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Escrito por Néstor Forero (*)

Federico Adolfo Sturzenegger, ha sido uno de los gestores más renombrados en los últimos veinticinco años en relación con el tratamiento y el aumento de la deuda externa argentina.

Actualmente, funge de granadero del presidente Milei, en su histórico y nefasto discurso sobre el DNU inconstitucional y demoledor de la economía argentina.

En el año 2001 ejerció como Secretario de Política Económica en el gabinete de López Murphy y luego de la eyección de este continuó su gestión con Domingo Cavallo.

Durante su actuación se realizó el Megacanje, que consistió en reemplazar los bonos a vencer en el corto plazo por otros bonos a mayor plazo y mayor tasa de interés. Una pericia demostró que el perjuicio para la nación alcanzo los 55.000 millones dólares de aquella época.

A pesar de las pruebas obtenidas, el Juez Ramos en 2015 lo sobreseyó aduciendo que “no tenía responsabilidad ni capacidad decisoria”.

El Megacanje sirvió como un negocio para los bancos comisionistas (150 millones de dólares de comisión), que canjearon unos bonos por otros.

Los bancos intervinientes fueron el Francés, Santander, Galicia, Citigroup, HSBC, JP Morgan y Credit Suisse, First Boston. La operación fue comandada por David Milford, presidente del Credit, quien había participado como funcionario del anterior canje conocido como Plan Brady. Plan que en 1992 había fijado los vencimientos de imposible cumplimiento para los años 2000 y 2001.

Ahora regresaba para refinanciar esos mismos bonos y cobrar una comisión de 20 millones de dólares.

Mulford, Cavallo y Sturzenegger formaron parte de la refinanciación tan perjudicial para el país y que solo unos meses más adelante deberían declararse en default ante la imposibilidad de hacerles frente.

Su tiempo en la cueva de Mauricio

En 2008 volvería a la función pública como Presidente del banco de la Ciudad de Buenos Aires, en la gestión de Mauricio Macri.

Como presidente fue denunciado por la comisión gremial del banco por intimidaciones, amenazas y desconocimiento de los derechos laborales de los trabajadores del banco. Ninguna de estas denuncias logró prosperar en la justicia porteña.

Otras de las denuncias lo involucraban por irregularidades en la licitación para la construcción de la nueva sede central del banco, actual sede del gobierno de la ciudad, y también por la contratación de su cuñado como jefe de asesores.  Fue nuevamente sobreseído.

El 11 de diciembre de 2015 asumió como presidente del Banco Central de la República Argentina, durante la presidencia de Mauricio Macri, cargo que ocupó hasta el 14 de junio de 2018.

Su presidencia se caracterizó por aumentar la deuda cuasi fiscal del banco en 40.000 millones de dólares, a través de las Lebacs (anterior denominación de las Leliqs actuales).

Eliminó el cepo cambiario, facilitó la constitución de más de 140 casas de cambio. Su política monetaria permitió el arbitraje entre tipo de cambio y altas tasas de interés conocido como carry trade.

Durante su gestión se fugaron del país 80.000 millones de dólares.

Fue uno de los partícipes del recordado 28 D. El 28 de diciembre de 2017, en una conferencia donde participaba el ministro Luis Caputo, se cambiaron las metas de inflación. Esto dio origen a una nueva corrida cambiaria con mayor inflación. Fue considerada por la Secretaries and Exchange Commission (SEC) norteamericana como el regreso a una economía hiperinflacionaria.

Su especulación sobre el valor del dólar futuro le costó al Banco Central 11.715 millones de pesos. También fue sobreseído por la justicia. Fue reemplazado por Luis Caputo.

Admirado por Milei, que defendió su gestión mientras condenaba la gestión de Caputo, hoy vuelven a gestionar en conjunto (o en banda)

Ahora como granadero o monje negro del DNU que alteró la sociedad, prepara un industricidio y la entrega patrimonial del país.

Sin defensa del patrimonio no tenemos Patria, pero para los secuaces de Alí Babá su patria está localizada en alguna cueva o guarida fiscal.

(*) Es contador público nacional, historiador, escritor, profesor universitario y miembro de la auditoría judicial de la Deuda Externa Argentina. Miembro del FADE. Autor del libro «El crimen de la deuda externa: De Martínez de Hoz a los fondos buitre»