nunca como antes, un partido político, como ahora La Libertad Avanza, aduce una campaña desde el Estado para perjudicarlos.
La realidad, increíble e insólita, es que LLA es la responsable única y directa de que se esté hablando de fraude.
¿Qué es lo que se está persiguiendo detrás de esta decisión?
Si las boletas no están no es porque el Estado no le haya facilitado el dinero para la impresión de las mismas, no es porque no se le haya ofrecido la distribución a través del correo.
¿Qué pasaría si a media mañana del domingo comienza un gran barullo periodístico diciendo que faltan boletas y que no puede seguir el comicio?
Es la tercera elección nacional en pocos meses y desde octubre de 1983 nunca ha habido un problema similar al que se denuncia desde el partido de los ultraderechistas Milei y Villarruel.
Conspiraciones, denuncias y el presagio de una Argentina que viene
Hay un antecedente no menor y de carácter internacional. Trump en Estados Unidos y Bolsonaro en Brasil pusieron en jaque al sistema democrático de sus países.
Ambos denunciaron fraude e intentaron tomar de forma violenta el Capitolio de los Estados Unidos en Washington, y el Palacio del Planalto en Brasilia.
Ambos mandatarios reconocieron, y a medias, los resultados mucho después. No debemos olvidarnos de esas imágenes.
No hay que subestimar el hecho de que estamos ante una situación grave. Las denuncias de LLA son posteriores al debate presidencial.
Tras la evidente floja performance de su candidato, el domingo pasado, LLA agita el demonio del fraude y pone en jaque al sistema
Es evidente que el gobierno debe asumir una posición más firme y tomar las riendas del asunto. No puede quedar nada librado al azar. El pueblo argentino no merece ser rehén de semejante chantaje.
Deberá el Poder Ejecutivo y la Justicia Nacional Electoral, tomar cartas en el asunto y garantizar la transparencia de la elección. Está en juego el futuro del país.



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